Daños evitables de botrytis

Larvas de polilla porque se ha producido fecundación en los viñedos. /L.R.
Larvas de polilla porque se ha producido fecundación en los viñedos. / L.R.

Agricultura lanza una campaña para relanzar el método de confusión sexual para controlar la polilla del racimo ante los ataques de la podredumbre gris | Los técnicos advierten de adelantos en la vendimia por mal tratamiento de la polilla

ALBERTO GILLogroño

«Éramos pioneros, pero de momento sólo hemos alcanzado las 8.000 hectáreas». José Luis Ramos Sáez de Ojer, jefe de Protección de Cultivos de la Consejería de Agricultura, no oculta cierta decepción por la lenta implantación del método de confusión sexual para el tratamiento de la polilla del racimo, principal agente causante de la botrytis, la plaga más importante que afecta al viñedo riojano, y que supone una alternativa real, y económica, para viticultores y bodegas. «En Campo de Borja y Cariñena, y en varias regiones de Cataluña, que iban por detrás de nosotros, se está extendiendo de manera mucho más generalizada».

La Consejería de Agricultura quiere relanzar la confusión sexual en la región como método de lucha sostenible, pero también de calidad y compromiso de los viñedos por reducir el uso de insecticidas durante el ciclo vegetativo. Las heridas causadas por la polilla del racimo, cuya primera generación aparece habitualmente en La Rioja Baja a primeros de abril, a mediados en La Rioja Media y a finales en la Alta, son la principal vía de entrada de la botrytis, que cuando ataca no tiene una tratamiento efectivo garantizado, más allá del tiempo seco y el viento para cicatrizar las heridas, pero que se puede evitar de forma anticipada con métodos naturales como la confusión sexual.

Daños causados en la baya por la polilla.
Daños causados en la baya por la polilla. / L.R.

Eugenio García del Moral, presidente de la Asociación Riojana para el Progreso de la Viticultura (Arprovi), forma parte del grupo de trabajo formado por la Consejería, junto con cooperativas y bodegas, para tratar de reimpulsar la confusión sexual contra la polilla y tiene claro que ahorra costes: «Estamos teniendo problemas con la botrytis, especialmente con los blancos, que se están vendimiando más porque aparece la podredumbre que porque estén las uvas realmente maduras, y no hay que irse muy lejos para recordar las cosechas del 2013 y 2014». «Vamos a estudiarlo científicamente -continúa-, pero me atrevería a decir que el 90% de los daños por botrytis los causa la polilla como vector de transmisión».

En este sentido, la polilla, de segunda y tercera generación, causa heridas en las bayas que, con la humedad y el calor, son el caldo de cultivo ideal para la botrytis. Las consecuencias son la podredumbre y el reblandecimiento de los racimos y, lógicamente, el deterioro drástico de la calidad. El tratamiento con feromonas ante la primera aparición de la polilla impide que éstas se reproduzcan por desorientación, con lo que no habrá ni segunda ni tercera generación: «Históricamente, teníamos dos generaciones, la primera en abril y la segunda en junio, pero con el cambio climático ya tenemos la tercera habitualmente en La Rioja Baja y en la media», explica el presidente de Arprovi. «Los insecticidas -agrega- no son eficientes en segunda ni tercera generación y, en esta última además, que viene ya para mediados de agosto, en muchos casos no es posible tratar por la cercanía de vendimia».

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Del Moral considera que la propia denominación de origen debería tomar medidas en este sentido: «Es un método ecológico, que evita el uso de insecticidas, no es caro y es prácticamente la única patología que se trata con insecticida cuando hay una alternativa natural». José Luis Ramos coincide también en que habría que dar pasos en este sentido: «La directiva europea de usos sostenibles de fitosanitarios exige la reducción de pesticidas si hay alternativas y aquí la tenemos». El jefe de Protección de Cultivos matiza que Rioja tiene algunas limitaciones: «El método funciona en agrupaciones a partir de cinco hectáreas, con lo que es más difícil para los minifundios, pero también tenemos buenos ejemplos de viticultores que se han unido para adoptar esta técnica».

Además del problema del minifundio, la confusión sexual choca contra la tradición: «El viticultor suele ser reacio a los cambios y está acostumbrado al 'ya que voy echo un poco más de esto...', pero esta mentalidad debe cambiar», apunta José Luis Ramos. «Si aspiramos a elaborar vino de calidad mundial -añade García de Moral- debemos ser responsables ambientalmente y, en este caso más, porque se ahorran costes, daños y se producen mejores uvas».

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