Agricultura multa a Bodegas Sonsierra por un diseño que financió el propio Gobierno
27/07/2010
El diseñador David Delfín con su creación para el vino Pagos de la Sonsierra. :: Alfredo Iglesias
La sanción, de 600 euros, se ha impuesto con el argumento de que la botella, obra del afamado diseñador David Delfín, confunde al consumidor.
>>Un expediente con curiosos motivos y evidentes lagunas
A. GIL
Ejemplo de descoordinación administrativa, Bodegas Sonsierra se enfrenta a un expediente sancionador por falta grave (por un importe de 600 euros, aunque inicialmente era de 3.001 euros) de la Consejería de Agricultura por la supuesta confusión al consumidor que causa una botella, obra del afamado diseñador David Delfín, que contiene Pagos de la Sonsierra 2006, el vino ‘top’ de la casa. Lo más curioso del asunto es que la colaboración entre el diseñador y la bodega de San Vicente es consecuencia de un innovador programa de la Agencia de Desarrollo Económico de La Rioja (Ader), dependiente de la Consejería de Industria en este caso, que puso en contacto a los mejores diseñadores españoles, como Modesto Lomba, Francis Montesinos, David Delfín, Roberto Torretta, Juan Duyos o Ángel Schlesser, con un selecto grupo de bodegas riojanas.
‘La Rioja Estilo’, presentado incluso en Madrid por el presidente riojano, Pedro Sanz, pretendía dar una imagen vanguardista del vino de Rioja y Bodegas Sonsierra dejó su proyecto en manos de la creatividad de David Delfín. El resultado fue una propuesta espectacular: una botella alegórica de los beneficios saludables del vino, que, según confiesa Félix Mato, presidente de Bodegas Sonsierra, «ha tenido mucho éxito, por supuesto más de imagen que de ventas, hasta el punto de que muchas farmacias y revistas médicas nos han pedido una botella por lo atractivo e innovador de su diseño». De hecho, Sonsierra sigue colaborando con David Delfín y en la añada 2007 presentará un nuevo diseño para el Pagos de la Sonsierra, a pesar de que una acción de innovación, financiada en un 80% por la Ader, se haya vuelto en su contra.
La sanción
El expediente abierto por Agricultura exponía inicialmente dos motivos:el primero, que, pese a que el vino había sido criado durante 16 meses en barricas de roble, se etiquetaba como genérico y no como crianza –algo que sucede en el 99% de los vinos de nuevo cuño, de autor o de alta expresión– y que la presentación del vino (etiqueta, envoltorio y prospecto de la caja del vino) «podría ocasionar confusión en el consumidor final al entender que el producto adquirido tiene alguna propiedad, sin necesidad de que tenga que identificarse con un medicamento».
El vino, una producción limitada de 7.000 botellas, se presenta efectivamente en una caja y una botella (aunque de aceite no de medicina) que recuerda a un jarabe, si bien, lógicamente, se vende en tiendas especializadas de vino, no en grandes lineales ni, por supuesto, en farmacias. En el prospecto, David Delfín se refiere a la propiedad del vino en sentido alegórico como «un eficaz caldo de amplio espectro frente a los estados de ánimo debilitados (...) Fortalece el alma y el espíritu» (...) y, como efectos secundarios, cita que «puede producir efectos de relajación y sensación de bienestar prolongados».
En definitiva, un texto que juega con las propiedades beneficiosas del consumo moderado de vino [difícil que sea de otra forma con un precio de casi 40 euros la botella], que reconoce la propia Ley de la Vid y el Vino del año 2003 al considerar esta bebida un alimento: «Presento este trabajo como un jarabe, un elixir, un producto curativo y balsámico por sus propiedades antioxidantes», en palabras del propio David Delfín. «La idea era ofrecer al consumidor este nuevo vino como un producto saludable; decidimos dar un giro radical a la estética de la botella desde donde se vierte a la copa». Una propuesta que triunfó desde el punto de vista del diseño y que, sin embargo, para los instructores del expediente de la Consejería de Agricultura confunde al consumidor.
Un gran éxito de marketing
Modesto Lomba, Francis Montesinos, Roberto Torretta, Juan Duyós, Ángel Schlesser y David Delfín, es decir, los mejores diseñadores nacionales, pusieron su creatividad al servicio de las bodegas en el programa ‘La Rioja Estilo’. El diseño de David Delfín, además de ser el más atrevido, fue el que mayor impacto tuvo hasta el punto de que el sector farmacéutico y el médico lo acogió con gran predisposición demandando botellas por la originalidad de sus formas. Lo que no esperaba el diseñador, ni la bodega tampoco, es que el mismo Gobierno que financió el trabajo luego lo sancionaría.
Ejemplo de descoordinación administrativa, Bodegas Sonsierra se enfrenta a un expediente sancionador por falta grave (por un importe de 600 euros, aunque inicialmente era de 3.001 euros) de la Consejería de Agricultura por la supuesta confusión al consumidor que causa una botella, obra del afamado diseñador David Delfín, que contiene Pagos de la Sonsierra 2006, el vino ‘top’ de la casa. Lo más curioso del asunto es que la colaboración entre el diseñador y la bodega de San Vicente es consecuencia de un innovador programa de la Agencia de Desarrollo Económico de La Rioja (Ader), dependiente de la Consejería de Industria en este caso, que puso en contacto a los mejores diseñadores españoles, como Modesto Lomba, Francis Montesinos, David Delfín, Roberto Torretta, Juan Duyos o Ángel Schlesser, con un selecto grupo de bodegas riojanas.
‘La Rioja Estilo’, presentado incluso en Madrid por el presidente riojano, Pedro Sanz, pretendía dar una imagen vanguardista del vino de Rioja y Bodegas Sonsierra dejó su proyecto en manos de la creatividad de David Delfín. El resultado fue una propuesta espectacular: una botella alegórica de los beneficios saludables del vino, que, según confiesa Félix Mato, presidente de Bodegas Sonsierra, «ha tenido mucho éxito, por supuesto más de imagen que de ventas, hasta el punto de que muchas farmacias y revistas médicas nos han pedido una botella por lo atractivo e innovador de su diseño». De hecho, Sonsierra sigue colaborando con David Delfín y en la añada 2007 presentará un nuevo diseño para el Pagos de la Sonsierra, a pesar de que una acción de innovación, financiada en un 80% por la Ader, se haya vuelto en su contra.
La sanción
El expediente abierto por Agricultura exponía inicialmente dos motivos:el primero, que, pese a que el vino había sido criado durante 16 meses en barricas de roble, se etiquetaba como genérico y no como crianza –algo que sucede en el 99% de los vinos de nuevo cuño, de autor o de alta expresión– y que la presentación del vino (etiqueta, envoltorio y prospecto de la caja del vino) «podría ocasionar confusión en el consumidor final al entender que el producto adquirido tiene alguna propiedad, sin necesidad de que tenga que identificarse con un medicamento».
El vino, una producción limitada de 7.000 botellas, se presenta efectivamente en una caja y una botella (aunque de aceite no de medicina) que recuerda a un jarabe, si bien, lógicamente, se vende en tiendas especializadas de vino, no en grandes lineales ni, por supuesto, en farmacias. En el prospecto, David Delfín se refiere a la propiedad del vino en sentido alegórico como «un eficaz caldo de amplio espectro frente a los estados de ánimo debilitados (...) Fortalece el alma y el espíritu» (...) y, como efectos secundarios, cita que «puede producir efectos de relajación y sensación de bienestar prolongados».
En definitiva, un texto que juega con las propiedades beneficiosas del consumo moderado de vino [difícil que sea de otra forma con un precio de casi 40 euros la botella], que reconoce la propia Ley de la Vid y el Vino del año 2003 al considerar esta bebida un alimento: «Presento este trabajo como un jarabe, un elixir, un producto curativo y balsámico por sus propiedades antioxidantes», en palabras del propio David Delfín. «La idea era ofrecer al consumidor este nuevo vino como un producto saludable; decidimos dar un giro radical a la estética de la botella desde donde se vierte a la copa». Una propuesta que triunfó desde el punto de vista del diseño y que, sin embargo, para los instructores del expediente de la Consejería de Agricultura confunde al consumidor.
Un gran éxito de marketing
Modesto Lomba, Francis Montesinos, Roberto Torretta, Juan Duyós, Ángel Schlesser y David Delfín, es decir, los mejores diseñadores nacionales, pusieron su creatividad al servicio de las bodegas en el programa ‘La Rioja Estilo’. El diseño de David Delfín, además de ser el más atrevido, fue el que mayor impacto tuvo hasta el punto de que el sector farmacéutico y el médico lo acogió con gran predisposición demandando botellas por la originalidad de sus formas. Lo que no esperaba el diseñador, ni la bodega tampoco, es que el mismo Gobierno que financió el trabajo luego lo sancionaría.
Comentarios de los usuarios
| 30/07/2010: Patético! Con estos planteamientos absurdos y antediluvianos, el Nuevo Mundo nos come la merienda en dos telediarios. Ya está bien de tanto anquilosamiento y de tanto paletismo. Abran los ojos al futuro, riojanos, o ootros nos los van a abrir y ya será demasiado tarde.... | |
| 30/07/2010: Varias Bodegas están oferciendo los vinos a precios tirados y las uvas ni os cuento esto es vergonzoso, y para esto hay no sé cuantos trabajadores chupando en el consejo, para que se hagan todo tipo de fraudess, ESTO ES VERGONZOSO!!!! Granel, Joven 2009 6,5 euros la cántara (16 litros) Crianzas 14 euros la cántara, COMPRADOR DINASTÍA VIVANCO UVAS.- CVNE contratos de 4 años a 40 cts. MARQUÉS DE CACERES 30 cts el kilo... y más que no quiero comentar. Esto es el rioja de hoy, y apoyo actos como los del riojano joven y fresco que por lo menos dan a conocer a productores que somos los que más lo estamos sufriendo!!! J. Calvo. | |
| 28/07/2010: Esto pasa por tener todavia vigentes los consejos reguladores.Ya es hora de decidir como y por quien deben ser protegidos los consumidores de fraudes y estafas. miguel gurrea | |
| 27/07/2010: Esto es un cachondeo!!! El rioja actualmente se está comnvirtiendo en una casa de alegres chicas, y no precisamente por la alegría que da tomar vino con moderación, si no por otras cuestiones que a día de hoy no viene a cuento enumerar todas pero si una que vien a cuento, muy a cuento!! EL TEMA DE LA PALABRA CRIANZA RESERVA..., yo no entiendo como un consejo regulador como el que tenemos no se pone las pilas con este tema de verdad y deja de hacer tonterías como esta. Voy a citar el reglamento para que se vea lo incoherente que es a la hora de calificar los vinos. CRIANZA: Es el vino en su segundo y al menos con doce meses de barrica. RESERVA: es el vino en su cuarto año, con al menos tres años de crianza entre barrica y botella, de los cuales como mínimo debe permanecer doce meses en barrica. Bien dicho esto ahora toca sacar los colores a este reglamento que parece que cuando lo hicieron se juntaron un grupo de amigos con una copa encima de la mesa y eso de beber "fue un exceso, pero eso sí con moderación" por que como bien digo no tiene lógica alguna, hoy en día una persona compra un crianza (doce meses de barrica) lo guarda dos años en casita y se bebe un reserva, al menos es lo que yo entiendo de este reglamento, si ahora pienso que las bodegas lo que hacen es guardar los vinos en la bodega sin etiquetar, tengo la respuesta a los exceso de los vinos de reserva, o mejor dicho en la mayoría de los casos crianzas viejos pero con etiquetas de reserva, que según este santo consejo ampra regula y califica... Por otro lado no dicen el tiempo que tienen que tener las barricas, considerando estas que la vida útil de las mismas es de un máximo de 9-10 años, ¿qué hace tanta barrica vieja en rioja?. Que quede claro que quien inicia el expediente es el consejo regulador, y como este no puede multar, los expedientes los pasa a agricultura, quien tiene potestad para multar, pero no agricultura de la rioja sino el ministerio central. Vamos que yo creo es más fácil encontrar una aguja en un pajar que esto!! ánimo Bodegas Sonsierra!! | |
| 27/07/2010: Pero que administradores tenemos, como se puede abrir un expediente por que un vino ha estado tiempo en barrica y no lleva la contraetiqueta de crianza. No puede ser que los funcionarios se dediquen a expedientar sin conocer las normas, no hay derecho que a los administrados se nos haga gastar el dinero en una defensa sin falta alguna, tan solo por la ignorancia e incapacidad de los funcionarios del funcionario. | |
| 27/07/2010: Es alucinante. Puede ser mejor o peor la campaña, pero lo de financiarlo y luego multarlo es como de broma. | |
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