El riesgo de botrytis tras las últimas lluvias vuelve a desasosegar a viticultores y bodegas

Vendimia en un viñedo de viejas viuras de Manzanos Wines, en Azagra, ayer por la mañana. :: justo rodríguez/
Vendimia en un viñedo de viejas viuras de Manzanos Wines, en Azagra, ayer por la mañana. :: justo rodríguez

La uva blanca, apenas 2,6 millones recogidos hasta ayer, entra sana en bodega, aunque la campaña no da tregua

ALBERTO GIL LOGROÑO.

No hay tregua. De momento, la alarma no es 'roja', pero hay botrytis en el campo riojano y, de hecho, los técnicos están recomendando tratamientos preventivos con escaso o nulo residuo ante la posibilidad de que aparezcan nuevas lluvias: «El riesgo está ahí, y como veníamos previendo durante todo el verano, se dan todas las condiciones para una vendimia complicada para la sanidad de la uva», explica Eugenio García del Moral, presidente de la Asociación Riojana para el Progreso de la Viticultura (Arprovi).

En cualquier caso, Del Moral insiste en, al menos de momento, ser prudentes: «No es una situación excepcional de Rioja, sino que prácticamente toda la mitad norte del país está en la misma situación por las lluvias y la elevada humedad». Lo cierto es que desde la helada de San Prudencio del año pasado el viticultor no ha tenido tregua: disgusto, dura espergura, vendimia, reposiciones de madera, podas, lucha incesante contra el mildiu y, ahora, botrytis: «Vamos, sí o sí, a una vendimia tardía, especialmente en los viñedos con más carga que son muchos, y si volvemos a tener importantes episodios de agua habrá problemas por lo que la campaña es para estar muy encima».

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Del Moral recomienda el uso de tratamientos preventivos allí donde se vea botrytis: «Hay que cambiar un poco el 'chip' porque, si bien mucha gente no quiere tratar después de agosto, ahora hay productos sin residuos que se pueden aplicar de forma preventiva». El presidente de Arprovi destaca, como hecho positivo, que aunque la maduración va lenta, la fenólica acompaña la alcohólica: «Será una campaña de menos grado, pero eso no quita para que la uva madure si la sanidad lo permite, por lo que tampoco habrá que obsesionarse con los 14 grados».

En vendimia

Pero, ¿cómo están las cosas en vendimia? Borja Ripa, director técnico de Manzanos Wines (San Adrián), que cultiva 350 hectáreas en propiedad en Azagra, San Adrián y Aldeanueva, es, por ahora, optimista: «El blanco está entrando fantástico, con más acidez y pH bajo, es decir, más fresco y con aptitud para envejecer».

Sobre el tinto, Ripa estima que cortarán los primeros tempranillos la semana próxima: «El graciano y la garnacha van más lentos, pero tenemos algún tempranillo de las fincas más adelantadas muy cerca ya de los 13 grados, bien de color y polifenoles». El enólogo es optimista: «En nuestra zona -continúa-, las añadas tardías y frescas nos van bien y, mientras la sanidad nos respete, creo que tendremos buena cosecha». «Ahora bien -prosigue- si en estas semanas tenemos dos o tres golpes de agua potentes puede que estas previsiones no sirvan de nada».

Juan Bautista García, de Bodegas Paco García, abrió ayer la bodega para los primeros tempranillos blancos en Murillo de Río Leza, una zona adscrita a Rioja Baja, aunque prácticamente de transición entre ésta y la Alta: «La lluvia del fin de semana nos hizo esperar un poco más y donde no hay mucha uva, como sucede en nuestra zona, las cosas van bien y la maduración rápida, incluso a pesar del agua». «En cualquier caso -continúa-, la baya es grande y hay peligro de rotura, con lo que el riesgo de botrytis está ahí».

El bodeguero advierte de que «hay que estar muy atento, nada tranquilos, porque, a partir de ahora, casi cada litro de agua supone un riesgo». Juan Bautista García aventura que «la vendimia será muy escalonada y muy profesional porque estoy convencido de que, si las cosas van bien, pasará un mes desde que metamos en bodega el primer kilo de uva tinta hasta el último».

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