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Redescubriendo Rioja

  • Valcuerna presenta su gama de vinos frescos, al límite de la sierra de la Demanda: vinos de pueblo tradicionales de Cordovín y seleccionadas elaboraciones de finca

Tipicidad de una de las comarcas más frescas de Rioja. Al límite sur de Rioja, en el alto Najerilla y muy cerca de las primeras estribaciones da la demanda, Cordovín es una de las localidades con mayor tradición vitivinícola de Rioja. Cuna del clarete, con la ayuda del cambio climático, permite en la actualidad redescubrir viejas viuras y garnachas típicas de la comarca capaces de ofrecer vinos con personalidad, una marcada acidez y, sobre todo, una frescura difícil de encontrar en otras zonas.

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  • Cata con Bodegas Valcuerna

La familia Benés, Arturo, Adrián, José Miguel y Sergio, presentaron el miércoles por la noche Bodegas y Viñedos Valcuerna, en el club de catas de lomejordelvindoerioja.com un joven proyecto empujado por la crisis y el derrumbe de precios de la uva y el vino, que les ha llevado a embotellar y comercializar unas 80.000 botellas con marca propia de viñedos familiares seleccionados. Sergio, enólogo del grupo formado con la familia Eguren en San Vicente de la Sonsierra, detalló las peculiaridades climáticas de una de las zonas más frescas de Rioja, la diversidad de suelos (arcillo ferrosos profundos, arenosos, con pequeñas zonas arcillo calcáreas e incluso algunos cascajos) en un triángulo del alto Najerilla formado por Badarán, Alesanco y Cordovín, donde Valcuerna tiene sus viñedos.

La cata

Sergio Benés planteó la cata en dos tandas: una primera de vinos jóvenes, las elaboraciones más o menos tradicionales de Cordovín que la nueva generación de la familia aprendió en las cubas e históricos calados del pueblo. Vinos de comarca, de pueblo, con una frescura y acidez característica muy marcada. Valcuerna Blanco 2015 incluye viuras históricas, garnacha blanca, “una apuesta que tuvimos muy clara entre las nuevas variedades blancas”, apunta el enólogo y un pequeño porcentaje también de malvasía. “Es un blanco potente, con fruta fresca y ácida y, además una untuosidad que nos encanta en la boca con la garnacha blanca”.

Valcuerna Clarete 2015 mezcla viuras casi centenarias con históricas garnachas tintas de la zona. “Estamos trabajando ahora con un varietal de estas viejas garnachas tintas, pero de momento las tenemos aquí, en este clarete típico que elaboraban nuestros abuelos y padres”. Un vino sorprendente, de color muy pálido y característico de Cordovín -tanto que provocó debate entre los asistentes sobre si convendría subir algún punto el color- y fresco hasta el extremo: “Hacemos una elaboración peculiar, con el coupage de la viura y la garnacha en la prensa , ya que el Consejo Regulador nos obliga a elaborar por separado las variedades blancas y tintas”, explica Benés.

Valcuerna Tinto 2015 es un maceración carbónica que sigue el concepto tradicional de la Sonsierra, si bien los cosecheros de la zona, aunque poco especializados en tintos por las dificultades históricas de maduración de los vinos tintos, también tienen tradición en elaboraciones con uva entera: “Utilizamos tempranillos que hemos ido plantando desde niños, con combinaciones de parcelas de suelos arcillo ferrosos y arcillo calcáreros pobres, con un poco de mazuelo para obtener este vino fresco, pero agradable y que no está dando muchas satisfacciones”.

El Relevo, reflejado de forma impresa en las etiquetas de los vinos como un apretón de manos generacional, alude al traspaso de 'poderes' de padres a hijos. Nuevos vinos, con un concepto más moderno, con selección de fincas y parcelas y criados en barricas en un calado histórico familiar con costosas trasiegas a mano. Valcuerna Crianza 2012 es un tinto vivo, tempranillo 100%, que todavía aconseja un recorrido en botella: “La acidez es característica de nuestra zona y está en todos nuestros vinos”, detalló Sergio Benés. “Solemos sacar al mercado, incluido el maceración carbónica, más tarde de lo habitual, pero aún así son vinos que seguirán ganando en la botella con el paso del tiempo”.

El Relevo Tinto 2011 es una selección de parcelas de tempranillo en una finca de cantos rodados poco típica en la zona: “La finca son unas dos hectáreas, pero elegimos dos o tres parcelas, las que nos dan unos racimos más apretados de grano pequeño, para esta elaboración de apenas 2.000 botellas”. Un vino intenso, con unas notas lácteas muy agradables tras una estancia en barrica de 20 meses, y muy agradable en el trago. De las cuatro barricas de las que sale el vino, una de ellas se elabora mediante maceración carbónica: “Entendemos que nos potencia aún más la frescura que de por sí tiene el vino”, indica Sergio Benés.

El Relevo Blanco 2012 es una producción más limitada. Apenas 1.000 botellas de viuras viejas de 90 años, un vino de finca que llega a despistas incluso a alguno de los asistentes por las notas florales que desprende poco comunes en las viuras. Suave, untoso tras su paso por madera y el removido de lías, y, de nuevo, con la acidez necesaria para un largo recorrido.

El sello de la comarca, Cordovín, está impreso en todos los vinos de Valcuerna, una tipicidad que contribuye a mostrar la extraordinaria diversidad de la denominación de origen Rioja.

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