Tim Atkin: «En Rioja, quien mejor trabaja no recibe la recompensa que merece»

El prescriptor prepara in situ su próximo Report 'Rioja 2022': «No entiendo la estrategia de promocionar reservas que se pueden comprar a 3 o 4 euros cuando los mejores vinos que pruebo se etiquetan como genéricos»

Alberto Gil
ALBERTO GIL Logroño

Tres semanas, en jornadas maratonianas que concluirán con más de dos mil vinos catados dentro del trabajo de campo de su séptimo 'Report' sobre Rioja 2022 de Tim Aktin. Son días de vendimia y remontados, pero los bodegueros hacen un hueco para presentar sus últimas elaboraciones y/o añadas al master of wine británico, que atesora un profundo conocimiento de la región vitícola y que este año está prestando especial atención a los viñedos: «Estamos intentando dejar más tiempo para pisar el terreno, para visitar las viñas y cada año que vengo descubro cosas más interesantes: he visto estos días viñas maravillosos en Salinillas, en Rioja Alavesa; en Nalda o en Cellorigo, a más de 700 metros de altitud; en el Najerilla; en la zona de Ocón... Rioja es cada día más interesante. Para mí es una de las grandes zonas vitícolas del mundo pero sigo sin entender cómo este mensaje no es el que se transmite al mundo, que sigue teniendo una imagen muy superficial de la zona».

- ¿A qué se refiere?

- Rioja es una región vitícola fabulosa, con una diversidad y unos viñedos extraordinarios, pero la inmensa mayoría de los consumidores desconocen lo que está sucediendo aquí, sobre todo, en los últimos diez años. El consumidor de Rioja en Reino Unido es a menudo de edad avanzada, al que le gusta un sabor 'clásico' entre comillas: vinos criados en roble americano con cierto dulzor y sin un terruño concreto, pero hay muchísimos más consumidores como también Rioja ofrece mucho más: hay dólmenes, ermitas, arte, cultura, tradición, conocimiento, pueblos, parcelas, personas... y, con esa imagen genérica que se transmite, se está perdiendo todo lo demás, que para mí es lo realmente interesante. En Rioja se hacen buenos vinos a todos los niveles, incluso los de precios baratos, cosa que por ejemplo en Burdeos no sucede. Esto, por un lado, es positivo, pero por otro es una desgracia, porque hay gente que no arriesga para hacer cosas más interesantes cuando podría hacerlo.

- ¿Se refiere a la buena relación calidad-precio que se presume al vino de Rioja?

- Me refiero a que las personas que trabajan bien y hacen las cosas mejor no reciben la recompensa que merecen. Es la gran paradoja: un viticultor que trabaja con una gran extensión mecanizada en el valle gana más dinero que otro que lo hace con una pequeña superficie de viñedo trabajado a mano en terrazas de difícil acceso y laboreo. No tiene sentido. Eso no sucede en Borgoña ni en el resto de grandes zonas del mundo, sino todo lo contrario, y todo el mundo entiende y respeta por qué un viñedo es grand cru, village o regional. En Rioja no hay diferencia entre el precio básico de la uva, muy barata como estamos viendo estas vendimias, ni tampoco de las botellas de vino. Hay uvas que deberían valer 10 euros el kilo, ¿por qué no? En Rioja hay algunos de los mejores viñedos de Europa, sobre todo en zonas de Rioja Alavesa, parte de La Rioja Alta y también algunos de Rioja Oriental, pero todo eso se desconoce. Para mí, el gran desafío es darlos a conocer.

«Hay uvas que deberían valer 10 euros el kilo, ¿por qué no? En Rioja hay algunos de los mejores viñedos de Europa»

- ¿Vende Rioja sus vinos baratos?

- Es el gran problema. No puedo entender que se pueda comprar en Mercadona un vino que se llama 'Reservado' a 1,90 euros. No entiendo que se continúe sin hablar de las parcelas, de los viñedos, y se siga dando una importancia extrema a los crianzas, reservas y grandes reservas. Esta categorización tuvo éxito en el mercado y todavía tiene su peso en determinados consumidores, pero cuando te encuentras reservas a tres o cuatro euros en los lineales no tiene ningún sentido porque tú mismo has banalizado tu producto. ¿Los mejores vinos de Rioja son esos reservas de tres o cuatro euros?, me pregunto. La mayoría de los mejores vinos que yo he probado están etiquetados como genéricos, es decir, fuera de las normas que protege e impulsa Rioja como su identidad. A mi juicio, lo que hace falta es más libertad para que sus productores puedan hacer lo que quieran y se sientan cómodos, cosa que no sucede. Las categorías tradicionales son demasiado estáticas. Mi visión del futuro de Rioja es otra: apuesto por una región con más libertad, con más jóvenes implicados en la elaboración, en la que se hable de los pueblos y de las parcelas, que ahora tienen incluso muchas dificultades legales para indicarse en las etiquetas.

- Me está hablando de un modelo similar a Borgoña, ¿y que me dice de la elaboración clásica y tradicional, de mezcla de vinos de diferentes zonas de Rioja?

- Que me parece estupenda. Hay bodegas, como La Rioja Alta, Roda o Exopto por citar algunas, que trabajan así y de forma extraordinaria, con vinos que son top de Rioja. Es un concepto efectivamente más 'bordelés' entre comillas, pero no veo dónde está el problema para que al mismo tiempo se hable de pueblos, de parcelas y de personas. En la vida a veces hay que escoger, pero en este caso Rioja, por tradición, por historia y sobre todo por viñedos, puede trabajar perfectamente en los dos caminos: vinos regionales y también al mismo tiempo de parcela, de zona y pueblo. Lo que es muy difícil de entender es que el futuro de la región pase por los vinos de reserva, cuando, como decía, los podemos comprar por unos pocos euros en cualquier supermercado. A mi juicio, el Consejo Regulador está demasiado enfocado a intentar regular los precios y el volumen, cuando lo que debería hacer es promocionar a las personas, a los viñedos, a las parcelas y a su propia historia.

«Hay bodegas más conocidas, incluso clásicas como Remírez de Ganuza, que me han impresionado este año y también jóvenes productores, como José Gil, al que ya estaba siguiendo, o Javier San Pedro cuyos vinos me han encantado»

- Supongo que está probando, sobre todo, vinos de las añadas 2018 y 2019. ¿Impresiones?

- Son distintas las dos cosechas. Siempre entre comillas, porque Rioja tiene esa gran diversidad de zonas y viñedos, la 2018 fue una cosecha más atlántica y la 2019 más mediterránea. Me gustan las dos, más la 2019 en términos generales, pero también he probado vinos extraordinarios de 2018.

- Usted hace una atrevida y controvertida clasificación cada año en su Report de las bodegas de Rioja. ¿Habrá sorpresas?

- (Risas). Todos los años las hay y creo que es divertido e interesante para todos. Lo veremos en su momento, pero, en general, cada año que vengo a Rioja veo las cosas mejor. Hay bodegas más conocidas, incluso clásicas como Remírez de Ganuza, que me han impresionado este año y también jóvenes productores, como José Gil, al que ya estaba siguiendo, o Javier San Pedro cuyos vinos me han encantado, lo mismo que las bodegas Proelio y Nivarius por citar algún caso. Es Rioja, y siempre pasan cosas.