Los bodegas desautorizan por mayoría a la junta y ABRA mantiene el apellido Rioja Alavesa

Sede de ABRA. /Miguel Herreros
Sede de ABRA. / Miguel Herreros

54 asociados dan un golpe de mando en la asociación y obligan a convocar otra nueva asamblea para revocar a la junta y convocar nuevas elecciones

Alberto Gil
ALBERTO GILLogroño

Por aplastante mayoría. Cincuenta y cuatro miembros de la Asociación de Bodegas de Rioja Alavesa (ABRA) han votado a favor de mantener el apellido de la comarca y han obligado a la junta a dar marcha atrás y paralizar el cambio de nombre a Asociación de Bodegas de Euskadi. Sólo 19 socios votaron esta tarde a favor de mantener la nueva denominación, con tres abstenciones, e incluso se produjo una baja inmediata de una bodega de Elciego que anunció de viva voz no sentirse representada.

La actual junta directiva, que en una polémica asamblea previa del pasado 15 de abril sacó adelante el cambio de denominación sin apenas quórum –veinte bodegas y sólo doce votos a favor pese a contar con ciento nueve asociados–, queda así en entredicho y desautorizada. De hecho, el conflicto no termina aquí, ya que cuarenta bodegas presentaron un escrito en el que solicitaron, siguiendo los estatutos, que en el plazo máximo de un mes se vuelva a convocar otra asamblea con el fin de revocar a la actual junta directiva y convocar elecciones extraordinarias para dirigir la asociación de bodegas alavesas, según confirmaron a Diario LA RIOJA asistentes a la reunión.

Tal y como ha venido informando este periódico, el mismo 15 de abril, nada más conocerse la decisión del cambio de nombre, la noticia corrió como la pólvora por la comarca alavesa por la trascendencia de la decisión y por las formas en que se tomó el acuerdo, lo que obligó a la junta directiva de la recién mutada ABE a convocar una reunión informativa para explicar las razones del cambio de apellido.

Ni convencieron entonces, ya que la que la junta se vio obligada a convocar una nueva asamblea para volver a votar el cambio de nombre, ni lo ha hecho en las comunicaciones que ha enviado estos días a los propios asociados justificando la decisión en supuestos beneficios para el mercado local (con la identificación con la marca Euskadi) y también internacional por la posibilidad de acceso a más recursos públicos.

Daños colaterales

La decisión tomada por la mayoría de asociados de Abra supone, casi, una vuelta a la casilla de salida, pero posiblemente con 'daños colaterales'. La asamblea de hoy incluía únicamente dentro del orden del día la votación para mantener la denominación Asociación de Bodegas de Euskadi o retornar a la de Rioja Alavesa, pero cuarenta bodegas presentaron también un escrito en el que piden que, en un plazo máximo de un mes, se convoque una nueva asamblea para devolver a su estado original también los estatutos, revocar a la junta directiva y convocar nuevas elecciones.

Un claro movimiento de rechazo a la gestión de la directiva de ABRA. El cambio de estatutos adoptado el pasado 15 de abril tiene su importancia, ya que, además de ampliar el ámbito territorial a los pequeños productores de txakolí, permitía la entrada de productores de vinos de mesa [el más conocido ahora mismo en Álava es Artadi después de abandonar voluntariamente la DOC Rioja].

La propuesta presentada, y aceptada, pide que vuelvan los estatutos a su estado original, con un ámbito exclusivo para bodegas de Rioja Alavesa, así como la revocación de la junta directiva y la convocatoria de elecciones.