Bodegas Familiares lamenta la deriva productivista de la Denominación de Origen Rioja

La asociación cuestiona las normas de vendimia aprobadas hoy en unas condiciones críticas de ventas que presionan a la baja el precio de la uva | Las pequeñas y medianas bodegas denuncian el interés de las organizaciones mayoritarias por el mercado paralelo del vino de mesa

L.R.

Bodegas Familiares de Rioja lamenta la deriva productivista en que ha entrado la Denominación de Origen Calificada (DOCa) Rioja con las normas de vendimia aprobadas hoy por el Consejo Regulador que suponen, «en la práctica, alimentar un mercado paralelo de vino de mesa con producciones excedentarias que, a juicio de las pequeñas y medianas bodegas de Rioja, no debería producirse en una denominación que presume de ser Calificada y que tiene, además, un efecto perverso tanto sobre la calidad general del vino amparado como sobre los precios de la uva y el vino», han expresado en una nota.

El acuerdo alcanzado hoy por Grupo Rioja, las cooperativas, ARAG-Asaja, UPA y UAGN permitirá transformar en las bodegas un 9% adicional de uva que podrá destinarse al 'stock' cualitativo, en el mejor de los casos, pero también al mercado paralelo del vino de mesa. Bodegas Familiares lamenta que, una vez pactado con anterioridad el principal punto de las normas de campaña como es el rendimiento máximo amparado fijado en el 101% en campo y del 71% en bodega, «se haya estado negociando durante semanas el porcentaje adicional de permisividad de entrada de uva amparada, con un criterio absolutamente basado en la productividad en lugar de la calidad», afirma Juan Carlos Sancha, vicepresidente de las Bodegas Familiares. «En lugar de fomentar el control de producción en favor de la calidad -añade-, lo que se hace es incentivar la producción para un 'negocio' paralelo que se ha creado en torno al vino de mesa que debería ser totalmente ajeno a las bodegas de Rioja«.

«Las ventas de vino de Rioja a finales de mayo están cayendo el 4,5% y todo el mundo ya da por hecho de que acabaremos el año en negativo, después de perder más del 7% del mercado el año pasado», añaden. Así, Sancha considera que «era necesario ser muy riguroso con los rendimientos especialmente esta campaña en que los precios de la uva pueden verse muy presionados a la baja, pero de nuevo ha pesado más el afán productivista de las organizaciones mayoritarias». En este sentido, Sancha sostiene que «la deriva productivista no sólo afecta a la cantidad de uva y a los precios de la uva y el vino, sino también a la calidad y ahí tenemos el ejemplo cercano de la campaña pasada: no fue el mildiu el problema de la campaña del 2018, sino el exceso de producción con graves problemas madurativos en muchas zonas».

Bodegas Familiares de Rioja defendió ayer que el 'stock cualitativo' se limitase a un máximo del 5%, en lugar de al 9% aprobado: «Con una ratio muy por encima del considerado equilibrio, es muy peligroso tirar del grifo de rendimiento, cuando además Rioja necesita una cosecha especialmente buena, de calidad, para recuperar mercados y credibilidad».