lomejordelvinoderioja

:: Miguel Herreros
:: Miguel Herreros

«Con los pasos que ha dado Rioja, una DOP como Viñedos de Álava no tiene sentido»

  • Fernando Salamero presidente del Consejo Regulador

  • Salamero considera que la diferenciación geográfica de vinos es necesaria para vender mejor y con más valor

Fernando Salamero, director general financiero de Marqués de Riscal, es desde el pasado jueves el nuevo presidente del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Calificada (DOC) Rioja. Su nombramiento era cuestión de tiempo desde que en noviembre del 2015 fue elegido presidente del Grupo Rioja, la principal organización bodeguera de la región, que, con el 78% de los votos del sector comercial, tenía claro que propondría al nuevo presidente tras los cuatro años del sector productor. Conocedor como pocos del sector y miembro de una de las familias fundadoras de la que sigue siendo hoy el icono empresarial de Rioja Alavesa, Salamero cree que Rioja, con sus decisiones, está poniendo en evidencia al movimiento 'secesionista' que pidió amparo al Gobierno vasco para crear una denominación propia como 'Viñedos de Álava'. «Honestamente, con los pasos que ha dado y está dando Rioja, creo que 'Viñedos de Álava' no tiene sentido».

- Es usted el vocal más antiguo, 35 años en el pleno, y el primer presidente alavés. ¿Ya tocaba?

- La verdad es que mis compañeros de Grupo Rioja me han animado. Para mí es un reconocimiento y un honor presidir esta institución. Cualquiera de los que estamos en el pleno puede hacerlo porque lo importante es que todos sentimos mucho por Rioja. El que sea alavés es circunstancial. Nuestra organización bodeguera comprende todo el territorio de la denominación. Estoy superorgulloso de ser alavés, pero es circunstancial.

- Rioja acaba de dar un paso histórico con la diferenciación de vinos más allá de los tiempos en barrica y la aprobación de los vinos de 'Viñedos Singulares'. ¿Era necesario profundizar en esa estrategia?

- Es una demanda del mercado. Rioja ha tenido un gran éxito con la tradición de ensamblaje de vinos. Un Rioja es garantía de marca y una apuesta segura, pero sí es cierto que ahora la gente quiere saber más del origen de los vinos, de los viñedos. Desde 1998 está aprobado el desarrollo de las subzonas y desde 1999 el de los vinos de municipio en nuestro reglamento. Han pasado la friolera de casi 19 años sin haber hecho apenas nada. Quizá sí somos un poquito lentos, pero lo importante es que estamos atendiendo un mensaje del mercado. La Rioja es muy amplia y hay unas viñas fantásticas. Tenemos un 'don' natural que hay que explotar.

- ¿Por qué esta apuesta por seleccionar los mejores viñedos?

- Lo que pretendemos es aumentar el valor de nuestros vinos. La calidad la tenemos, pero necesitamos mejorar el valor. Es como cuando un gran restaurante consigue una estrella Michelín: se pone más en valor el restaurante. Hemos aprobado medidas muy restrictivas, de rendimientos, de elaboración, de prácticas de cultivo, para el acceso a los Viñedos Singulares porque, precisamente, deben ser singulares. Habrá un censo de viñedos reconocido por el Ministerio y creo que eso será un hito. Las cosas cuestan hacerlas pero tiene que ser así para que sean veraces, haya trazabilidad demostrada y garantías para el consumidor.

- ¿Hay oportunidades también en el mercado de espumosos?

- Tenemos ilusión y está claro que hay demanda. Hemos hecho caso al consumidor y Rioja tiene tirón. Lo estamos viendo en los blancos y también tenemos que estar en la 'conversación' de los espumosos.

- De momento, las cooperativas y Asaja no ven clara la diferenciación por subzona, o zona, ni los vinos municipales...

- A veces somos un poco 'cabezotas'. Los vinos de zona y de pueblo están previstos en nuestro pliego de condiciones, sólo hay que actualizarlos y concretarlos legalmente. Es mejor hacer las cosas bien que reglamentos detrás de los hechos, es decir, actuar antes de que haya operadores que decidan actuar por su cuenta sin una regulación completa. Rioja es la marca única, pero estamos hablando de dar importancia a la zona y al municipio y no veo mayor problema, como tampoco al hecho de que se pueda reflejar con notoriedad en las etiquetas. Si apostamos por esa mayor concreción geográfica y lo hacemos en 'pequeñito', ¿para qué lo hacemos? Estoy convencido de que habrá acuerdo porque no imponemos nada a nadie: ni todo el mundo tiene que hacer vino de zona ni vino de municipio ni de viñedo singular. Son opciones que están ahí y son posibles para todos, que es lo importante.

- ¿Tiene sentido una secesión como la planteada en Rioja Alavesa una vez que Rioja ha dado estos pasos?

- Honestamente, lo que 'Viñedos de Álava' pide está ahí recogido íntegramente. En mi opinión, no tiene ningún sentido, pero cada uno es muy libre de tomar las decisiones que crea oportunas. Lo que tengo claro es que Rioja va a seguir su camino.

- ¿Confía en un acuerdo general, incluso político, en ese sentido para cerrar el conflicto?

- Desconozco cómo está el asunto políticamente. Sí creo que las administraciones tienen que colaborar para crear un buen ambiente. Yo no entiendo de partidos políticos, lo que sí tengo claro es que Rioja, con todos sus inscritos, 'afiliados' al fin y al cabo, es un buen 'partido' económico.

- Se ha entrado en la diferenciación geográfica de los vinos, pero ahí están los reservas y grandes reservas históricos. ¿Habrá medidas también para diferenciar o mejorar estos vinos?

- Sí. El sector está pensando en seguir avanzando también en estas categorías a las que no vamos a renunciar porque son históricas y nuestras. La suma de todo hace que Rioja sea más interesante de cara a la distribución y consumidores. Somos los únicos en España que podemos ofrecer todas estas opciones de vinos de calidad al consumidor y tenemos que aprovecharlo.

- No se entendería el Rioja de hoy sin Marqués de Riscal, como tampoco Rueda. Su bodega fue muy crítica con el crecimiento que estaba teniendo Rueda. ¿Está pasando algo parecido en Rioja?

- Son dos denominaciones diferentes. Rueda no tiene la madurez de Rioja y deberá pasar por donde nosotros ya hemos pasado. Rioja tuvo su 'boom' en los años 70 del siglo pasado y a partir de los años 80 nos fuimos especializando. Rueda tiene un futuro muy bueno por delante pero tendrá que pasar por las mismas vicisitudes que ya pasamos en Rioja. Por ejemplo, en Rioja vimos ya en el 2015 con antelación el riesgo de la liberalización de plantaciones y fuimos capaces de blindarnos con un acuerdo. Ahora en Rueda se lo están planteando. En Rioja tenemos la suerte del veterano.

- Un acuerdo, por cierto, que caduca en breve. ¿Sigue comprometido el Grupo Rioja con evitar la liberalización de plantaciones?

- Las bodegas del Grupo Rioja se juegan mucho aquí y seguiremos apostando por limitar las plantaciones siempre que exista la garantía de atender un crecimiento ordenado para que nadie sufra.

- Algo que parece complicado esta vendimia, con la helada y la sequía. ¿Volverá a pasar lo de 1999?

- Desde entonces a ahora, el Consejo Regulador ha cambiado mucho. Tenemos presente la mala experiencia de entonces y estamos estudiando cómo paliar técnica y cualitativamente los problemas que puedan surgir. Lo que no se van a poner es más uvas de las que haya, pero sí tenemos más información y datos reales que nos harán más fácil la toma de decisiones. De momento, estamos en la fase de analizar el estado del 'enfermo'.

- Acaba de renovarse la Interprofesional y el Consejo, con un Grupo Rioja que sigue claramente dominante y que, con Asaja y cooperativas, tiene los 150 votos necesarios para tomar cualquier acuerdo. ¿Qué mensaje puede ofrecer a los grupos minoritarios?

- Mi idea es siempre sumar. Yo quiero contar con todo el mundo. Nunca el Grupo Rioja ha vetado nada en el Consejo Regulador y lo digo yo que he sido el portavoz de la asociación muchos años. Los 150 votos dan estabilidad pero en esta vida hay que sumar. Estoy orgulloso de los apoyos a mi nombramiento y mi talante, insisto, siempre es sumar.

Recibe nuestras newsletters en tu email

Apúntate