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Las garnachas de la memoria

Inmaculada y Amador Escudero en la sala de depósitos de hormigón de Bodegas Ilurce, en Alfaro. ::
Inmaculada y Amador Escudero en la sala de depósitos de hormigón de Bodegas Ilurce, en Alfaro. :: / JUSTO RODRÍGUEZ
  • Bodegas Ilurce bucea en el patrimonio más profundo de Monte Yerga

Bodegas Ilurce es una de esas pequeñas firmas familiares del universo del Rioja para las que cada día tiene su afán, un anhelo que pasa por recuperar y ahondar en una tradición del trabajo más respetuoso en la búsqueda de un equilibrio constante entre la viña y el trabajo enológico de la bodega, en la que los hermanos Inmaculada y Amador Escudero, cuarta generación de Ilurce, muestran con orgullo sus depósitos de cemento: «Cada uno busca y persigue lo mejor. Nosotros nos hemos dado cuenta de que con este tipo de depósitos los vinos se estabilizan de una manera extraordinaria y nos dan esa redondez que buscamos». Son mil detalles, todos y cada uno de una importancia supina, como la pasión por el graciano, una variedad con la que esta bodega alfareña mantiene un idilio muy particular y generoso.

La historia de Ilurce hunde sus raíces en la memoria de la familia, aunque fue el bisabuelo de la actual generación, Juan Escudero, quien comenzó a elaborar vino en Grávalos alrededor de 1850. En 1940, su hijo, Amador Escudero Pérez, compró la bodega situada en Alfaro en la que se desarrolló el trabajo de la familia hasta que en el 2010 nacieron las nuevas instalaciones, un espacio que les permite desarrollar nuevas actividades de enoturismo y proyectos de I+D a sabiendas de que su principal patrimonio son los viñedos.

Ilurce posee 60 hectáreas de viñedo en las que se dan cita garnachas centenarias conducidas en vaso con los más selectos clones de tempranillo y graciano. Las distintas parcelas están situadas en las laderas del Monte Yerga, un paraje privilegiado situado a más de 600 metros de altitud, donde un suelo calizo y pedregoso, los rigores del invierno y los calurosos veranos se ponen de acuerdo para producir uvas excelentes. El viñedo se encuentra entre los 300 y 600 metros de altitud, en orientación noreste, con una pluviometría entre 180 y 280 mm/anuales y con vientos del cierzo del noroeste y bochorno del sur. El clima, aunque continental con temperaturas entre -8º y 32º, tiene influencia mediterránea.

Garnachas con historia

Y de ese patrimonio privilegiado nace el proyecto 'Garnachas con historia', dos vinos que tienen en común estar elaborados con garnachas de viñedos muy antiguos absolutamente ligados a la familia Escudero. Estas garnachas se vendimian de forma manual, se depositan en cajones de 250 kilos y se introducen en un contenedor frigorífico. La vendimia se refrigera para que entren en los depósitos entre cuatro y cinco grados, temperatura que se mantiene durante una semana para lograr una maceración prefermentativa en frío para obtener la máxima extracción de color y aromas. El vino ya elaborado pasa a barrica nueva de roble francés, buscando la fermentación maloláctica y su posterior crianza.

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