La Rioja quiere limitar a menos de 5 hectáreas la superficie admisible para optar a nuevo viñedo

Imagen de archivo de una reunión de la Consejería de Agricultura con las organizaciones agrarias y las cooperativas riojanas. :: /Juan Marín
Imagen de archivo de una reunión de la Consejería de Agricultura con las organizaciones agrarias y las cooperativas riojanas. :: / Juan Marín

La Consejería logra el respaldo de casi todo el sector productor y de las autonomías, aunque Asaja, nacional, y Castilla-La Mancha plantean la cifra de diez hectáreas

ALBERTO GILLogroño

Pese a la revisión de la normativa comunitaria para reformar los criterios en la adjudicación de nuevas plantaciones de viñedo, todavía quedan flecos pendientes y el Ministerio de Agricultura mantiene reuniones con las comunidades autónomas y el sector para el futuro real decreto que regulará las nuevas adjudicaciones de viñedo. La Consejería de Agricultura riojana quiere limitar por debajo de cinco hectáreas la superficie máxima admisible para poder plantar nuevo viñedo, con el fin de que los futuros repartos sean lo más sociales posibles y lleguen a la mayor parte de viticultores.

La superficie admisible es uno de los factores determinantes del reparto, ya que limita, a la hora de aplicar el prorrateo de nuevas plantaciones, la tierra que se acredita como disponible para plantar a un máximo. Es decir, si dicha cifra se fija en 5 hectáreas, aunque un solicitante acredite 10 o 50, únicamente se contarán como válidas las 5 primeras: «Reducirlo hasta esa cifra es importante, pero creemos que bajarla todavía más permitiría repartir plantaciones entre mucha más gente, al tiempo que dejan de tener tanta importancia los grupos prioritarios», señala Daniel del Río, director general de Desarrollo Rural del Gobierno de La Rioja.

«La limitación es la principal garantía para un auténtico reparto social» daniel del río / dtor. desarrollo rural

De momento, el Ministerio planteó tres opciones, cinco, diez y veinte hectáreas como superficie admisible, y, según del Río, hubo sintonía entre la mayoría de comunidades autónomas, salvo Castilla-La Mancha, que defiende las diez hectáreas: «Su realidad vitícola es diferente, pero lo cierto es que el resto de comunidades autónomas acogió muy bien la propuesta riojana». Del Río detalla que la limitación de la superficie es el factor más importante para los futuros repartos: «Ya sabemos que habrá prioridad para jóvenes y para pequeñas y medianas explotaciones del sector del vino, pero, si se baja de las cinco hectáreas, el pertenecer a un grupo prioritario no será tan importante porque las cantidades de reparto serán mucho menores y, probablemente, haya opciones para prácticamente todos los que se dedican a la viticultura».

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El Ministerio mantiene también paralelamente reuniones con las organizaciones agrarias nacionales del sector y las cooperativas. En dichos encuentros, todos, salvo Asaja que apostó por diez hectáreas -aunque ARAG, la organización riojana está en línea con las tesis de la Consejería de Agricultura, según matizan sus representantes- consideran adecuada la cifra inferior a cinco hectáreas para marcar los prorrateos. El Ministerio entregará en breve un nuevo borrador con una propuesta sobre este tema crucial.

Leticia Olasolo / UAGR «Es una pena que no haya habido unanimidad agraria»

Leticia Olasolo, secretaria técnica de UAGR-COAG, tiene claro que «tras los desastrosos repartos del 2016 y el 2017, en los que quienes más superficie solicitaban más hectáreas recibían, hay que limitar las adjudicaciones». Olasolo lamenta que «no haya habido unanimidad en el sector agrario [en referencia a Asaja] y máxime cuando el Ministerio había modificado ya un primer borrador de febrero para admitir las cinco hectáreas».

Leticia Olasolo.
Leticia Olasolo.

«Cada organización –continúa– tendría que tener claro qué intereses defiende». COAG, que integra a la UAGR, pero también a Enhe (Navarra) y UAGA (Álava), insiste en que se permita una superficie inferior a cinco hectáreas en aquellas regiones que decidan limitar las plantaciones, como Rioja: «Por nuestra parte –explica Olasolo– creemos que el máximo se debería fijar en 2,5 hectáreas y que se priorice a las explotaciones pequeñas que precisan crecer, pero partiendo de un mínimo que identifique a los agricultores profesionales».

Fernando Ezquerro / Fecoar «Para cuánta más gente haya viñedo, mejor que mejor»

Fernando Ezquerro, presidente de la Federación de Cooperativas de La Rioja, explica que la limitación por debajo de cinco hectáreas de la superficie admisible es la principal garantía de un reparto social: «Las cooperativas de todo el país entendieron que cinco hectáreas son una buena cifra para todos los territorios y que, en Rioja y otros casos, es necesario reducir esa cantidad». Ezquerro señala que «por nuestra parte tenemos claro que, para cuánta más gente haya viñedo, mejor que mejor porque será un reparto mucho más social que estamos obligados a defender tras lo sucedido en el 2016 y el 2017». El presidente de las cooperativas señala que «lo que se distribuye es riqueza y oportunidades y, de hecho, nosotros somos partidarios de que las nuevas plantaciones para tres años que se decidan en el Consejo Regulador se repartan en un año para que llegue a todos los grupos y a todos los viticultores».

Fernando Ezquerro.
Fernando Ezquerro.

Ezquerro no oculta su «decepción» por lo ocurrido con Asaja en la reunión: «No es fácil hacer ver al Ministerio una situación específica como la que se produce en Rioja y nos sorprendió que Asaja no defendiera lo mismo que estábamos haciendo el resto, a nivel regional y nacional, pero supongo que tendrán sus razones y las sabrán explicar a sus asociados». «De hecho –continúa–, hemos convencido a la Federación Española del Vino (FEV), que inicialmente estaba reclamando veinte hectáreas, que respete la fórmula de menos de cinco hectáreas para Rioja y también la Conferencia Española de Consejos Reguladores apoyó la propuesta general».

Igor Fonseca / ARAG-Asaja «En Rioja somos partidarios de 5 hectáreas o menos»

Igor Fonseca, secretario técnico de ARAG-Asaja, fue uno de los representantes del sindicato que, a nivel nacional, participó en las reuniones con el Ministerio de Agricultura para fijar los criterios del real decreto que marcará los futuros repartos de nuevas plantaciones. Fonseca confirma que «Asaja se inclinó por las 10 hectáreas de superficie máxima admisible, pero porque Castilla-La Mancha tiene una realidad vitícola muy diferente a la riojana». En todo caso, aclara que «en Rioja somos partidarios de que se puede limitar por debajo incluso de las cinco hectáreas y así lo hemos transmitido tanto a nuestro organización como al departamento ministerial».

Igor Fonseca.
Igor Fonseca.

De hecho, Fonseca avanza que «el Ministerio veía complicado que cada comunidad pudiera poner una cifra por su cuenta una vez marcado un límite nacional, pero sí parece que está dispuesto a permitir que lo hagan las denominaciones de origen suprarregionales, como son Rioja, Cava y Jumilla». «Es decir –continúa–, la fórmula permitirá a La Rioja fijar un mínimo por debajo de cinco, lo cual entendemos positivo como ARAG-Asaja». El sindicato riojano defiende también que no se excluya directamente a las explotaciones con superficies entre 21 y 50 hectáreas –no sólo de viñedo, sino también de otros cultivos– de los futuros repartos, como hace uno de los modelos propuestos por el Ministerio. «Entendemos que las explotaciones más pequeñas deben ser prioritarias, pero también que no es razonable dejar fuera a las de más de 21 hectáreas, que son bastantes en La Rioja porque no se trata de solo viñedo, sino también de otros cultivos complementarios».

Tomás Latasa / UPA «Nos gusta la posición de la Consejería de Agricultura»

Tomás Latasa, secretario general de UPA-Rioja, señala que «a nosotros nos gusta la posición que está manteniendo la Consejería de Agricultura para reducir incluso por debajo de las cinco hectáreas la superficie máxima admisible». «No fue fácil –continúa– convencer al conjunto del sindicato a nivel nacional, con presencia también en La Mancha o Extremadura, y creo que es muy importante que, después de lo sucedido en el 2016 y el 2017, haya unidad».

Tomás Latasa.
Tomás Latasa.

En este sentido, cuestiona que Asaja no defendiera también las 5 hectáreas, sino que se inclinara por la cifra de diez: «Nosotros, la COAG, las cooperativas, incluso la Conferencia de Consejos Reguladores, apoyamos las cinco o menos y creo que Asaja debería haber estado con nosotros porque nos jugamos mucho». «Después de lo que ha pasado en el 2016 y el 2017 hay que conseguir el reparto más social posible y para ello hay que poner voluntad y defender los intereses generales».

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