Agricultura cifra la rentabilidad de los viticultores el año pasado entre un 4 y un 11% para las uvas y el vino tinto

La campaña fue bastante mejor para el blanco, con un beneficio en el entorno del 8,5% en la viña y de hasta el 21% en los vinos

Alberto Gil
ALBERTO GIL Logroño

La Consejería de Agricultura del Gobierno de La Rioja acaba de publicar la actualización de los estudios de costes de la uva y el vino para vinificación de la pasada campaña 2021 en la DOCa Rioja (ceñidos eso sí al ámbito de la Comunidad riojana) y que están marcados por una reducción general (los menores tratamientos por el mildiu del 2020 compensaron incluso la subida de otros insumos como fertilizantes y gasoil), pero, sobre todo, por una mejora generalizada de los precios pagados por las bodegas respecto al año anterior, según la estadística cruzada con la estimación de precios medios en origen también publicada hoy por el departamento que dirige Eva Hita.

En este sentido, el coste de producción de uva tinta se situó entre 67,14 y 68,44 céntimos por kilo para cultivo en vaso y espaldera, lo que supone un descenso aproximado de gastos del 1% respecto al año anterior. Mayor fue en el caso de las variedades blancas, con un ahorro de alrededor del 5% (más en espaldera que en vaso). Pero el principal factor que marcó la rentabilidad fueron los pagos realizados por las bodegas con crecimientos de entre el 10 y 11% respecto a la año de la pandemia (2020): según Agricultura, la uva tinta se pagó de media a 70,09 céntimos y a 58,82 en el caso de la blanca, lo que arroja esas rentabilidades (sobre costes medios) del entorno del 4% para las tintas (entre 3,4% espaldera y 4,3% en vaso) y de hasta el 10% (6,86% en vaso y 10,5% en espaldera) para las variedades blancas (con mayores rendimientos de producción autorizados.

Mejor año en vino

Los datos de Agricultura revelan asimismo que a las cooperativas, con las venta de vino transformado, les fue mejor que a los viticultores que vendieron sus uvas a bodegas, a diferencia del pasado 2020. En este sentido, la rentabilidad del litro de tinto fue del 11% y del 21% en el caso del vino blanco (no llegó al 2% la del rosado).

Los costes de elaboración fueron prácticamente idénticos respecto al 2020 para tintos y rosados, mientras que en el caso del blanco sí se apreció un descenso superior al 4%. En cualquier caso, la mejora del margen de negocio estuvo sobre todo en los precios percibidos (aunque con datos aún provisionales), ya que se pagó un 22% más el litro de vino tinto (hasta 1,19 euros de media) y un 35% más el del litro blanco (hasta 1,08 euros).

La consejera de Agricultura. Eva Hita, destacó que «ha habido una recuperación de la rentabilidad y ése es precisamente uno de los objetivos en los que trabajamos y tenemos que trabajar todos». «Con el Observatorio de Precios -añadió-, queremos aportar transparencia al mercado de la uva y el vino y el objetivo final siempre es impedir que nuestros viticultores trabajen por debajo de costes».

Las cifras confirman la pujanza de las ventas de vino de blanco de Rioja, hay demanda y por tanto mejores precios. De hecho, el Consejo Regulador, ante las normas de vendimia, ha decidido volver a reducir los rendimientos de uva tinta, por las presión de las existencias, mientras que en el caso del blanco se han mantenido en el 100%.

En el año de la pandemia, el 2020, el mismo estudio de la Consejería de Agricultura puso de manifiesto que tanto los viticultores como las cooperativas produjeron por debajo de costes. El año de la pandemia fue especialmente malo, o peor, para las cooperativas (este año sin embargo les ha ido mejor) ante el derrumbe del precio de los graneles. Con datos de los últimos cinco años, los precios percibidos por los viticultores en uva tinta son un 22,6% inferiores a la media del lustro, mientras que en el caso de las blancas el descenso es del 20,8%.