Una imagen habitual en Borgoña, que este invierno ya se vio en alguna parcela de Rioja. Velas de parafina contra las heladas. / L. R.

La alta siniestralidad se instala en el viñedo riojano con regularidad desde el año 2017

La superficie asegurada crece el 6% este año, pese a la baja rentabilidad de las últimas campañas, y ante las repetidas heladas y pedriscos

Alberto Gil
ALBERTO GIL Logroño

Este 2021 será un año récord de indemnizaciones por daños en viñedos para Agroseguro en el conjunto del país y también uno de los más complicados en La Rioja, aunque todavía se encuentra lejos de los extraordinarios daños de la helada de finales de abril de la campaña 2017.

Lo cierto es que la siniestralidad en el campo se ha convertido en una constante en La Rioja y en gran parte del territorio nacional, con graves daños por heladas, pero también por tormentas y pedriscos que, en muchos casos, ya no siguen la pauta habitual del verano, sino que incluso aparecen a finales de primavera: «La revisión de los datos históricos no engaña y se puede comprobar que estamos en un ciclo muy complicado para el campo, que supone un cambio casi radical respecto a no hace muchos años en que las incidencias eran mucho menores», explica Javier Zarcero, director de Agroseguro para la zona norte.

En la actualidad, casi el 65% del viñedo de La Rioja (comunidad autónoma) se asegura –el porcentaje es bastante similar si se incluye Rioja Alavesa– y es que, pese a la drástica reducción de la rentabilidad de las últimas campañas y al encarecimiento de los costes, los viticultores cada vez tienen más claro que el cambio climático no es amigo del campo: «Yo entré en Agroseguro en el año 2015 y estuvimos dando muchas charlas por los pueblos para concienciar a la gente porque se partía de un porcentaje bastante bajo. Alcanzar estas cifras actuales no es fácil, aunque supongo que más que por nuestra pedagogía han sido las continuas inclemencias las que han llevado a los viticultores a contratar pólizas», indica Zarcero.

En este sentido, la entidad aseguradora cerró el pasado jueves, día 23, el plazo para contratar el seguro de uva de vinificación, con un incremento del 6% en superficie y del 2% en pólizas: «La tendencia es de crecimiento todos los años porque el agricultor sabe que es la mejor manera de asegurarse la renta».

La helada del año 2017 fue todo un acicate para la contratación de pólizas y la superficie asegurada se incrementó de golpe en casi 7.000 nuevas hectáreas. Desde entonces, no ha parado de crecer y es que no ha habido un año fácil. Este 2021, que comenzó creando problemas ya a partir de Reyes con Filomena –en La Rioja no hubo daños irreversibles en las plantas por estar tanto tiempo bajo cero, aunque en otras zonas del país sí sucedió– acaba también con las importantes avenidas del Ebro de la semana pasada, que no suelen producirse hasta más avanzado el invierno con los deshielos.

En el caso de la viña, las indemnizaciones abonadas por Agroseguro a los viticultores asegurados por los siniestros registrados en 2021 en el conjunto de España se han elevado a 83,5 millones de euros (un 87% más que en la cosecha anterior), con más de 191.000 hectáreas damnificadas. Es la cifra más alta de daños en el seguro de uva de vino en los 42 años de historia del sistema español de seguros agrarios.

En La Rioja (comunidad autónoma) se han reconocido indemnizaciones por valor de casi 9 millones de euros (otros 4,2 millones en Álava, de los que la gran mayoría son de Rioja Alavesa). En esta campaña, hubo heladas tempranas que, si bien no produjeron daños significativos a nivel de cosecha en general en el conjunto de la denominación, sí provocaron daños en cientos de hectáreas, pero, sobre todo, llegaron de forma adelantada fuertes tormentas con pedrisco a finales de junio que causaron importantes destrozos en Navarrete, Fuenmayor, Cenicero y también en poblaciones como Assa o Lanciego en Rioja Alavesa.

La vendimia se complicó también con el paso de una doble DANA (gota fría) en septiembre, aunque hubo más perjuicios en Aragón, Castilla-La Mancha, Cataluña, Comunidad Valenciana o Extremadura que en La Rioja, donde sí se puso en riesgo la calidad de la cosecha por las lluvias, aunque finalmente las cosas salieron bastante bien desde ese punto de vista. En la reciente riada el daño se ha centrado sobre todo en hortalizas de invierno y siembras de cereal, con unas 500 hectáreas afectadas, y apenas en daños en viñedo, ya que, aunque algunas fincas resultaron anegadas, deben pasar varios días sumergidas para que a estas alturas del ciclo haya daño en la cepa.

Incidencias de los últimos años

La helada de San Prudencio

Justo Rodríguez

Con el ciclo avanzado, tras una brotación temprana, la helada de San Prudencio del año 2017 hizo estragos en el viñedo de La Rioja Alta y Alavesa. La zona Oriental apenas tuvo incidencias.

El feroz mildiu del año 2020

Sonia Tercero

La campaña 2020, la de la pandemia, también tuvo incidencias por heladas y pedrisco, pero sobre todo por el feroz mildiu (contra el que no hay seguro), que atacó los viñedos. Un atípico año de mucha lluvia y calor.

Tormentas adelantadas a junio

Sonia Tercero

Habituales en agosto, las tormentas atacaron con fuerza este año en junio. El día 14 una tremenda descarga de lluvia y pedrisco causó cuantiosos daños en Navarrete, Fuenmayor, Cenicero y parte de Rioja Alavesa.