«Rioja debe buscar un estilo propio para su enoturismo»

Lluís Tolosa. :: díaz uriel/
Lluís Tolosa. :: díaz uriel
Lluís Tolosa Sociólogo y divulgador de la cultura del vin

El experto en turismo invita a «aprovechar esta gran oportunidad», pero reclama «más colaboración entre todos los actores» o

S. MORENO LAYALOGROÑO.

Lluís Tolosa es sociólogo, escritor y divulgador de la cultura del vino. Y lo hace con estilo: es profesor de enoturismo en la Universidad de Barcelona y en la Escuela de Enoturismo de Cataluña. Además, es el autor de 22 libros sobre vino y enoturismo con los que ha ganado doce premios nacionales e internacionales. Su 'Guía de Enoturismo del Penedés' logró el año pasado el premio a la Mejor guía de enoturismo de España 2017. Por otra parte, con Barcelona Wine obtuvo hace dos años el premio a la Mejor guía de enoturismo de España 2016. De la época que vivió en Rioja, 'Vinos y Bodegas de Rioja' fue premiado Mejor libro de vinos del mundo 2007 en Pekín, China. Desde entonces está siguiendo el modelo de desarrollo del enoturismo en el gigante asiático.

- ¿En qué punto se encuentra el enoturismo español?

- Tengo la sensación de que se está trabajando bien y no tengo duda alguna de que se puede hacer aún mejor. Porque el objetivo debería ser claro: convertirnos también en una potencia mundial del enoturismo. Vengo de analizar dos casos importantes de enoturismo en el mundo. Uno es el modelo de Napa Valley, en California, que es el más maduro del mundo. Al mismo tiempo estoy estudiando también el modelo más nuevo y emergente del planeta que es el de Yantái, en China.

- ¿Qué debería aprender Rioja de estos modelos?

-Hay que ir con cuidado para no copiar otros modelos con exactitud. Debemos pensar que Rioja tiene una madurez importante en temas de enoturismo, con bodegas centenarias, con libros de visitas desde 1900... Hay que imponer un estilo propio, pero deberíamos saber adaptar otros modelos internacionales de referencia. El modelo de California es de negocio, de facturación. Y de ahí hay que aprender algunas cosas. Y hay modelos de sencillez como el de Borgoña, en donde a veces te sorprende llegar a una bodega muy sencilla sin nada preparado para el turismo, pero ahí está la gracia. La oportunidad de Rioja es que con 600 bodegas se puede ofrecer todo: desde las más turísticas hasta las más sencillas donde tomarse un vino de maceración carbónica con Pachi.

- ¿Observa necesaria la redacción de una plan general de actuación relativo al enoturismo en Rioja?

- Sí, siempre. Cuando ves los planes estratégicos que tienen otros países te quedas impresionado. Pero somos latinos, nos cuesta la planificación estratégica, nos cuesta coordinarnos, nos cuesta ver al de al lado como un compañero de viaje y no como competencia. La oportunidad existente es brutal. Estamos, como país, entre los tres más turísticos del mundo, pero que no llega a los 3 millones de enoturistas. En Francia esa cifra supera los diez millones de enoturistas. Y contamos con un aliado estratégico sorprendente con el que hay que acabar de intimar: la gastronomía española, conocida en todo el mundo.

- ¿Cantidad o calidad? ¿Cómo atraer un turismo de lujo?

- Tenemos las bodegas de altísimo nivel, tenemos gastronomía y restaurantes de altísimo nivel y tenemos hoteles y casas rurales del máximo nivel... Lo que nos falta es creérnoslo. Y un ejemplo es la Cata del Barrio de la Estación. Se llenó por 30 euros, se llenó por 50 euros, y se llenó por 80 y por 100... Nos pasa con el precio del vino y con el precio del enoturismo. Tiene que ser de un nivel medio alto.

- ¿Cómo se relaciona el paisaje con el AVE y el enoturismo...?

- En Tarragona están luchando contra los parques eólicos; en el Penedés luchan contra los centros logísticos; y aquí, con el AVE. Hay que defender al sector o estamos perdidos por estas amenazas. No se puede sangrar de esta forma a nuestros grandes viñedos centenarios.

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