Nueva savia de Rioja

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Bodegas Altún cierra el lunes 17 la temporada de catas del club de lomejordelvinoderioja

Alberto Gil
ALBERTO GILLogroño

Iker y Alberto Martínez presentarán un proyecto anclado en las raíces de Rioja Alavesa y en las nuevas elaboraciones, fruto de la parcelación y selección de uvas y viñedos.

Logroño. El relevo generacional es un problema habitual en las bodegas y, por supuesto, en la viticultura de Rioja. No es el caso de la familia Martínez Pangua (Bodegas Altún) que, con la incorporación plena de los jóvenes Iker y Alberto al proyecto familiar, afronta una nueva etapa de reconocimiento a la viticultura histórica familiar, al respeto a las raíces de la elaboración de Baños de Ebro y, también, a la innovación y creatividad con la parcelación y selección de los mejores viñedos y uvas, que se traduce en la puesta en el mercado de nuevas referencias de vinos que demuestran por qué Rioja es la tierra de los mil vinos.

La cata

La cita
El lunes 17 de diciembre a las 20.30 horas con 45 plazas para los primeros inscritos en www.lomejordelvinoderioja.com (10€/persona)
Los vinos de la cata
Ana de Altún Blanco Fermentado en Barrica 2017; Albiker 2018; AltúnCrianza 2016; Everest 2015; y Altún Carralaguardia 2016

La familia Martínez Pangua cultiva casi 60 hectáreas en propiedad en Baños de Ebro, Laguardia, Elciego, San Vicente y Ábalos. Una amplia muestra de la Sonsierra, que le permite seleccionar la mejor materia prima para sus elaboraciones, buena parte de las cuales presentarán Iker y Alberto Martínez el próximo lunes 17 en el cierre de temporada del club de catas de lomejordelvinoderioja.com. 

Altún es un exponente de la pequeña revolución silenciosa que se está fraguando en Rioja, con una nueva, y preparada, generación que aprovecha el trabajo de las anteriores (abuelos y padres), que de la viticultura dieron el salto a la elaboración y que, a base de constancia, comenzaron a embotellar sus vinos con marca propia en la década de los noventa del siglo pasado.

La cata

Comenzará con un blanco, Ana de Altún Blanco Fermentado en barrica 2017, un homenaje a Ana Pangua, madre de Alberto e Iker: «Es un blanco de viura (80%) y malvasía (20%) de viejos viñedos familiares de Baños de Ebro», explica Alberto Martínez. «Nosotros –continúa–, tenemos la suerte de que el gran trabajo lo hicieron nuestros abuelos y, especialmente nuestros padres, con una rotunda filosofía de selección de viñas y de uvas». El blanco fermenta parcialmente en barricas de roble (50%) y el resto en depósito de inoxidable, donde finalmente se unen ambos vinos para macerar con las lías en suspensión: «Nos interesan los aromas de la combinación de viuras y malvasía, pero sobre todo la plenitud de boca que distinguen a las variedades tradicionales de blanco».

Con Albiker 2018 se invierten los términos. José Antonio y Ana, sus padres, utilizaron el acrónimo de los hijos para elaborar uno de los mejores vinos de uva entera de Rioja: «Lo hacemos en la vieja bodega del pueblo, 100.000 botellas, y, pese a que para nosotros nos ha abierto muchísimas puertas, no queremos crecer en dimensión ya que es la capacidad de la vieja bodega del pueblo y, quizás, es el vino al que más cariño tenemos».

En la cata se probará ya la cosecha 2018, una añada «complicada, pero mejor de lo esperado», en palabras de Alberto Martínez y en un vino que tiene su 'secreto'. «Es la selección del vino corazón del lago –explica– y la clave está en una buena maduración de las uvas, para que haya estructura, pero no pasarse tampoco para que sea redondo».

Altún Crianza 2016 es el vino con el que más ha crecido la bodega en los últimos años: «Mezclamos uvas de todos los pueblos en los que tenemos viñedo, pero lo seleccionamos todo, en cinta y mesa, porque tenemos claro que hay que tener una buena base para aspirar a hacer grandes cosas». «Tenemos vinos 'top' –continúa–, pero tanto el maceración como el crianza son nuestra auténtica puerta de entrada al consumo y, si decepcionas, apaga y vámonos».

La selección de viñedos

Entre los 'top', los hermanos Martínez presentarán El Secreto 2016: «Ya entramos con selección de racimo y de grano y con viñedos de más de 50 años, con maloláctica en barrica nueva, mayor concentración y complejidad, pero sobre todo un vino muy redondo y amable». Everest 2015 fue uno de los primeros parcelarios de Rioja: «Lo lanzó mi padre en el 2001, de la finca 'El lejos', de Baños de Ebro, un viñedo prefiloxérico en pie franco que, aunque entonces no se identificó como parcelario porque era el momento del vino de 'autor' o 'alta expresión, sigue hoy en día viniendo del mismo viñedo».

La cata concluirá con una muestra de la última propuesta de Altún: tres vinos parcelarios, apenas 800 botellas de cada uno, y que la familia vendimia personalmente: «Tenemos unas 40 personas cada año ayudándonos en la recogida, pero en estos parcelarios hacemos una primera pasada de los racimos que queremos exclusivamente la propia familia y luego nos juntamos todos en la bodega a desgranar grano a grano». 

Altún Carralaguardia 2016, de una parcela de entre Laguardia y Elciego, es el que se probará en la cata. «Lo que trabajamos con estos tres vinos es sobre todo la elegancia, con la idea de 'extraer' el terroir de cada viñedo y que, quizá sorprenda, porque tiene menos estructura que el Everest, pero un punto extraordinario de fruta y amabilidad».

Viñedo, savoir faire transmitido entre generaciones, ilusión y juventud son las señas de identidad de Bodegas Altún: el próximo lunes, con 45 plazas para los primeros inscritos (10 euros por persona) como cierre de temporada del club de catas.