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La vendimia sigue pidiendo paciencia

Jesús, como muchos otros agricultores, espera a que deje de llover para comenzar la vendimia.
Jesús, como muchos otros agricultores, espera a que deje de llover para comenzar la vendimia. / M.F.
  • Las lluvias están ralentizando la recogida, que puede empezar a tener problemas de botrytis

  • Algunos agricultores aldeanos intentaron vendimiar ayer, pero lo tuvieron que dejar por la incesante lluvia

Más que en ninguna otra vendimia, los agricultores no cesan de poner los ojos en el cielo. En el cielo y en las tablets y los móviles donde tienen como página de inicio las previsiones meteorológicas. La lluvia de estos días no viene nada bien para la uva y ellos lo saben. Por eso comienzan a ponerse nerviosos y anhelan los días de poder empezar a trabajar, sin parar, recogiendo un fruto que de no cesar las precipitaciones puede llegar a tener problemas de botrytis. Las uvas piden paciencia a los agricultores que esperan a las próximas jornadas. Las previsiones parecen ser buenas a partir de hoy y el cierzo puede ser el mejor aliado para secar los campos riojanos.

Durante la última semana, algunos agricultores riojabajeños comenzaban el día saliendo al campo a vendimiar pero tuvieron que paralizar los trabajos por la incesante lluvia, que arreció especialmente a mediodía. Tocaba esperar un día más y... «rezar para que no siga lloviendo», comentaba ayer Jesús, un viticultor calagurritano.

Existen dos problemas fundamentales. Uno es la bajada de algunas décimas del grado a la espera de que la maduración siga su curso. «La uva coge agua y baja el grado, es mejor esperar un par de días para poder recogerla en un estado óptimo; además la uva que no ha terminado de madurar ha frenado el proceso y hay que seguir esperando», explicaba a Diario LA RIOJA.

El segundo problema puede surgir si sigue lloviendo. «Parece que los pronósticos son buenos y que va a soplar viento del norte que puede secar las cepas pero la humedad de estos días no es nada buena para la viña», apuntaba argumentando que ya empieza a haber algún pequeño foco de botrytis. «Los racimos que están más cargados empiezan a tener algo de podredumbre en el interior y eso puede ser muy perjudicial».

Por otro lado, está la incertidumbre de los trabajadores. «La gente está esperando para trabajar y se está empezando a poner un poco nerviosa porque ve que pasan los días y que trabajamos tres sí y dos no», añadía. De hecho, los asesores andan estos días dando de baja y alta a los temporeros dependiendo de las necesidades de cada agricultor.

Para ellos, el tempranillo no va a ser un problema. «Ya está la uva madura vamos a empezar a cortar a toda máquina», afirmó. La bodega ya ha recogido casi 14 millones de kilos de uva pero aún le quedan otros 5 millones en el campo. «Nos da más miedo la garnacha porque este año viene muy cargada y sí que podemos encontrarnos con algún foco de botrytis, pero el tempranillo está con la maduración idónea y ahí no tiene por qué haber ningún problema», explicaba. «Aún así la calidad puede quedar un poco diluida en una campaña que podía haber sido excelente», comentaba desde la cooperativa aldeana.

Peor lo tienen con estas lluvias en la zona del norte de la región. «Los que no han empezado todavía y aún no tienen la maduración completa pueden verse con más problemas de salubridad en las uvas pero aquí cada cepa es un mundo y es difícil aventurarse».

En zonas cercanas a Nájera la idea será comenzar a mitad de semana la vendimia. «Puede ser el miércoles o el jueves dependiendo de si para o no de llover y de las cantidades que caen», detallaban algunos agricultores riojalteños.