Ana Fernández Bengoa, de Bodegas Paco García, en la Finca La Dehesa, en proceso de certificación ecológica y con cubierta vegetal. /Justo Rodríguez

Ana Fernández Bengoa, de Bodegas Paco García, en la Finca La Dehesa, en proceso de certificación ecológica y con cubierta vegetal. / Justo Rodríguez

Vino de Rioja El bochorno acelera la viña y complica la espergura

El ciclo prosigue a toda máquina, con dificultades por la escasez de mano de obra y la 'explosión' del viñedo al mismo tiempo en toda la denominación

Alberto Gil
ALBERTO GIL Logroño

La viña ha recuperado en el mes de mayo, si no rebasado, las dos semanas que llevaba de retraso respecto a la campaña pasada, después de un inicio de primavera templada, incluso fría, y unas importantes reservas de lluvias del mes de abril que están viniendo muy bien ahora ante el cambio radical de mayo.

En este sentido, los calores, especialmente de la segunda quincena del mes pasado, han puesto a trabajar al viñedo a toda máquina, con un rápido y acelerado desarrollo vegetativo que ha creado no pocos problemas para encontrar mano de obra para la espergura al precisarse al mismo tiempo en toda la región. En algunas zonas, para quien ha podido, ya está avanzada la espergura y comenzando incluso el desniete o a punto de hacerlo.

Vista de Murillo, con la 'explosión' vegetativa del viñedo. A la derecha, racimo en floración. / Justo Rodríguez

Rioja Oriental

En Alfaro, Álvaro Palacios (Palacios Remondo) explica que «la floración está ya a un 60% en la Montesa, a unos 550 metros en la sierra de Yerga, y a un 30% en la zona de Valmira, a unos 620 metros». «Hemos tenido una muestra más alta de lo normal, con una primera parte de floración muy buena por el cierzo y una segunda de bochorno, por lo que es posible que perdamos en torno al 30% en el cuajado». Palacios señala que «los altibajos son habituales en esta variedad por su irregularidad». El bodeguero, que ya ha comenzado con el desniete, indica que en su zona el invierno ha sido seco:«Tuvimos mucha agua en noviembre, pero apenas la vimos en diciembre, enero y febrero». «Vamos justitos –continúa–, pero la tierra está fresca y, laboreando con cuidado, de momento las cosas van más o menos bien».

«La muestra ha sido alta, pero creo que el 30% perderemos en el cuajado»

Álvaro Palacios | Alfaro

El valle del Leza

Juan Bautista García (Bodegas Paco García, en Murillo de Río Leza) está ya trabajando en ecológico en sus viñedos propios. «El invierno en general fue seco, pero la primavera acompañó con las lluvias y estos calores han acelerado tanto el ciclo que no ha habido opción para las enfermedades», dice. «El mayor problema –prosigue– ha sido la mano de obra, ya que el viñedo ha 'explotado' a la vez en toda la denominación y no es fácil encontrar cuadrillas para la espergura». Juan Bautista García destaca que «la semana que viene parece que será un poco más fresca, y eso nos vendría muy bien porque el principal problema que tenemos ahora son las noches, en las que apenas refresca y son más propias de meses más veraniegos».

«La viña ha explotado a la vez y hay problemas de mano de obra»

Juan Bautista García | Murillo de Río Leza

El Najerilla

Pilar Torrecilla (Bodegas Martínez Alesanco, en Badarán) indica que «el crecimiento de la viña en las últimas semana ha sido exponencial y se ha recuperado todo el atraso con que comenzó el ciclo». «En principio –añade–, yo veo una cosecha maja en cantidad, pero está por ver cómo afectarán estos calores al cuajado y especialmente a la garnacha que es una variedad sensible y muy importante en mi zona». Torrecilla detalla que «el estado sanitario es extraordinario, aunque nos preocupa que se formen tormentas ya que la humedad y este calor provocarían la aparición de hongos». En este sentido, la enóloga reseña que «hemos tenido alguna noche en Badarán de hasta 32 grados, que no se dan ni en julio». Martínez Alesanco está terminando la espergura y en breve comenzará con el desniete.«Tenemos una cuadrilla cordobesa, que es casi como de la familia y no hemos tenido problemas, pero soy consciente de que sí los ha tenido mucha gente», remacha.

«Parece una cosecha 'maja' pero hay que ver qué pasa con este calor»

Pilar Torrecilla | Badarán

Los Obarenes

En la zona más fría de Rioja, a Jesús Bermejo (Señorío de Líbano, en Sajazarra) se le ha juntado la espergura con el trabajo de levantar alambres para conducir la vegetación.«Ha venido todo a la vez y con el problema de la mano de obra», relata. «Tengo 14 personas trabajando el campo y soy 'capitán general' porque mucha gente se está retrasando demasiado con la espergura al necesitar mano de obra al mismo tiempo todo el mundo». Bermejo recuerda que «pasó algo parecido la vendimia pasada, con toda la DOCa recogiendo al mismo tiempo» y ahora teme al oídio.«El riesgo de mildiu ya ha pasado, pero hay mucha vegetación y es necesaria una buena espergura». «La explosión de la viña –agrega– ha sido tremenda; ya no hay año tranquilo en el campo, sino que todo se acumula».

«Aquí ya no hay año tranquilo, sino que todo se acumula»

Jesús Bermejo | Sajazarra