La Laurel, mejor que la San Juan
11/05/2007
Ezequiel García, Ventura Lasanta, Félix García Gil y José López
La cuadrilla de enólogos de lo mejor del vino de rioja.com valora con 5,5 puntos el servicio de tinto joven en la calle San Juan, siete décimas menos que la puntuación que hace un mes dio a la calle Laurel
Textos: A. Gil/C. Somalo
lo mejor del vino de rioja.com vuelve a la calle, a la San Juan, para poner a prueba el servicio de vino joven, un mes después de hacer lo propio en la Laurel. Resultado: mejor puntuación para esta última. La cuadrilla (Ezequiel García, Ventura Lasanta, José López y Félix García Gil), consciente de que la San Juan es una zona querida por los ‘chiquiteros’, aclara que no hay fórmulas matemáticas para tamaña conclusión, sino simplemente una valoración de los vinos de diez establecimientos elegidos al azar. La nota final para la calle es de 5,5, siete décimas menos que la Laurel. Las razones principales son que uno de los establecimientos servía vino de mesa como si fuera de Rioja, que la oferta de marcas es menor y el precio, algo más caro.
Conclusión general
Se pidieron diez tintos del año, de los que los enólogos esperan buen servicio, temperatura adecuada y paladar agradable. Se valora el precio, la calidad, precio/calidad, el servicio y la presentación. Sólo uno, el que ofrece vino de mesa («los hay de mesa que son buenos, pero éste tampoco lo es», aclara Félix García Gil), suspende.
Los otros nueve aprueban, aunque sólo uno llega al notable (otros tres lo rozan). Al igual que en la Laurel, los vinos de la Sonsierra y de Rioja Alavesa copan la oferta: cinco son de Ábalos, tres alaveses, uno de El Cortijo y el restante, aunque el camarero dice que de Logroño, vaya usted a saber de dónde. Es curioso que la cuadrilla empieza ya a ser conocida e incluso en un bar un cliente nos invitan a la ronda. «Esta va a salir de calidad precio cojonuda, ¿no?», nos espeta.
No hubo vinos con defecto, pero sí servidos a diferente temperatura (en algunos casos algo caliente), y todos ofrecen copas (salvo el que nos dieron en vasos anchos –que, como ya comentamos, son del gusto de dos de los enólogos para vinos jovenes–. Tampoco en la San Juan se da tapa alguna con los vinos y, ante el comentario de Ezequiel, que considera que «el precio deja margen para una pequeña tapita», el camarero nos ofrece unas aceitunitas (no hay como decir las cosas). Los vinos, como en La Laurel, son de elevada graduación –«cualquiera ‘chiquitea’ hoy en día...», comenta Ventura, que relaciona la alta graduación con el cambio climático–. «El grado es azúcar y, por tanto, los vinos son dulces y agradables, pero hay que ir con ojo para volver a casa”, bromea José López.
Precios
Se mueven en una horquilla de entre 0,6 y 0,9 euros. Algo más caros que en Laurel (allí hubo dos bares a 0,5 euros). Cinco piden 70 céntimos por el vaso (incluido el del vino de mesa); uno llega a los 90 céntimos y el resto, entre 60 y 65 céntimos. Damos ocho puntos para los sesenta céntimos –Félix García Gil apunta que a lo mejor fuimos ‘generosos’ con dicha valoración, pero ya no podemos cambiar– y 3 para que el que casi pide el euro.
Calidad
Buenas notas en general. Los vinos de Ábalos son los mejor valorados, en el entorno de 7,5 puntos (con mínimas variaciones relacionadas con la temperatura de servicio) y también recibe buena puntuación el vino de El Cortijo, lastrado por el precio. Ezequiel echa de menos vinos de otras procedencias, de La Rioja Alta, con «menos graduación y más agradables para el ‘chiquiteo’». Los vinos de Rioja Alavesa defraudan, sobre todo el de Yécora ofrecido por dos establecimientos, mientras que el que dan como si fuera Rioja siendo de mesa apenas si se camufla con la extraordinaria tortilla que despachan como especialidad.
Calidad/precio
Únicamente un suspenso (el del vino de mesa) y un notable, aunque varios de los establecimientos rozan dicha nota. El que más cobra consigue el aprobado raspado gracias a que el vino es bien valorado por los enólogos.
Servicio
Bien en líneas generales. Como ocurrió en la Laurel, la prueba se hizo en día laborable sin demasiada clientela. Sólo uno de los camareros pregunta (al pedir un tinto) si queremos un crianza o un vino del año. La oferta de marcas de joven es inferior a la Laurel. Pocos establecimientos tienen eurocave (la mayoría sí tenían en la Laurel) y el vino se refresca en cubos o fregaderos de agua. Servido a buena temperatura en general, alguno sí que lo pone un poco caliente (con mayo ha llegado el calor).
Presentación
Nueve copas, de diferentes tamaños, pero buena calidad, aunque en varios casos con rayas y jabón de lavavajillas. No quedan tampoco los antiguos chatos horribles y el único vaso es el de 'tamaño medio' de tradicional 'poteo' del País Vasco que, como ya dijimos, dos de nuestros enólogos valoran. De hecho, Ventura Lasanta, a priori más partidario de las copas, reconoce que “el vino se sirvió a buena temperatura y lo cierto es que incluso me ha gustado más que la misma marca en copa de otro establecimiento”. ¿Significa que ya son tres a favor del vaso en lugar de la copa?
Conscientes de que la San Juan es una zona que prefieren varias cuadrillas, los enólogos no cuestionan criterios personales –Ventura Lasanta explica que los cinco de Ábalos eran buenos vinos y que la gente es de sitios fijos–. Pero, lo cierto es que, resultados en mano, sale mejor parada la oferta de vino joven de la Laurel.
Bares visitados: Torres, Chuchi, Baden, Sitiqui, La Cueva, San Juan, La Tortilla del Mere, Rincón de Picuas, Tenesse y Gambrinus.
lo mejor del vino de rioja.com vuelve a la calle, a la San Juan, para poner a prueba el servicio de vino joven, un mes después de hacer lo propio en la Laurel. Resultado: mejor puntuación para esta última. La cuadrilla (Ezequiel García, Ventura Lasanta, José López y Félix García Gil), consciente de que la San Juan es una zona querida por los ‘chiquiteros’, aclara que no hay fórmulas matemáticas para tamaña conclusión, sino simplemente una valoración de los vinos de diez establecimientos elegidos al azar. La nota final para la calle es de 5,5, siete décimas menos que la Laurel. Las razones principales son que uno de los establecimientos servía vino de mesa como si fuera de Rioja, que la oferta de marcas es menor y el precio, algo más caro.
Conclusión general
Se pidieron diez tintos del año, de los que los enólogos esperan buen servicio, temperatura adecuada y paladar agradable. Se valora el precio, la calidad, precio/calidad, el servicio y la presentación. Sólo uno, el que ofrece vino de mesa («los hay de mesa que son buenos, pero éste tampoco lo es», aclara Félix García Gil), suspende.
Los otros nueve aprueban, aunque sólo uno llega al notable (otros tres lo rozan). Al igual que en la Laurel, los vinos de la Sonsierra y de Rioja Alavesa copan la oferta: cinco son de Ábalos, tres alaveses, uno de El Cortijo y el restante, aunque el camarero dice que de Logroño, vaya usted a saber de dónde. Es curioso que la cuadrilla empieza ya a ser conocida e incluso en un bar un cliente nos invitan a la ronda. «Esta va a salir de calidad precio cojonuda, ¿no?», nos espeta.
No hubo vinos con defecto, pero sí servidos a diferente temperatura (en algunos casos algo caliente), y todos ofrecen copas (salvo el que nos dieron en vasos anchos –que, como ya comentamos, son del gusto de dos de los enólogos para vinos jovenes–. Tampoco en la San Juan se da tapa alguna con los vinos y, ante el comentario de Ezequiel, que considera que «el precio deja margen para una pequeña tapita», el camarero nos ofrece unas aceitunitas (no hay como decir las cosas). Los vinos, como en La Laurel, son de elevada graduación –«cualquiera ‘chiquitea’ hoy en día...», comenta Ventura, que relaciona la alta graduación con el cambio climático–. «El grado es azúcar y, por tanto, los vinos son dulces y agradables, pero hay que ir con ojo para volver a casa”, bromea José López.
Precios
Se mueven en una horquilla de entre 0,6 y 0,9 euros. Algo más caros que en Laurel (allí hubo dos bares a 0,5 euros). Cinco piden 70 céntimos por el vaso (incluido el del vino de mesa); uno llega a los 90 céntimos y el resto, entre 60 y 65 céntimos. Damos ocho puntos para los sesenta céntimos –Félix García Gil apunta que a lo mejor fuimos ‘generosos’ con dicha valoración, pero ya no podemos cambiar– y 3 para que el que casi pide el euro.
Calidad
Buenas notas en general. Los vinos de Ábalos son los mejor valorados, en el entorno de 7,5 puntos (con mínimas variaciones relacionadas con la temperatura de servicio) y también recibe buena puntuación el vino de El Cortijo, lastrado por el precio. Ezequiel echa de menos vinos de otras procedencias, de La Rioja Alta, con «menos graduación y más agradables para el ‘chiquiteo’». Los vinos de Rioja Alavesa defraudan, sobre todo el de Yécora ofrecido por dos establecimientos, mientras que el que dan como si fuera Rioja siendo de mesa apenas si se camufla con la extraordinaria tortilla que despachan como especialidad.
Calidad/precio
Únicamente un suspenso (el del vino de mesa) y un notable, aunque varios de los establecimientos rozan dicha nota. El que más cobra consigue el aprobado raspado gracias a que el vino es bien valorado por los enólogos.
Servicio
Bien en líneas generales. Como ocurrió en la Laurel, la prueba se hizo en día laborable sin demasiada clientela. Sólo uno de los camareros pregunta (al pedir un tinto) si queremos un crianza o un vino del año. La oferta de marcas de joven es inferior a la Laurel. Pocos establecimientos tienen eurocave (la mayoría sí tenían en la Laurel) y el vino se refresca en cubos o fregaderos de agua. Servido a buena temperatura en general, alguno sí que lo pone un poco caliente (con mayo ha llegado el calor).
Presentación
Nueve copas, de diferentes tamaños, pero buena calidad, aunque en varios casos con rayas y jabón de lavavajillas. No quedan tampoco los antiguos chatos horribles y el único vaso es el de 'tamaño medio' de tradicional 'poteo' del País Vasco que, como ya dijimos, dos de nuestros enólogos valoran. De hecho, Ventura Lasanta, a priori más partidario de las copas, reconoce que “el vino se sirvió a buena temperatura y lo cierto es que incluso me ha gustado más que la misma marca en copa de otro establecimiento”. ¿Significa que ya son tres a favor del vaso en lugar de la copa?
Conscientes de que la San Juan es una zona que prefieren varias cuadrillas, los enólogos no cuestionan criterios personales –Ventura Lasanta explica que los cinco de Ábalos eran buenos vinos y que la gente es de sitios fijos–. Pero, lo cierto es que, resultados en mano, sale mejor parada la oferta de vino joven de la Laurel.
Bares visitados: Torres, Chuchi, Baden, Sitiqui, La Cueva, San Juan, La Tortilla del Mere, Rincón de Picuas, Tenesse y Gambrinus.
Comentarios de los usuarios
| 21/05/2007: Ah!Además de valorar los tipos de copas, el modo de presentaros el vino, si os ofrecian crianza o joven...¿preguntabais el precio de la caja de cada vino?Porque ya me dirá como conoce usted los diferentes precios a los que se le ofrece vino a estos bares.Por cierto,yo no he llamado "paleto" A NADIE. | |
| 20/05/2007: Eso de "riojanada" ¿? debe ser porque en los restaurantes de la zona alavesa y sobre todo en los bares ofrecen mucho vino de toda la DOC Rioja. Debe ser que sí, porque alguno entiende por aquí que somos unos ¿paletos? Vaya, hombre, uno que se siente herido por un comentario sin más pretensiones y sigue mirándose al ombligo. Ánimo, igual bajo vino de Uruñuela para beber en el día a día. Tranquilos y ánimo a la "cuadrilla". Queremos saber más y de | |
| 19/05/2007: Como continuación del comentario anterior, el vino defraudó a nuestros enólogos, sobre todo porque nos cobraron lo mismo por el vaso de Muñarrate, cuando el de Yécora es más barato. Lo que juzgamos es la oferta de los establecimientos (por eso no se dio el nombre del vino). En cualquier caso, respetamos y agradecemos todos los comentarios, aunque entendemos que el localismo que se sugiere no es tal. | |
| 19/05/2007: Nada que criticar sobre los vinos de Yécora ni mucho menos de los de Rioja Alavesa en general. Simplemente se dijo que en un bar nos ofrecieron un vino de Yécora que defraudó en comparación con el Muñarrate que también tenía el establecimiento, al mismo precio, y que sin embargo no se nos ofreció al pedir, como a todos, un tinto. El vino defraudó a nuestros enólogos y, seguramente, dicho vino sea más barato que el Muñarrate, lo que lógicamente | |
| 19/05/2007: Supongo que habráde todo, pero está bien que alguien haga el esfuerzo de analizar dónde podemos mejorar. Yo creo que es loable lo que están haciendo los de la cuadrilla. | |
| 17/05/2007: (continuación), me parece aberrante. No os dejeis manipular, id y probarlo. Después opinais vosotros como buenos bebedores de vino que me imagino que sois. Un cordial saludo y gracias por dejarme opinar. | |
| 17/05/2007: En primer lugar quiero destacar que todo lo que diga posteriormente es mi opinión, al igual que se ha opinado "personalmente" en el artículo. En cuanto al artículo me parece una verdadera "riojanada". Valorar los vinos de RIOJA ALAVESA como defraudadores me parece una posición ventajista y sin justificar. Además, que tanto, periodistas como enólogos sean capaces de tener el valor de desprestigiar el vino de Yécora sin dar ningún motivo ni razón | |
| 12/05/2007: Muy bueno el artículo. Queremos más cosas de la cuadrilla. Nos hace muy bien la autocrítica porque en esta región hay muchas cosas por mejorar. Entre ellas el servicio que se presta en los bares | |
| 11/05/2007: ¡Qué artículo más entretenido! El párrafo "los vinos de la Sonsierra y de Rioja Alavesa copan la oferta: cinco son de Ábalos, tres alaveses, uno de El Cortijo y el restante, aunque el camarero dice que de Logroño, vaya usted a saber de dónde" no tiene desperdicio. ¿Se aceptan voluntarios en la cuadrilla de chiquiteo? | |





