El joven Ander Cárcar, Bodegas Bagordi, en uno de sus viñedos de Andosilla. / L. R.

Cata el jueves 25 con Bagordi: vinos ecológicos y referencia de los Riojas navarros

Ander Cárcar presenta el jueves 25 (entradas agotadas) las marcas de la bodega de Andosilla, una propuesta familiar de vinos parcelarios e identidad zonal

Alberto Gil
ALBERTO GIL Logroño

Bodegas Bagordi (Andosilla) es la principal referencia de Rioja de Navarra, de los ocho municipios de la comunidad vecina que están adscritos a la DOC Rioja. Bagordi es una bodega familiar pionera en la viticultura ecológica, lo que, desde su origen, la ha encaminado hacia la internacionalización. Luis Manuel Cárcar, fundador, vio claro que la diferenciarse era clave para embotellar con marca propia y ahora es su hijo, Ander Cárcar, quien ya se ha incorporado a las labores de viticultura tras acabar Ingenería Agrónoma: «He pasado muchas horas en el campo y en la bodega mientras estudiaba y únicamente he conocido la viticultura ecológica, que es mucho mejor para los suelos, con una biodiversidad que no tiene nada que ver». «Para nosotros –continúa Ander– no es una apuesta de futuro, sino un camino que comenzamos hace mucho tiempo, cuando no era tan sencillo ni comercial, pero que no tiene retorno».

Bagordi cultiva 45 hectáreas de viñedo en propiedad más otras 20 de familiares e históricos proveedores, con Andosilla como referencia en las terrazas naturales del río Ega, refrescadas por los vientos de Urbasa. La bodega trabaja con una importante superficie de graciano (16 hectáreas) que, junto con la garnacha, marca la tipicidad de sus vinos combinados con tempranillo: «Mi padre plantó casi todo en espaldera para manejar la vegetación por cuestiones sanitarias ante las exigencias del cultivo ecológico». «Compró una vendimiadora, pero todo el viñedo, salvo blancos que vendimiamos rápido y de madrugada, lo trabajabamos a mano». Pero la vendimia mecanizada no duró mucho. «Es más barata –responde el ingeniero agrónomo– pero también maltrata más las cepas y la uva, así que fuimos también los primeros de la zona en vender la vendimiadora».

  • Jueves 25 de noviembre El jueves día 25, a las 20 horas, en el restaurante Delicatto de Logroño, con plazas para los primeros inscritos en Oferplan de larioja.com o en lomejordelvinoderioja.com (10 euros/persona, ya agotadas) y dos entradas dobles gratis para suscriptores ON+.

  • Los vinos de la cata Usoa de Bagordi Blanco 2020; Usoa de Bagordi Crianza 2018; Oiasso Tempranillo 2017; Oiasso Garnacha 2015; Oiasso Graciano 2015 y Usoa de Bagordi Gran Reserva 2008.

La cata

Ander Cárcar presenta el próximo jueves 25 de noviembre los vinos de Bagordi para el club de catas de lomejordelvinoderioja.com. Comenzará con Usoa Bagordi Blanco 2020, una mezcla de garnacha blanca y de sauvignon blanc al 50%, que ha sido la gran apuesta de la casa: «No fue fácil porque la garnacha blanca, pese a ser histórica en Rioja no tenía presencia en Navarra; en cuanto al sauvignon, aunque es foránea, podía ser un complemento ideal y estamos muy satisfechos». No es para menos, el Usoa de Bagordi Blanco recibió este mismo año el Gran Ecovino de Oro (medalla única para el mejor vino de la categoría) como ganador entre los blancos sin madera.

Usoa de Bagordi Crianza 2018 consiguió también el Gran Ecovino de Oro (la bodega de Andosilla fue la única en ganar dos de los principales galardones) al mejor tinto con madera del concurso: «La base es tempranillo, pero con un 20% de graciano y otro 10% de garnacha, que nos aportan mucha frescura en esta zona de veranos muy secos», explica Ander Cárcar.

Parcelarios y más

La colección Oiasso está formada por tres varietales de las fincas más especiales de Bagordi. Son vinos parcelarios, que se elaboran de la misma forma, con diez meses de paso por barrica y largas estancias en botella: «Nos gusta que se afinen los vinos y para eso entendemos que tenemos que guardarlos casi un par de años en bodega antes de salir al mercado».

Oiasso Tempranillo 2017 proviene de una selección de un viñedo de 3,5 hectáreas: «Son producciones muy bajas, de entre 3.500 y 4.000 kilos, y es nuestro viñedo más antiguo en riguroso secano». Oiasso Garnacha 2015 es también de una finca sin riego en una parcela, aunque relativamente joven (20 años), que se corre todos los años en floración produciendo uvas muy pequeñas y concentradas: «Unos 3.600 kilos por hectárea, y lo cierto es que nos pide una vinificación especial como la que hacemos para poner de manifiesto el golpe de fruta, pero también con una crianza larga en botella».

Oiasso Graciano 2015 es el tercero de la colección de parcelarios: «El vino viene de un pequeño viñedo de 0,4 hectáreas de Andosilla, con una orientación muy buena de sol de mañana que nos permite madurar esta variedad y al mismo tiempo que no se pasifique». Ander Cárcar concluirá con un vino muy especial: Usoa de Bagordi Gran Reserva del 2008. «Solo elaboramos gran reserva cuando la añada es muy, muy especial; en 2001, luego este 2008..., y hasta ahora no hemos sacado ninguno más», recuerda el agrónomo. «El vino –agrega– fue el primer gran reserva ecológico que se hizo en Rioja y, aunque es para paladares clásicos, para nosotros fue muy importante porque demostramos que también podíamos elaborar estos grandes vinos de guarda, en este caso con un marcado 40% de graciano que ayuda mucho a la longevidad».