José Luis Pisón. / M. HERREROS

«Las bodegas tienen margen para pagar por encima de costes, pero en muchos casos no lo han hecho»

El sindicato considera que el nuevo presidente debe asumir, sí o sí, el reto de un Observatorio de Precios y denunciar los incumplimientos

Alberto Gil
ALBERTO GIL Logroño

José Luis Pisón es el vocal de la Unión de Agricultores y Ganaderos de La Rioja (UAGR) en el Consejo Regulador, donde el sindicato representa al 8% del sector productor. Pisón cree que no cambiarán mucho las cosas tras el proceso de renovación en marcha (2021/2025) y considera que debería haberse aplazado: «Estamos en pandemia y creo que no hubiera pasado nada por retrasar las cosas un año». En todo caso, advierte de que la situación actual de exceso de vino, siendo difícil, no es tan crítica: «El precio de la uva ha caído el 35%, pero las ventas mucho menos».

– ¿Se consideran bien representados en el Consejo Regulador?

– Es lo que hay. No nos gustan las reglas y, como UPA aunque no en todos los mismos términos, creemos que son necesarios cambios estatutarios porque el sector productor se merece unas elecciones libres y secretas y no abiertas a coacciones y presiones como las que tenemos. Somos 1.500 viticultores afiliados en la UAGR y más de la mitad están asociados a cooperativas, por lo que no entendemos, ni nosotros ni ellos, que no nos puedan delegar su apoyo. El problema es que hacen falta 150 votos para cambiar los estatutos y ni Grupo Rioja, ni cooperativas ni Asaja, que los tienen, están por la labor.

«Las ayudas a destilacion y almacenamiento no sirven; la vendimia en verde es la forma de producir menos y de compensar al viticultor»

– ¿Vienen años difíciles para el viticultor con el exceso de vino que hay en las bodegas?

– Desde luego, tanto el nuevo presidente como la junta directiva no lo van a tener fácil, pero la situación no es tan mala como se nos intenta hacer ver. El precio de la uva ha caído un 35%, pero las ventas de Rioja mucho menos. Las bodegas pueden pagar la uva por encima de los costes de producción, pero en muchos casos no lo han hecho. Es cierto que hay bodegas, especialmente pequeñas, muy dependientes de la hostelería que lo están pasando muy mal, pero también hay otras grandes que están vendiendo, y mucho, y al tiempo comprando uva y vino a precios de derribo. El nuevo presidente debe trabajar en un Observatorio de Precios para reunir contratos y exigir, como Interprofesional, que se cumpla la ley y no se pague bajo coste. No se ha hecho nada y la Interprofesional también está para esto, aunque a quien la controla no le interesa.

– Me habla de la presidencia, que precisamente vuelve al sector productor. ¿Puede ser positivo en ese sentido?

– Tenemos nuestras dudas y, por ello, desde la UAGR pensamos que el nuevo presidente debe ser alguien que conozca el sector y sea imparcial. Es decir, una persona externa, que también está previsto en los estatutos, tanto ahora como dentro de cuatro años, cuando volvería a tocar el turno al sector comercial, aunque supongo que ya se está negociando en los despachos entre los tres grandes. Desde luego nosotros no sabemos nada.

– En breve se pondrá en marcha el reparto de las ayudas extraordinarias del PASVE, unos 202 millones para todo el país y menos que el año pasado si Europa no lo remedia. ¿A qué debería destinarse?

– Vamos a ver qué pasa en el Consejo de Ministros europeo. Hace falta más dinero porque la situación está peor que hace un año: hay más vino sin salida, en Rioja y en España. La destilación, como se ha demostrado, no sirve de nada porque se ha producido más y las ayudas al almacenamiento no eliminan el problema. Nosotros creemos en la vendimia en verde, que es la única forma de producir menos y de compensar al viticultor. Desde luego, no hay derecho a que no haya un control de las ayudas públicas y se entreguen a quien incluso no respeta la Ley de la Cadena y paga por debajo de costes. El hecho de poner en los contratos, en letra pequeña, que el viticultor declara que el precio cubre sus costes es un fraude de ley, y la Interprofesional y las administraciones deberían ser muy rigurosas con el asunto.

– De nuevas plantaciones ni hablamos, ¿no?

– Mientras no haya una recuperación de ventas no debería ni nombrarse ese tema. La prioridad es ahora equilibrar el mercado y que el viticultor no sea, una vez más, la víctima.