La garnacha se 'destapa'

Juan Carlos Somalo, Basilio Izquierdo, Amaya Cervera y Álvaro Palacios, en la mesa central, ante una sala abarrotada. :: R. Jiménez/
Juan Carlos Somalo, Basilio Izquierdo, Amaya Cervera y Álvaro Palacios, en la mesa central, ante una sala abarrotada. :: R. Jiménez

Amaya Cervera dirige en Baños una espectacular cata de garnachas del mundo | Bodegueros y vinos de Rioja, Navarra, Cariñena, Gredos... demuestran con elaboraciones excelentes lo injusto que el vino español ha sido con esta histórica variedad

Alberto Gil
ALBERTO GILLogroño

Relegada a un segundo plano, la variedad garnacha está de moda y son varias las bodegas que están elaborando algunos de los mejores vinos de España. Asentada históricamente en las estribaciones del sistema Ibérico, siguiendo de cerca el valle del Ebro hasta la desembocadura aunque con presencia en otras zonas más distantes como la Sierra de Gredos (Madrid) u otras comarcas más altas de Cataluña, la garnacha fue la protagonista de la cata que la periodista Amaya Cervera -Spanish Wine Lovers- dirigió el pasado domingo en Baños de Río Tobía, dentro de la segunda edición de la Feria de Las Garnachas del Najerilla.

La periodista presentó una amplia cata (doce vinos) con referencias de varias zonas españolas e incluso dos incursiones internacionales con un soberbio Domaine de la Janasse de Châteauneuf-du-Pape (Ródano) y un bastante más discreto vino de Cerdeña. Álvaro Palacios, con una muestra de bodega de su Quiñón de Valmira de la última añada, fue uno de los protagonistas, por el extraordinario vino y por su conocimiento de la variedad tanto en Rioja como en Priorat: «Es una de las mejores uvas del mundo, aunque el vino siempre es de un lugar que, para mí, es lo más importante». El bodeguero, que ha ido 'desandando lo andado' en las últimas décadas y reinjertando garnacho en los tempranillos familiares de Alfaro, ofreció cifras para reflexionar: «En Rioja, hasta 1985, la garnacha era más importante del tempranillo; de 23.000 hectáreas hemos pasado a menos de 5.000». La visión de Alfaro, de Yerga (Rioja Baja), la completó Amador Escudero, de Bodegas Ilurce, que presentó la nueva añada de su espectacular rosado Ilurce de viejas garnachas del Monte Yerga.

Espumoso Micaela Torres
Bodegas Basilio Izquierdo y elaborado con garnacha tinta del Alto Najerilla.
Edetaria Seleccio (Garnacha blanca)
Terra Alta.
Ilurce Rosado
Bodegas Ilurce (Alfaro).
Garnacho Viejo de la Familia Acha
Vintae (Rioja).
Tenute Soletta, Sardo Cannonau
Cerdeña.
Domaines Luppier
El Terroir.
Domaine de la Janasse
Châteauneuf-du-Pape.
Más de Mancuso
Cariñena.
Las Iruelas
Daniel Landi (Gredos).
Quiñón de Valmira
Álvaro Palacios (Alfaro).
Cerro La Isa
Juan Carlos Sancha (Baños).
De Muller, garnacha Solera 1926.

Los 'locales'

Juan Carlos Sancha, el bodeguero local, tiene mucho que ver con el impulso que la garnacha está tomando en la comarca del Najerilla, con la aparición de nuevas bodegas y vinos. Sancha presentó su nuevo vinazo de Viñedo Singular, Cerro La Isa 2017. Le acompañaron Basilio Izquierdo, quien degolló en directo un sorprendente espumoso de garnacha tinta de Cárdenas (blanc de noir) que, de la añada 2009, demuestra las posibilidades que tiene Rioja para hacer espumosos de calidad, así como Raúl Acha (Vintae), con la primera añada de su Garnacho Viejo de la Familia Acha, de la vecina localidad de Cárdenas. Uno de los objetivos de la cata, conseguido al 100%, era presentar vinos muy diferentes de una misma uva y por ahí continuó la hoja de ruta con la presencia del matrimonio Enrique Basarte y Elisa Úcar que, en San Martín de Unx (Navarra) elaboran una garnacha 'fría' espectacular de viñedos viejos (El Terroir, de Domaine Luppier). El enólogo aragonés Jorge Navascués -desde hace unos meses en Viñedos del Contino- presentó su Mas de Mancuso, un vinazo con uvas de Cariñena -una de las cunas de la garnacha en España-, mientras que Daniel Landi -en este caso desde la distancia- aportó su vino Las Iruelas, de la Sierra de Gredos, donde encabeza todo un movimiento de recuperación de viejos viñedos en altitud.

La 'tapada' -como base de Riojas históricos aunque casi oculta en la etiqueta-, la 'caprichosa' -por su facilidad de corrimiento y cuidados que precisa en bodega- fueron algunos de los calificativos que los bodeguero utilizaron para referirse a esta fantástica uva. Incluso la «más sexy», en palabras de Amaya Cervera, por su capacidad y versatilidad para acercarse también a la gente joven. La periodista concluyó con una interesante reflexión: «Desde 1990 se han arrancado en España 100.000 hectáreas de garnacha y se han plantado otras tantas de tempranillo, pero, pese a todo, nunca antes hubo tantos excelentes vinos de garnacha en nuestro país».

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos