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Cada botella de vino vendida paga a la Interprofesional. :: Reuters
Cada botella de vino vendida paga a la Interprofesional. :: Reuters

Al menos tres importantes bodegas de Rioja llevan la extensión de norma a los tribunales

  • El recurso pone en tela de juicio la legalidad de una segunda interprofesión existiendo una ya en Rioja y la representatividad real de las bodegas para la extensión de norma

Al menos tres importantes bodegas de Rioja, cuyas facturas mensuales superan con creces los 3.000 euros, están tramitando ya un recurso contra la extensión de norma aprobada por orden ministerial para garantizar los ingresos de la Organización Interprofesional del Vino de España.

Según ha podido saber Diario LA RIOJA, la presentación del recurso ya ha sido notificada ante los tribunales, aunque aún está a la espera de sustanciarse. La estrategia jurídica pone en cuestión que la duplicidad de una organización interprofesional para un mismo producto, como es el vino de Rioja, no está reconocida en la legislación de interprofesionales.

En este sentido, Rioja cuenta con su propia Interprofesional desde el año 2004 y con carácter general la ley establece que únicamente puede haber una entidad de este tipo para cada producto, si bien con una modificación de la misma a través de la Ley de la Cadena Alimentaria, se introdujo la posibilidad de que hubiera más de una en excepcionales circunstancias: «No habla expresamente del vino, por lo que entendemos que prevalece la predisposición general a una única interprofesional para cada producto», explican fuentes jurídicas.

En este sentido, las fuentes dudan además del sentido de la entidad española existiendo ya una previa en Rioja: «Una interprofesional de vino sin denominación de origen, como la que se ha planteado, debería aplicarse a todos aquellos operadores que trabajan sin referencia geográfica; no tiene sentido en Rioja, además, porque podría incluso provocar conflictos de intereses». «Las bodegas de Rioja -continúan las fuentes- ya están pagando a una interprofesional, por lo que se está duplicando el esfuerzo económico, algo que no sucede en el resto de Europa donde hay interprofesionales de Burdeos o Champagne por ejemplo, pero luego no hay una segunda de vino genérico».

Otro de los argumentos cuestiona también la representatividad real de la Federación Española del Vino para garantizar la extensión de norma a todos los operadores. En el caso del sector productor están todas las organizaciones principales, cooperativas y sindicatos agrarios, pero ninguna de ellas hace aportación económica alguna.

Sanciones

El asunto es delicado puesto que las sanciones en caso de impagos de las cuotas son importantes y las cuotas son mensuales para quienes elaboran más de 100.000 litros (el resto paga en una cuota anual). En este sentido, el no hacer frente a una cuota está tipificado como falta leve (hasta 3.000 euros); más de dos en un mismo año podía ser falta grave (de 3.001 a 150.000 euros) y la comisión de más de una infracción grave en un año (cinco impagos) conllevaría multas de entre 150.001 euros a tres millones.