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Rioja descorcha la 'caja de los truenos'

Rioja descorcha la 'caja de los truenos'

  • El Consejo Regulador estudiará una propuesta para desarrollar los vinos de pueblo, 144 subzonas, después del órdago lanzado por Bodegas Artadi sobre su hipotético abandono de la denominación de origen

  • La normativa actual de subzonas, que garantiza la procedencia de la uva, se aplicaría para indicar orígenes municipales en las etiquetas

E l movimiento de Bodegas Artadi, anunciando que ultimaba un plan para abandonar Rioja, está removiendo los cimientos de la denominación de origen.

El órdago sigue sobre la mesa, de momento sin novedades sobre el caso concreto, pero ha provocado un fuerte revuelo y diversos e importantes movimientos bodegueros que pueden acabar cambiando, al menos retocando, el modelo de denominación de origen. Íñigo Torres, presidente de la Comisión de Desarrollo del Plan Estratégico, puso ayer sobre la mesa en el pleno del Consejo Regulador una propuesta para que las distintas asociaciones estudien la zonificación de la denominación de origen -una de las principales demandas de Artadi- por municipios.

Un planteamiento, no rupturista, pero sí novedoso desde el punto de vista de que plantea, en resumidas cuentas, la posibilidad de explotar 144 subzonas diferentes, una por cada municipio amparado por la DOC: «Es cierto que el caso de Artadi ha podido acelerar la presentación de la propuesta, pero la realidad es que era uno de los temas que estaban planteados dentro de un conjunto de iniciativas que surgieron del propio sector con la última renovación de la Interprofesional», aclara Torres.

El presidente de la Comisión del Plan Estratégico, y también gerente de la asociación de bodegas ABC -que incluye a casas centenarias como CVNE, Bilbaínas y algunas con larga historia como Muga-, explica que «ni tan siquiera es una cuestión que haya pasado por mi agrupación, es decir, que ni nosotros tenemos clara una posición al respecto, sino que se ha planteado a las distintas asociaciones del pleno para proponer su estudio siendo conscientes de que hay operadores interesados».

En este sentido, Torres señala que «en estos años, que no es poco con la crisis, Rioja ha logrado, no sólo sujetar las ventas, sino crecer hasta registros históricos, muy cerca del máximo que marca nuestra propia capacidad productiva, por lo que nos parece oportuno estudiar cualquier tipo de fórmula que pueda suponer poder vender mejor».

3 subzonas y 144 municipios

El planteamiento, básicamente y a falta de una fórmula más concreta de desarrollo, supondría aplicar lo que determina el Reglamento de la DOC para las tres subzonas reconocidas y extender esos preceptos a los 144 municipios: «Los cambios normativos que se introdujeron para el desarrollo de las subzonas, a finales de los años 90, ya preveían la posibilidad de aplicar esta reglamentación específica en entidades geográficas menores, es decir, en los municipios, por lo que no haría falta ninguna reforma reglamentaria, sino desarrollar lo ya legislado», apunta el gerente de la asociación de bodegas ABC.

Las subzonas

Menos de un centenar de bodegas de Rioja, la mayoría de Rioja Alavesa, utilizan la subzona en las etiquetas de forma voluntaria. La normativa establece que dicha indicación puede reflejarse en las etiquetas, pero siempre en tamaño menor y por debajo del nombre Rioja. Es decir, en segundo plano y con menor visibilidad que la marca 'paraguas' común.

En cuanto a la elaboración de los vinos, el reglamento exige que toda la uva debe proceder de la correspondiente subzona a la que hace referencia la etiqueta, aunque en la práctica se admiten ciertas excepciones en el caso de propietarios de viñedo que tienen fincas en municipios limítrofes.

En principio, estos mismos predicamentos se aplicarían si se aprobase por el pleno la extensión a las indicaciones geográficas menores: es decir, que nunca podría indicarse 'Haro', 'Laguardia' o 'Aldeanueva de Ebro' por encima de la marca colectiva Rioja y la uva, en su totalidad salvo excepciones de límites geográficos compartidos, debería proceder del mismo municipio al que hace referencia.

En todo caso, Íñigo Torres apunta que «si el tema sigue adelante se podría estudiar específicamente las condiciones e incluso, si así lo quiere el sector, establecer exigencias de autocontrol incluso más rigurosas para estas entidades geográficas menores». Es decir que, llegado el caso, podría estudiarse también la posibilidad de autorizar menores rendimientos de uva o parámetros de calidad superiores a los del conjunto de la Denominación, lo que, de por sí, supondría que la iniciativa conllevase una diferenciación de vinos no sólo geográfica: «Si entramos en este debate -indica Íñigo Torres- todas las posibilidades están abiertas y, si indicar un municipio sirve para vender mejor, bienvenido sea; no es cierto que Rioja no se mueva, pero sí lo hacemos con cuidado porque se pone en juego nuestro fondo de comercio». El presidente de la Comisión Estratégica del Consejo se muestra también conciliador con Artadi: «Hay posibilidades de diferenciarse dentro de Rioja -afirma- y, por supuesto, aquí hay sitio para todos».