Difícil año para el vino joven de Rioja

Descube de un depósito de vino. :: /Justo Rodriguez
Descube de un depósito de vino. :: / Justo Rodriguez

En las crisis también hay oportunidades y quizá sería bueno para Rioja insistir en la especialización en los vinos de crianza | Las dificultades para repercutir la subida del precio de la uva afectará al posicionamiento del vino joven en los lineales

PABLO ORÍO LOGROÑO.

Todos conocemos el año tan complicado que hemos tenido, no solo en Rioja sino también en la mayoría de las zonas vitivinícolas, por la helada que sucedió a finales del mes de abril.

Los datos son claros: en los últimos años hemos estado comercializando en el conjunto de la denominación más de 280 millones de litros y, según los primeros datos del Consejo Regulador, en la campaña 2017 se han recogido 350 millones de kilos de uva, lo que equivale a decir que tendremos unos 250 millones de litros de vino.

Muchos de nosotros nos estamos acordando de las uvas que el año anterior tiramos al suelo y lo bien que hubiera estado si se hubiera podido utilizar un 'stock cualitativo' para, en lugar de abonar el campo con uvas, utilizar ahora ese vino y resolver parte del problema de existencias de vino joven, pero el caso es que «agua pasada no mueve molino».

«En los últimos años, Rioja vende 280 millones de litros, pero no habrá más de 250 del 2017»

Estudiando un poco más los datos de la campaña anterior, en Rioja se comercializaron aproximadamente unos 90 millones de litros de vino sin crianza, el 36% de las ventas totales: 18 millones de blanco, casi 14 millones de rosado y 58 millones de tinto. Con relación a las ventas, en el mercado nacional el año anterior tuvimos un ligerísimo aumento 0,7%, pero por el contrario en el mercado de exportación hubo una importante caída del 5%.

Bajo mi punto de vista, nos guste o no, el mercado de exportación para el próximo año será complicado... no, lo siguiente. Si partimos de los malos datos de la campaña anterior: las ventas de rosado cayeron un 4,5% y las de tinto un 3%, aunque aquí se tienen en cuenta todas las categorías crianzas, reservas y grandes reservas. Solamente el vino blanco logró tener incrementos de ventas un 4,7%.

Las caídas serán mucho más importantes el próximo año a la hora de vender vino joven 2017 al tener que intentar repercutir parte del incremento de precios del 40-50% de la materia prima. Muchos de los grandes compradores de vino a nivel distribución cambiaran el vino joven de Rioja e introducirán vinos chilenos, argentinos o franceses baratos en lugar del Rioja, ya que con el incremento de precios no entraran dentro de la categoría de vino de calidad.

Esto mismo ya sucedió en la campaña 1999 y posteriormente los mercados se recuperaron, pero actualmente el mundo esta mucho más globalizado que hace 17 años por lo que quien sabe si se volverán a recuperar esos mercados. En el ámbito nacional, quizás al tener mucha más imagen de marca, la caída no será tan grande pero seguramente, en la mayoría de los supermercados, será imposible encontrar un vino de Rioja del año, de marca blanca, como ya está sucediendo con los vinos de Ribera del Duero.

Ante esta perspectiva, en todas las crisis aparecen oportunidades y quizás sea el momento perfecto para dejar de vender vino joven y tener una mayor especialización en venta de vinos con crianza, conociendo y partiendo de la base de que Rioja ya es la denominación que tiene mejor ratio en las ventas de joven/crianza.

Este año me parece a mí que poco poco vino joven vamos a tener, así que tocará beber crianzas de la añada 2017.

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