«Arranqué mi proyecto para que no se arrancasen los viejos viñedos familiares»

Berta Valgañón en Pretium Viñedos Centenarios. :: /L.R.
Berta Valgañón en Pretium Viñedos Centenarios. :: / L.R.

Alberto Gil
ALBERTO GILLogroño

Ingeniera técnica agrícola de formación aunque trabajando en otro ámbito laboral, Berta Valgañón decidió un día, ante la próxima jubilación de su padre, anclarse a las raíces centenarias de los viñedos familiares y poner en marcha su propio proyecto: «'Arranqué' precisamente por la rabia que me daba que se acabasen arrancando esos viejos viñedos».

Berta Valgañón, con tres vendimias en su bodega de Cuzcurrita, Pretium Viñedos Centenarios, es hoy en día agricultora a título principal y, de hecho, atiende la llamada del periodista desde el propio tractor: «Somos dos hermanas y yo siempre era el 'chico' de mi padre; desde niña me ha tirado el campo, la viña, y, aunque esto es duro, soy muy feliz». Berta cultiva los viñedos en vaso, en ecológico y su bodega es un calado familiar de varios siglos de antigüedad, donde el trabajo físico se multiplica, pero tiene claro que «o haces algo bonito o no tendría mucho sentido». Con dos hijos, aspira a crear un proyecto de continuidad y el hecho de ser mujer sí lo nota en ocasiones: «Mi propio padre o mi marido me dicen a veces..., pero eso tienes que hacerlo tú también...».

Con los vecinos, agricultores del pueblo, tiene «buena relación», aunque no frecuenta demasiado el bar: «No es que me vacilen, pero seguro que hablan de si dejo vegetación en las calles o si pongo estacas a los viejos viñedos... en fin de qué sabrá esta muchacha...». Son conceptos diferentes de viticultura, como el de la propia bodega y la elaboración artesanal del vino de una auténtica 'vigneron' que cultiva, elabora y vende su propio vino: «No creo que ser mujer me ayude; es más la singularidad del proyecto», explica. «Me gusta creer, y demostrar, que otra Rioja es posible, que puede haber vida en los pueblos y, llámame romántica, pero eso también está al alcance de las mujeres y no soy un caso único».