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Las expectativas, «francamente buenas»

Cata de vinos de Rioja de la cosecha 2013 / Juan Marín
  • Empieza el análisis de la cosecha del 2014

  • Las previsiones: "excelentes" para el blanco, "muy buenas" para el rosado y "optimistas" para el tinto

El Consejo Regulador de la DOCa Rioja tiene expectativas "francamente buenas" sobre la cosecha 2014, después de que se han analizado los primeros 10 millones de litros de vino. Una perspectiva que alcanza tanto para los vinos blancos "que vienen excelentes", como para los rosados "muy buenos" y los tintos "con los que somos muy optimistas".

Así lo ha afirmado este martes el jefe de los Servicios Técnicos del Consejo, Domingo Rodrigo, quien ha dado cuenta, junto con el presidente de la entidad, José Antono Lecea, y su director general, José Luis Lapuente, de las novedades del proceso de calificación de la añada 2014, que comenzó ayer mismo, 1 de diciembre.

Con estas cantidades, como ha calculado Rodrigo, se podrán obtener, como máximo, 295 millones de litros de vino de la Denominación, de los que 271 millones de litros serían de tinto y 24,5 millones de litros, de vino blanco.

Lecea ha destacado que hace ya 30 años que el Consejo Regulador viene desarrollando el proceso de calificación de la cosecha, una fase "clave en el sistema de garantías que certifica la calidad y autenticidad de los vinos de Rioja", una garantía que se materializa en las cuatro contraetiquetas o precintas existentes para las categorías del vino.

Ha recalcado que "para ello, se aplica una de las normativas más restrictivas del mundo y hay establecido un proceso constante de calificación, tanto por medio de análisis como de cata, que asegura la alta calidad del vino desde la fase de producción hasta la de comercialización".

Se realiza, en este sentido, un examen analítico y organoléptico "que determina si el vino elaborado merece o no la DOCa Rioja". La calificación previa para tener derecho al amparo de la Denominación influyó en la mejora de las técnicas de elaboración y, posteriormente, se ha incidido en la mejora de las características organolépticas, fundamentales para la diferenciación de la tipicidad y calidad de los vinos.

El control de calidad contonía durante el proceso de crianza hasta la comercialización, momento en el que el Consejo entrega a las bodegas las correspondientes contraetiquetas que garantizan el origen, añada y envejecimiento de los vinos.

Durante el último año, los veedores del Consejo tomaron 1.400 muestras en el almacén de producto terminado de las bodegas. Posteriormente, el control se extiende a los vinos comercializados, mediante la toma de muestras en los puntos de venta de los principales mercados, 1.880 en el último año.

Para este año, como ha detallado José Luis Lapuente, la previsión es que se cuenten con unas 7.300 muestras en total, inlcuidas las del proceso de calificación. En este proceso es, precisamente, en el que está imbuido el Consejo desde ayer mismo, y hasta el 28 de febrero, para contar con una calificación definitiva de la añada para el mes de abril o mayo.

Aplicación informática

Lapuente ha recalcado que la principal novedad para el proceso de calificación de este año es la introducción de una nueva aplicación informática para las catas. Se ha diseñado para ello un programa específico que los catadores utilizarán mediante una tablet en cada sesión de cata.

"Ello -ha añadido- reportará indudables ventajas a la hora de mejorar los procedimientos, agilizar la obtención de resultados y realizar análisis estadísticos posteriores". Es decir, que los catadores podrán ver su trabajo en tiempo real, tanto las puntuaciones que otorguen como los reparos que pueden mostrar, y podrán también compararlo con el de otros catadores.

A la vista de los resultados de la cata, así como del boletín de análisis y del informe emitido por el Servicio Habilitado de Veedores del Consejo Regulador sobre el cumplimiento de la normativa por parte del viticultor y del bodeguero, tanto en el cultivo de la vid como en la elaboración del vino, esta organismo procede a la calificación.

A esta nueva aplicación se suma la ampliación del panel de catadores. Se ha realizado, ha dicho Rodrigo, una selección exhaustiva de los 140 catadores con los que se cuenta en este momento, que realizarán unas 2.500 catas en 500 comités. En cada comité se catan un máximo de 15 muestras, siguiendo dos pautas: el anonimato de las muestras y que los catadores nunca caten vinos de su empresa.

En este momento, en cada comité hay tres catadores, pero, en el futuro, la normativa prevé que se aumenten a cinco. Por el momento, "para facilitar su comercialización", se han ido realizando ya catas de vinos jóvenes: de 271 muestras recogidas, se han calificado 182, con 10 millones de litros de vino, procedentes de 61 bodegas, "con perspectivas francamente buenas".