lomejordelvinoderioja

Bodegas Perica, en el Club de Catas

fotogalería

Rosa García, Goyo Gordaliza y Lourdes Hervías con representantes de los patrocinadores del club: Argraf, Andbank, Tonelería Quercus, Iwine Solutions, Rivercap, Calcco Comunicación y el Hotel Gran Vía.

  • Goyo Gordaliza presenta las nuevas elaboraciones de Bodegas Perica, vinos 'modernos' y 'clásicos', que intentan reflejar sin estridencias el carácter de sus viñedos

“Estoy orgulloso de los vinos cuando salen al mercado y representan la tipicidad de los viñedos”. Con estas palabras, Goyo Gordaliza, técnico vitícola y asesor enológico de Bodegas Perica, resumió el trabajo que durante la última una década está desarrollando la nueva generación, David y Pilar, en la bodega familiar de San Asensio. 140 hectáreas de cultivo, distribuidas por buena parte de La Rioja Alta, desde Ceniceros hasta Bañares, y que la propiedad ha ido clasificando y diferenciando para poner en el mercado dos gamas principales de vinos con perfiles muy distintos: “En ambos casos -explicó Gordaliza- intentamos que quien abra una botella de vino de Perica sepa que está probando un Rioja, con dos ideas claramente diferentes, aunque con la identidad y tipicidad de nuestra zona de producción”.

  • VideochatAsí fue la charla con los lectores

Bodegas Perica remonta sus orígenes vitícolas a principios del siglo XX y bodegueros a la generación anterior, con David Perica, que a finales de los 50 decidió comenzar a embotellar y comercializar vino en su pueblo: en San Asensio. Las fuertes inversiones en tecnología y viñedo realizadas estos años dan como resultado los nuevos vinos que el jueves por la noche presentó Goyo Gordaliza para el club de catas de lomejordelvinoderioja.com.

La cata

Los 6 Cepas 6, en su versión blanco y tinto, abrieron fuego como muestra de un concepto más moderno de una bodega que a lo largo de su trayectoria se ha distinguido por su carácter más bien clásico: “La uva es la protagonista principal en estos vinos, en los que hacemos selección de viñas viejas y a las que aplicamos un pequeño y tenue paso por madera con un concepto de vino moderno destinado a generaciones más jóvenes”. El 6 Cepas 6 Blanco 2016 acaba de salir al mercado. Es un blanco con una base de viuras viejas (60%), aunque la nota más dominante del vino es el 30% de verdejo que incorpora, junto con un 5% de tempranillo blanco y otro tanto de chardonnay: “Creemos en la viura, de hecho la tipicidad de Rioja la tenemos ahí y entendemos que no la hemos perdido ni la perderemos, pero también cultivamos verdejo que, poco o nada tiene que ver con el de Rueda, pero que sí nos aporta notas tropicales al vino que completan, para nosotros positivamente, la paleta aromática”. Así, es en la boca, con el trabajo con las lías en la vinificación, donde se aprecia y 'manda' la viura para este vino pensado para consumidores de blancos acostumbrados a la frescura e intensidad aromática contra la que no compiten los blancos más clásicos de Rioja.

El 6 Cepas 6 Tinto 2015 es un tempranillo 100%, con uvas de viejos viñedos que se vinifican en tina de madera y pasa a una rápida y corta crianza en barrica antes de su embotellado: en la cata muestra la fruta roja y el regaliz típico de la variedad y alguna nota secundaria de madera que sí ayuda a pulir el paso por boca. Un vino destinado también a un perfil de consumidores más jóvenes que de los tradicionales Riojas, pero que respeta la identidad de la zona y de la variedad como pretende el equipo vitícola y enológico.

“En el mundo del vino se han cometido errores a lo largo de la historia y uno de ellos ha sido denostar a los elaboradores clásicos de Rioja hasta hace no demasiados años, que son los que realmente han dado prestigio a la región vitícola”, apuntó Goyo Gordaliza. “Nosotros -continúa- no renunciamos a estas elaboraciones y lo que hemos intentado es adaptarlas a la realidad con la tecnología actual”. Así introdujo el ingeniero agrícola y enólogo la gama de crianza, reserva y gran reserva Perica Olagosa, que respetan las dos principales reglas de identidad de los riojas históricos: largas crianzas en barrica y en botella y aportes varietales de garnacha y mazuelo a las bases de tempranillos de La Rioja Alta.

Perica Olagosa crianza 2014 acaba de salir al mercado y es el vino 'principal' sobre el que la bodega intenta construir su proyecto. “El crianza es un vino importantísimo para Rioja y es aquí donde hay que empezar con una buena base para luego alcanzar otras cotas”. El vino es fácil de beber, con notas agradables de fruta y madera, frente a la potencia frutal del anterior. Perica Olagosa Reserva 2010 entra ya dentro del grupo de 'especiales' de la bodega, con selección de viñedos más viejos, aunque como dejó claro Goyo Gordaliza, en “Perica no trabajamos los vinos de parcela, sino que tenemos varias preseleccionadas que, luego en función de las características de la añada, irán para los 6 Cepas o para los Reserva o Gran Reserva”. En la cata, las frutos rojos dejan paso también a las notas de fruta negra y a una madera, americana y francesa, en un vino con potencia pero al mismo tiempo fácil de beber.

Perica Olagosa Gran Reserva 2004 es uno de los mejores vinos de la noche. Elegante y largo es quizá una de las categorías históricas de Rioja que más ha sufrido por la 'denostación' del elaborador clásico a la que hacía referencia Goyo Gordaliza. Un vino que no muestra la más mínima evolución hacia los tonos teja pese a sus trece años y con una elegancia extraordinaria. Como cierre, Perica Oro 2010, el actual 'top' de la casa, que sólo se elabora en añadas especiales, fruto de la selección y que en este caso combina la base de tempranillo con graciano. La crianza es larga, entre 20 y 24 meses en barrica nueva, para un vino de taninos maduros, sin llegar al exceso sobremadurativo, y con notas ahumadas de la madera.

Dos vinazos para cerrar la cata, en los que la madera está presente como históricamente lo ha estado siempre en Rioja, y a los que aporta complejidad como elaboraciones clásicas que son pero muy trabajadas y seleccionadas en campo y en bodega.