El mildiu desata la alerta en las viñas

Daniel, en su viñedo afectado por mildiu en San Vicente de la Sonsierra. :: /Sonia Tercero
Daniel, en su viñedo afectado por mildiu en San Vicente de la Sonsierra. :: / Sonia Tercero

La aparición de numerosos brotes pone en jaque a técnicos y viticultores | El hongo ataca los viñedos con mayor humedad a la espera de que el envero empiece a dar una pequeña tregua con la parada vegetativa

Alberto Gil
ALBERTO GILLogroño

Lo cierto es que los viticultores riojanos tienen difícil olvidar la campaña pasada, con la helada de San Prudencio como protagonista, pero buena parte de ellos se van a acordar también durante unos cuantos años de la presente cosecha, carísima y, de nuevo muy laboriosa e incierta. «Es un sinvivir», confiesa un viticultor de Uruñuela, «llevo más de un mes que apenas duermo y cada madrugada me levanto a ver cómo está la viña, primero por la piedra y ahora con el mildiu...».

Mientras los episodios de tormentas con pedrisco parecen haber dado al menos una tregua momentánea, la aparición de importantes brotes de mildiu larvado, especialmente en las zonas más afectadas por la tormenta de piedra y agua del domingo 15 de julio, ha disparado las alarmas entre muchos viticultores de La Rioja Alta y de Rioja Alavesa, aunque Eugenio García del Moral, presidente de la Asociación Riojana para el Progreso de la Viticultura (Arprovi), considera que, al menos de momento, no hay que ser catastrofistas: «Nos encontramos en preenvero, un momento muy crítico -explica-, y ha sucedido lo previsible en una campaña tan húmeda como ésta».

LOS DATOS

485
millones de kilos de uva sería el potencial productivo máximo amparado (110%) para esta vendimia.
520
millones de kilos de uva sería el potencial máximo de entrada en bodega (118%).

Del Moral señala que «este problema, habitual en viticulturas más atlánticas como las de txakoli o Galicia, ha afectado a muchas otras zonas de la Península y no nos queda otra que seguir atentos a las condiciones ambientales y de desarrollo del hongo, y continuar protegiendo el viñedo correctamente».

«Llevo más de un mes que apenas duermo», confiesa un viticultor de Uruñuela

En este sentido, el presidente de Arprovi señala que «el desarrollo vegetativo de las cepas es importante debido a la humedad presente en el suelo. En las hojas aparecen las típicas manchas pero además también tenemos mildiu larvado en los racimos; lo único que se puede hacer es seguir vigilantes y realizar aplicaciones con productos adecuados, respetando al máximo los días de carencia entre tratamientos».

Del Moral recuerda que en las viticulturas atlánticas pueden tratar los viñedos contra mildiu hasta en diez o doce veces en una misma campaña, algo impensable en zonas como la nuestra.

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Aunque reconoce que el mildiu larvado es bastante desconocido en Rioja, ofrece una serie de consejos: «Los granos de uva afectados no esporulan, así que la contaminación no pasa de una baya a otra, sino que las esporas proceden de las hojas. Hay que intentar proteger las bayas sanas y siempre tener mucho cuidado con los despuntes y deshojados ya que diseminan las esporas. Por ello, es necesario tratar previamente la realización de dichas labores. De lo contrario, se producirá la infección de los racimos.»

Del Moral apunta que las previsiones meteorológicas aventuran ahora tiempo seco y calor durante las próximas dos semanas, lo que puede ser fundamental para que la planta deje de seguir desarrollándose desde el punto de vista vegetativo y se ponga freno a los hongos: «A partir del envero, las cosas se tranquilizarán, pero el riesgo de que la evolución del mildiu vaya hacia la podredumbre estará presente hasta final de vendimia».

Por zonas

Las zonas de Navarrete, Sotés Lapuebla, Elciego, Baños de Ebro, Cenicero y parte del Najerilla son las más afectadas -donde más agua y más humedad hay-, aunque García del Moral sigue pensando que, de momento, la cosecha, al menos en cantidad y en términos generales, no se verá resentida: «Es cierto que los ataques están siendo fuertes y que existen algunas parcelas dañadas al 100%, pero también lo es que todavía hay gran cantidad de uva con bayas y racimos grandes».

En cuanto a la calidad, advierte de que «todo está por ver». «Vamos a fechas normales de vendimia, hacia octubre en estas zonas y la carga de los viñedos va a exigir tiempo madurativo por lo que, si se complican las condiciones meteorológicas, no sabemos en qué acabará todo esto». «De momento -concluye- estamos en la situación que preveíamos al inicio de una campaña tan húmeda como la actual».

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