San Vicente de la Sonsierra
San Vicente: el pueblo, demografía, historia, tradiciones, bodegas y vinos.
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DATOS ESTADÍSTICOS
Población: 1155 (INE 2008)
Bodegas: 24
Hectáreas uva tinta: 1683
Hectáreas uva blanca: 79
Estos datos se corresponden en ocasiones con cifras de años anteriores. Las bodegas referidas son aquellas que se encuentran dentro del consejo regulador, si bien en la mayoría de las poblaciones pueden encontrase numerosas bodegas donde se elabora vino de gran calidad.

Datos curiosos
Reseñas históricas:
Se conoce que existen asentamientos prehistóricos en la Sonsierra que datan de la Edad de Hierro.
Durante la Edad Media existieron al menos 15 poblados que constituían las aldeas de San Vicente. De todos ellos 13 han desaparecido y sólo Rivas de Tereso sigue dependiendo del Ayuntamiento de San Vicente. Ábalos logró su independencia en el S. XVII.
El pueblo es fácilmente reconocible por la silueta de su castillo cuyos orígenes se datan en el año 1194 bajo el mandato de Sancho VII de Navarra. Este castillo ha sido testigo de innumerables batallas.
De la rivalidad entre los reinos de Castilla y Navarra nace su escudo: un castillo (Castilla) y unas cadenas (Navarra), separadas por una espada empuñada (simbolizando la rivalidad). Debajo de ello un puente sobre un río (en referencia al puente que cruza el Río Ebro).
Del Archivo Histórico de Navarra podemos extraer una frase curiosa del fuero que fue otorgado a la villa en 1172 por el rey Sancho el Sabio: "que ningún sayón ni merino entrase en sus casas para quitarles algo por fuerza, y que si lo hicieren los matasen y que por este homicidio no pagasen sino tres meajas…”
Sin embargo esta disposición y otras similares provocaron numerosas muertes violentas, por lo que en las Ordenanzas de 1323 se propuso el siguiente artículo: “el habitante que tuviese queja de otro acudiese al alcalde, el cual debería hacer justicia dentro de nueve días; que si en este término el demandante matase al acusado, fuese puesto vivo debajo del muerto; que si pasasen los nueve días sin que el alcalde hiciese justicia, el demandante pudiese desafiar al acusado y matarle, estando desafiado, sin otra pena que la multa de homicidio.” El texto definitivo de las ordenanzas modificó la primera parte y fijó que en lugar de poner al homicida debajo del muerto, lo ahogaran en el río y lo enterrasen donde quisieran.
Las últimos enfrentamientos bélicos en la villa tuvieron lugar entre los años 1807 y 1813 con la invasión de los franceses; y entre 1833 y 1876 por las guerras carlistas. Después de éstos buena parte de las piedras del castillo se utilizaron para la reconstrucción de las casas de los habitantes de la villa.
Destacan dos apodos curiosos para sus habitantes: “macanes” y “renegados”. El primero, por la forma en que se llamaba allí a la azada según unos, o a la maza o la cerbatana de los niños según otros. El segundo, por haber renunciado al reino de Castilla para pertenecer al navarro.
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Tradiciones

Los picaos:
La tradición más destacada es, sin duda, Los Picaos. De forma voluntaria y como muestra de fe varias personas –de forma anónima- realizan la procesión o vía crucis flagelándose la espalda. Son los conocidos como flagelantes o disciplinantes.
Para disciplinarse hay que cumplir unos requisitos: ser varón, mayor de edad y disponer de un certificado del párroco acreditando buena fe cristiana.
Los flagelantes son atendidos por los miembros de la cofradía de la Santa Vera Cruz. El cofrade o práctico mediante la esponja –que lleva incrustados 6 cristales de 2 en 2- pinchará al disciplinante (simbolizándose así el número de Apóstoles); de este modo y tras golpearse unas pocas veces más, el flagelante podrá dejar escapar la sangre acumulada y evitar problemas posteriores.
Una vez finalizada la procesión o vía crucis, se tratará la espalda con agua de romero y una crema secreta cuya receta ha pasado de generación en generación.
La fiesta tiene el título de “Interés Turístico Nacional”.
Otras tradiciones:
En un fin de semana de Agosto tiene lugar el día del Danzador. Una fiesta donde el grupo de danza tiene todo el protagonismo. Tras recorrer el pueblo “regalando” sus danzas a cambio “de un pequeño almuerzo”, se realiza la “Comida del Danzador”. La fiesta termina con el baile de todas las piezas en la plaza del pueblo.
Las fiestas patronales en honor a la Virgen de los Remedios tienen lugar en septiembre. Además de los encierros y típicos actos religiosos tiene lugar una actividad curiosa: la romería al castillo que termina con un chapuzón en la fuente de la Plaza Mayor. Es el Día de los Pollos.
Leyendas

En el paraje de la Liende –entre San Vicente y Briones- se encontraron un Cristo y una Virgen (“bajada de los cielos”, según la canción). Al estar en término no definido se decidió “repartir” al hallazgo y llevar el Cristo a San Vicente y la Virgen a Briones. Sin saber cómo, volvieron a aparecer juntas las figuras en el mismo lugar; por ello se intercambió el botín y La Virgen de los Remedios se quedó en San Vicente y el Cristo de los Remedios en Briones.
Existe un dicho que dice “este vino sabe a francés” para referirse a vinos deliciosos. Cuenta la leyenda que en la invasión francesa dos franceses fueron ajusticiados, haciendo desaparecer los cuerpos en el vino, en pleno proceso de fermentación. Al dar a probar el vino, éste resultó exquisito; de ahí el dicho.
Se cuenta que cerca de la ermita de Sta. María de la Piscina existen dos tramos de carretera en los que se puede observar como un vehículo circula “cuesta arriba” por su propio peso. ¿Efecto óptico?
Bodega recomendada

En la Plaza Mayor del pueblo encontramos, en lo que antiguamente fue una posada, una pequeña joya enológica. Se trata de las Bodegas Lagar de Zabala.
De una manera amena y con un trato exquisito, Ana, su propietaria, nos muestra las instalaciones, nos da a probar sus caldos y nos descubre datos muy interesantes sobre San Vicente, su cultura y sus tradiciones.
Es un espacio recientemente restaurado concebido para el disfrute del enoturismo y turismo gastronómico. Cuenta con un comedor estupendo para la organización de eventos y una tienda donde disfrutar del vino y sus accesorios.
La familia cuenta con una larga tradición vitivinícola, ha sido galardonada por su labor de promoción del turismo y entre sus viñedos esconde uno de los tesoros riojanos: el Lagar de Zabala, que da nombre a sus vinos, descubierto –casi- por casualidad.
El detalle

Quisiera destacar una anécdota: en nuestra visita a San Vicente tuvimos la ocasión de conocer a Lorenzo Sáez. Nacido en San Vicente, pasó 40 de sus 78 años en Vizcaya haciendo una vida. La “Nostalgia de San Vicente” le ha hecho regresar.
Escritor, músico y artista, Lorenzo recopila sus poemas. Muchos de ellos están dedicados a su pueblo; espera verlos impresos. Con una memoria brillante, ingenio, garra y sencillez nos recita alguno de ellos.
Lorenzo es una persona entrañable a las que gusta escuchar; de las que siempre se aprende.
Redactado por José Manuel Calleja. Más información: info@paseosdivinos.com . www.paseosdivinos.com





