ARAG-Asaja achaca a una estrategia de las bodegas la falta de precios con la vendimia iniciada

El sindicato considera que las uvas deben pagarse en consecuencia con el nuevo contexto de recuperación de las ventas de vino

Alberto Gil
ALBERTO GIL Logroño

Iniciada la vendimia, el sector de Rioja sigue a la espera de la firma de una operación importante de compra de uva que habitualmente ya se han producido para estas fechas. El sindicato ARAG-Asaja achaca a «una estrategia de las bodegas» la ausencia de contratos y reclama una «recuperación de los precios dentro del contexto de recuperación de ventas de vino que se está produciendo». En este sentido, Igor Fonseca, secretario general de la organización agraria, aseguró que «a finales de año se alcanzarán o superarán las cifras de comercialización de Rioja del 2019, prepandemia, por lo que los precios para los viticultores tienen que ser claramente mejores que los del año pasado».

Fonseca recordó que la comercialización acumulada de vino de Rioja (de enero a julio) crece el 6,52%, pero, en comparación con el mismo mes del año anterior el crecimiento sería del 16%: «Hemos tenido además unos datos muy buenos de turismo en verano, con lo que el canal Horeca está teniendo una recuperación importante, y eso debe trasladarse también a los viticultores». El portavoz de ARAG-Asaja insistió en que «el contexto de este 2021 es totalmente diferente al 2020, el año de la pandemia con lo que ya no se puede hablar de referencias como los costes de producción, sino de recuperar la rentabilidad del viñedo».

Fonseca, acompañado de Alex Lasheras, portavoz del sindicato en el Consejo Regulador, señaló que pese a trabajar con pérdidas el año pasado el viticultor «ha cuidado y mimado sus viñedos y, en estos momentos, las perspectivas de calidad de la cosecha son muy buenas». Asimismo, recordó que los productores acordaron reducir la producción amparada a un máximo del 95% (al 90% el año anterior) y que los acuerdos tomados por el sindicato han impedido nuevas plantaciones desde el año 2018: «Hemos hecho todo los posible por contener la producción, que es lo que estaba en nuestra mano, y hemos apoyado también los presupuestos de promoción para mejorar las ventas, incluso hemos estado dispuestos a aportar más fondos, por lo que ahora es el turno de las bodegas», aseguró Lasheras. «Lo que no puede ser -añadió- es que haya otras organizaciones agrarias que pidan un aumento de producción y al mismo tiempo precios dignos». El viticultor aseguró que «a corto plazo la única forma de recuperar la rentabilidad sólo se logra con más ventas y menos uva y es lo que ha defendido con hechos ARAG-Asaja en este tiempo».

Por último, Igor Fonseca insistió en las propuestas que ya ha hecho el sindicato para mejorar a medio plazo la rentabilidad de los viticultores, como son «fomentar los contratos plurianuales de uva y vino, porque lo que no puede ser es que el viticultor conozca todos sus costes pero no sus ingresos con la vendimia ya iniciada, y seguir reclamando precios acordes a la calidad de la uva, diferenciando producciones, y a las propias ventas de vino de Rioja».

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