Las bodegas envían 'stocks' a Reino Unido para afrontar un hipotético 'brexit' caótico

Las bodegas envían 'stocks' a Reino Unido para afrontar un hipotético 'brexit' caótico

La incertidumbre internacional y comercial aventura un ejercicio muy difícil para el vino de Rioja

Alberto Gil
ALBERTO GILLogroño

La posibilidad de un 'brexit' duro a partir del 29 de marzo está obligando a las bodegas riojanas a tomar medidas como la preparación de existencias para enviar a Reino Unido antes de esa fecha. El 2019 se aventura como un difícil ejercicio, ya que, a la situación específica de Reino Unido, se suma una ya evidente desaceleración económica global y las consecuencias que todavía están por ver de la 'guerra comercial' emprendida por el presidente norteamericano Donald Trump contra China, pero también contra el resto del planeta: «Lo cierto es que se está produciendo una especie de 'tormenta perfecta' para el vino de Rioja y vamos a ver las consecuencias», explica Óscar Urrutia, director de Exportación de Bodegas Olarra.

El Grupo Olarra es uno de los grandes exportadores de vino de Rioja a Reino Unido y confirma que las cosas no han ido bien en el 2018: «A nosotros nos ha ido como en general a Rioja [la caída para toda la DOC fue del 16%] y es que, al incremento de los precios en origen por la helada del 2017, sumamos la devaluación de la libra y, sobre todo, la incertidumbre que hay en Reino Unido». «La gente -continúa- todavía desconoce qué va a pasar a partir del 31 de marzo, lo que ralentiza tanto las inversiones como el consumo». En este sentido, Urrutia apunta que los efectos del 'brexit' ya son un hecho. «Hay casos de restaurantes que están cerrando, por menos consumo y eso nos afecta directamente al vino, pero también porque utilizaban personal no británico, como camareros o ayudantes de cocina, que se está yendo ante la incertidumbre de cómo quedará su situación laboral tras el 'brexit'». «Emplear británicos -continúa- es mucho más caro para estos negocios y está habiendo cierres».

Urrutia confirma que Olarra está preparando 'stocks' de vino ante una hipotética situación crítica en las fronteras a partir del 31 de marzo: «Estamos hablando con importadores y restaurantes y sí tenemos preparado vino para adelantar pedidos antes de la fecha». En todo caso, el director de Exportación lanza un mensaje a navegantes: « Hay que comenzar a mirar al Reino Unido de otra manera -explica-, no como el 'saco importador' de gran parte del vino de España y trabajar hacia otros mercados».

En este sentido, Urrutia se muestra crítico con la política del Consejo Regulador: «Afortunadamente, aunque tarde, se han aprobado nuevas indicaciones geográficas que, con calidad, pueden ser el revulsivo que estaba necesitando Rioja desde hace ya varios años». «Era una necesidad de Rioja -continúa- de cara al consumidor, al importador y hemos tardado demasiado, pero al menos ya se está trabajando en diferenciar los viñedos».

La centenaria Bodegas Riojanas es otra casa con importantes vinculaciones en Reino Unido: «Es nuestro tercer mercado y con una presencia histórica». «Trabajamos sobre todo el canal hostelería y restauración -explica-, por lo que hemos podido aguantar pese a la subida de precios, frente a la caída general de Rioja en el 2018, pero es cierto que este año se abren nuevas incertidumbres», explica Santiago Frías, presidente de la compañía.

Frías confirma que su bodega está desde este mismo mes de febrero enviando ya vino a Reino Unido para prever colapsos fronterizos: «Nuestro 'plan', de acuerdo con nuestros importadores y clientes, es enviar vino para cubrir el abastecimiento hasta seis meses por lo que pudiera pasar e intentar, al menos, parar el primer golpe de un hipotético 'brexit' caótico».

El director general de Bodegas Riojanas señala que la falta de certeza es el mayor problema para el negocio: «No sabemos si habrá que cambiar etiquetados, si habrá nuevos impuestos, nuevas devaluaciones... y, ni siquiera, si tendremos que cambiar toda la burocracia aduanera como país tercero o habrá finalmente un acuerdo con la UE». «Pero el mayor problema es que, de momento, no lo saben ni los propios británicos».

Frías confía en la marca Rioja ante el desafío comercial en el 2019 que, confirma, no es sólo británico: «Sí, la caída de ventas para la denominación ha sido muy importante también en Alemania, China, Suiza...». «El consumo a nivel mundial -continúa- está 'atascado', la gente es más prudente y la 'guerra comercial' nos afecta a todos».

La exportación riojana a Reino Unido, plana hasta noviembre

A falta de hacerse públicos los datos del último mes de diciembre, la exportación del conjunto de productos riojanos a Reino Unido, por el momento, se mantiene prácticamente estable, incluso con una ligera tasa de crecimiento interanual (de noviembre del 2017 a noviembre del 2018) del 0,36%.

En este sentido, es el vino el que más está sufriendo -con una dependencia del mercado británico superior al 30% frente al 12% del conjunto de las exportaciones de la región-, pero es que también está pasando en otros muy importantes compradores como Alemania (con una caída de las ventas de vino del 15%), China (del 17%) o Suiza (del 12%) o Suecia (11%), todos ellos ajenos a las alteraciones o devaluaciones de la divisa británica.

Así las cosas, mientras la exportación de vino bajó el 7,5% en el 2018 (el 5,28% en valor), el interanual hasta noviembre del conjunto de productos riojanos vendidos en el exterior está en positivo, con un crecimiento en valor del 0,8%. Es decir, algo más pasa en el sector del vino.

En cuanto a la evolución de las exportaciones exclusivamente a Reino Unido, hasta noviembre, el grupo de bebidas (no sólo vino de Rioja), pese a caer en volumen, crece en valor el 1,52%. Mejor lo hace el calzado, con un incremento en euros del 8,6%, mientras la madera aumenta el 17,7%. El principal parón es para la exportación de máquinas, con un descenso en valor de noviembre del 2017 a noviembre del año pasado del 38%, mientras que el caucho crece el 4,85%. Las conservas descienden también el 3,18%.