Los observadores de la vendimia

Andrea Aragón

Los veedores controlan día a día, gracias a la tarjeta de viticultor, el avance de la vendimia

Inés Martínez
INÉS MARTÍNEZLogroño

Los remolques que llegan a las bodegas lo hacen ya con cuentagotas. La fase final de la vendimia en Rioja ha llegado y, una vez recolectada la uva, toca esperar. Todo apunta a que, al contrario de lo que se esperaba, el resultado pinta bien y las cantidades son también mayores de lo que se había previsto.

Alrededor de todo ese mundo de nervios y trabajo duro que supone la vendimia hay un numeroso grupo de oficios que ya repasamos en la vendimia 2016. Pero este año hemos querido centrar nuestra vista en los veedores del Consejo Regulador que, además de llevar a cabo el control de maduración durante las semanas previas a la vendimia, una vez llegada esta controlan que cantidades y calidades sean las correctas.

Javier del Moral
Javier del Moral

Todo ese trabajo está basado en la tarjeta de viticultor: "Cada uno de los más de 15.000 recolectores de Rioja tiene una tarjeta en la que figura su nombre, número de registro y la explotación con el cupo de uva que va a poder entregar en el año", explica Javier del Moral, uno de los veedores de la DOCa Rioja. Se trata de un seguimiento diario gracias al que el Consejo Regulador tiene datos al momento de cómo va la vendimia.

El proceso está totalmente integrado en el funcionamiento diario de la vendimia: el agricultor llega a la báscula con su remolque, se realizar un pesaje, se descarga la uva y se pesa la tara. Además, en las bodegas que cuentan con su propia báscula (todas las grandes de Rioja), se lleva a cabo en ese mismo momento un análisis del producto: Cogemos una muestra que de la que obtenemos tres parámetros fundamentales, que son contenido en azúcar, ph y ácido glucónico, que nos da la sanidad del fruto que están entrando, explica Victor Arribas, director financiero de bodegas Olarra, que añade que "nos ayuda a poder pagar al agricultor según la calidad de su uva además de contar con una información que llega al personas del descarga de la bodega y que así sabe cómo tratar cada una de las partidas".

Esta año, además, ha sido muy complicado debido a la intensa helada del 28 de abril, que afectó a zonas de Rioja Alta y Alavesa. "Esto nos ha obligado a hacer un esfuerzo adicional". Hemos contado con una herramienta nueva, un programa con imágenes de satélite que nos han ayudado a estudiar la extensión de zonas afectadas y su recuperación posterior", explica del Moral.

Una vez finalizada la vendimia, que se prevé que concluya en los próximos 15 días, todos los vinos de Rioja se someterán a un examen analítico y organoléptico que determina si el vino elaborado merece o no la Denominación de Origen Calificada.

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