Compromiso con el origen

Isaac Muga, en unos viñedos de la familia. ./L.R.
Isaac Muga, en unos viñedos de la familia. . / L.R.

Bodegas Muga, el próximo lunes 19 de noviembre en el club de catas de lomejordelvinoderioja.com | Isaac Muga recorrerá la región vitícola a través de sus vinos con los diferentes ensamblajes de comarcas, suelos y variedades de uva

ALBERTO GIL

Puede preguntar a cualquier bodeguero de Rioja, o de España, y comprobará que uno los sentimientos que despierta habitualmente Bodegas Muga es respeto. Pese a que los antecedentes vitivinícolas de las familias Muga y Caño se remontan a varios siglos atrás, fueron los abuelos de la actual generación, Aurora Caño e Isaac Muga, quienes a principios del siglo XX germinaron bodegas Muga. La fundación oficial de la casa data de 1932 y su traslado al edificio actual, en el Barrio de La Estación, se produce en 1964. Muga tiene la imagen de gran clásico, aunque la inquietud de los hijos de los fundadores, Isaacín y Manuel, y actualmente de los nietos, es una constante: en 1968 la familia tuvo claro que era necesario abandonar la elaboración de vinos jóvenes para centrarse en los criados. A principios de los noventa sacaron al mercado el Torre Muga, un vino potente, estructurado que suponía algo parecido a una pirueta en una bodega tradicional como la suya, pero que ponía de manifiesto que Rioja era capaz de elaborar un sinfín de vinos.

La cata

La cita
El próximo lunes a las 20.30 en el Hotel Gran Vía de Logrroño
plazas
45 para los primeros inscritos en www.lomejordelvinoderioja.com. 10 euros/persona. Ya están agotadas.
los vinos de la cata
Flor de Muga (Rosado 2017); Muga Selección Especial Reserva (minivertical de tres añadas); Prado Enea 2010 y Torre Muga 2015.

En el apartado técnico, los hermanos Isaac y Jorge Muga no paran de investigar los suelos de las 320 hectárea que cultivan en propiedad para dirigir desde el viñedo los futuros vinos. Isaac Muga, director de Viticultura, presenta el próximo lunes 19 una variada selección de vinos, incluida una 'minivertical' de su Selección Especial para comprobar el recorrido de «un clásico de nueva generación».

La cata

Isaac Muga comenzará con Flor de Muga 2017, un rosado varietal de garnacha que agota las existencias nada más salir al mercado y un empeño personal del propio viticultor y enólogo: «Veía rosados provenzales carísimos que se vendían sin mayor problema y estaba convencido de que en Rioja también podíamos hacer un gran vino de este tipo».

Inscripción

El Flor de Muga no inventa nada, sino que selecciona viejas garnachas de las comarcas más frías, de los valles del Najerilla y del Oja, las que toda la vida se han cultivado en estas comarcas para hacer, precisamente, claretes: «Son viñedos de altitud, entre 600 y 700 metros, que tienen un ciclo vegetativo largo, pero que no terminan de madurar para vinos tintos». «Obtenemos -continúa- un rosado muy fresco y elegante, casi un 'blanc de noir' que fue elegido en el 2016 mejor rosado de España».

Muga Selección Especial es el heredero del reserva original de la casa [aunque el propio crianza cumple de sobra los tiempos mínimos de estancia en barrica legales para esta categoría] y es uno de los vinos más trabajados con la selección de las uvas de algunos de sus mejores viñedos, así como de las barricas y sus tostados, ya que Muga es una de las pocas bodegas que mantiene en plantilla a su propio tonelero: «Sigue catalogándose como 'reserva' en la contraetiqueta, pero llego un momento en que mis primos, al frente del departamento comercial, se preguntaron si convendría diferenciarnos en el frontal de la etiqueta de otros 'reservas' de Rioja que había en el mercado». Fue así como nació el 'Selección Especial', que, por cierto, fue recibido con un incremento de ventas del 20% por el mercado.

Isaac rebuscará una añada antigua -2001 ó 2004 probablemente-, una intermedia (2010) y la actual 2014: «Mi idea es hacer una pequeña vertical para ver cómo evoluciona este vino con 30 meses de barrica, un reserva de nueva generación como nos gusta definirlo a nosotros y que combina tempranillo con garnacha, graciano y mazuelo».

Clásico y 'moderno'

La cata concluirá con dos de los grandes vinos de Bodegas Muga. Prado Enea Gran Reserva 2010, un 'clásico' con mayúsculas, que únicamente se elabora con uvas de viñedos de zonas altas, prácticamente límites, lo que provoca que no salga al mercado todas las añadas: «Necesitamos muy buenas maduraciones -describe Isaac Muga-, por lo que es probable que este último año decidamos no elaboralo». El Prado Enea es un vinazo, que conjunta también tempranillo con garnacha y mazuelo y que pone en evidencia por qué la capacidad de envejecimiento de los vinos distingue a Rioja de otras zonas vitícolas.

Torre Muga 2015 (tempranillo, mazuelo y graciano), un vino cuya primera añada fue 1991 y con la que la bodega respondía a la corriente que demandaba vinos con más estructura y potencia, cerrará la noche: «Mi tío Manuel, apasionado de los vinos franceses, le propuso a mi padre hacer un gran vino al estilo Burdeos». Así nació el Torre Muga, «pura selección de barricas, que trabajamos con nuestro tonelero propio a la medida de nuestros vinos, y de viejos viñedos de Haro, Briñas y Villalba».

La cita, el próximo lunes 19, a las 20.30 horas, con 45 plazas para los primeros inscritos en www.lomejordelvinoderioja.com.

 

Fotos

Vídeos