La cosecha roza ya los 350 millones de kilos y será, con la del 2012, la más corta del siglo

Limpieza de depósitos en Viñedos de Aldeanueva tras los descubes de los primeros vinos del 2017 / Sonia Tercero

La desigualdad territorial por la helada se confirma con cooperativas llenas en La Rioja Baja y con poco más del 40% en las zonas más críticas

Alberto Gil
ALBERTO GILLogroño

Casi 350 millones de kilos (347 con datos del pasado jueves) y a falta únicamente de los últimos racimos. La difícil vendimia del 2017 quedará muy lejos de los 440 millones de kilos que las normas de campaña aprobadas por el pleno del Consejo Regulador asignaron -incluidas las revisiones de oficio y a demanda de última hora- como producción máxima con rendimientos del 115% para las zonas no heladas, del 90% para las intermedias y del 70% para las más dañadas, pero con una cantidad cuando menos suficiente para evitar la quiebra del mercado. La cosecha será probablemente la más corta del siglo, pero muy cercana a la del 2012 (marcada por la sequía), cuando se recogieron 354 millones de kilos. En cualquier caso, la situación de las cooperativas confirma la desigualdad territorial de la helada y los efectos que tendrá sobre las rentas de los agricultores y de los propios municipios: mientras Aldeanueva prácticamente rozará el 115% de producción máxima amparada, Haro y San Vicente, situadas en la zona crítica, apenas recogerán el 40% de la cosecha de un año normal.

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Abel Torres, gerente de Viñedos de Aldeanueva confirma que todo ha ido «a la perfección»: «La vendimia ha sido muy tranquila, con una cosecha normal para nosotros por encima de los 22 millones de kilos de uva».

Abel Torres prueba uno de los depósitos. / Sonia Tercero

«Estaremos muy cerca del 115% que se asignó y, aunque en este caso hemos sido nosotros los beneficiados, creo que ha sido importante para Rioja haber subido el rendimiento porque esos 15 o 20 millones de kilos 'extra' vendrán muy bien para no quebrar el mercado». Torres señala que «ya tenemos los primeros vinos, con medio grado más de lo habitual, pero la calidad es muy buena, con mucha estructura, fruta y aromas».

El juicio sobre la «muy buena calidad» de uvas y vinos lo comparte también Daniel Frías, enólogo de la cooperativa de Haro: «Las producciones han sido muy bajas, en el entorno del 40% para lo que es habitual, pero de calidad no hay nada que objetar». Frías señala que no ha sido un año fácil para sus socios -la cooperativa cubre gran parte de la franja crítica, trece localidades desde Briones y Fonzaleche- y así se ha visto en el momento de las descargas: «La uva pesaba poco y la gente esperaba algo más pero como dice el dicho, 'Cuando hay mucho sale más, y así lo vimos el año pasado, y cuanto menos hay menos sale'».

Análisis de muestras en el laboratorio de Viñedos de Aldeanueva / Sonia Tercero

Frías señala que «el blanco se ha comportado mejor, con mejor recuperación de los viñedos, pero en tinto apenas había uva». «Al menos -añade- la cosecha es muy buena».

Incluso de «excelente» la califica Félix Mato, presidente de la cooperativa de San Vicente (Bodegas Sonsierra): «Muy buena fruta, estructura y aromas, pero un desastre...». «Si cogemos 4,5 millones de kilos normalmente, tenemos 1,9, es decir, el 43%». Mato recuerda que la helada arrasó las zonas más bajas del municipio pero que en las más altas fue menos agresiva: «En todo caso, nadie ha llegado ni al 70% ni al 90% asignado porque no había uva».

Sonia Tercero

El presidente de la cooperativa no tiene reparos en afirmar que «en el pueblo se ha perdido mucha confianza en Rioja: «El año pasado tuvimos que tirar el vino, por cierto, un vino con parámetros objetivos de calidad excelente, mejores que los calificados como 'muy buenos' por el Consejo, y éste no tenemos». «Solo esperamos -continúa- que esta barbaridad no vuelva a producirse en años venideros y que se tomen medidas para valorar la calidad real de los vinos y no únicamente la oferta y la demanda en cada momento».

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