La recogida de la uva, este año, podría venir con quince días de adelanto

Envero de la uva, esta semana, en una viña de La Rioja Baja ubicada entre Calahorra y Pradejón. :: m.f.

En La Rioja Baja podrían comenzar los trabajos para los primeros días del mes de septiembre y en La Rioja Alta, a finales de ese mismo mes

María Félez
MARÍA FÉLEZCalahorra

Es difícil aún marcar una fecha para el inicio de la vendimia pero los viticultores riojanos ya están haciendo sus cábalas viendo cómo va el enverado de sus granos. En La Rioja Baja hablamos con José Antonio, un viticultor de Autol. Él calcula que para inicios de septiembre podía estar recogiendo las primeras variedades. «Quizás algo antes en Aldeanueva de Ebro», comenta.

El envero del tempranillo está ya muy avanzado mientras que el de la garnacha ya ha comenzado, cuando lo habitual es que este proceso de la uva se lleve a cabo durante las primeras semanas de agosto. «En torno a diez o doce días de adelanto llevamos en este momento», dice tajante, aunque reconoce que «los últimos 20 días son los fundamentales para saber cuando hay que empezar a recoger».

Sobre calidades lo tiene claro. «La de este año es muy buena, los granos están muy sueltos dentro del racimo y eso reduce al máximo algunas enfermedades como la botritis». Eso sí, es posible que la producción no sea excesivamente grande. «Creo que será normal pero en eso sí que es imposible acertar en este momento». Y confirma que «hasta los últimos días no vamos a saber nada porque va a depender mucho del tiempo que haga en el mes de agosto», comenta.

«Hemos tenido un año meteorológicamente complicado» Pilar Torrecilla | Badarán

«Los últimos 20 días son fundamentales para saber cuando se vendimia» José Luis | Autol

En La Rioja Alta hablamos con Pilar Torrecilla. Estamos concretamente en Badarán, en las bodegas Martínez Alesanco. Ellos gestionan unas 80 hectáreas del viñedo de la zona. «Aquí todo va a depender de cómo afectó la helada», comenta resignada pero a la vez optimista.

«Yo creo que puede ser una vendimia muy interesante porque ha habido una labor muy buena de manejo de las viñas en el aspecto vegetativo por parte de los viticultores, si no es para esa cosecha, al menos, para salvar la próxima», comenta. Aún así hay uvas a las que la helada no afectó y esas están con un estado sanitario muy bueno.

«Hemos tenido un año meteorológicamente complicado, especialmente raro, con esa helada que los más mayores no recuerdan una igual o con las trombas de agua, la sequía...», va recordando.

Ahora el enverado está un poco adelantado, como unos diez días. «Creo que vamos a tener una doble vendimia en La Rioja Alta. Da miedo poner una fecha pero calculo que todo aquello que no fue tocado por la helada podría estar listo para finales de septiembre», comenta Pilar. Eso si todo va como tiene que ir y el cielo no da más sustos a los viticultores riojanos.

Pilar Torrecilla explica que «el estado de la vid que no quedó afectada es muy bueno, no hay mucho oídio y el mildiu está apareciendo con cuentagotas» pero reconoce que la vendimia va a ser de mucho trabajo. «Vamos a tener que ir viendo casi cepa por cepa, según la variedad, según el suelo, según la orientación y según lo expuesta que estuvo a la helada», comenta.

Lo mejor de todo es el tiempo que estamos teniendo estos días. «Son increíblemente buenos para la vid porque los días son muy cálidos pero en las noches está empezando a refrescar y eso le va muy bien a la maduración», explica.

Un mes queda para que las máquinas empiecen a funcionar en los campos riojanos con las primeras variedades de moscateles y blancos. Un mes en el que los agricultores estarán más pendientes del cielo que nunca. Un mes para que llegue el momento más mágico de una región que está tan ligada a la vendimia y a la tierra.

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