SONIA TERCERO

Club de catas de lomejordelvinoderioja

Ruiz Monge: artesanía en viñedos y en bodega

José Luis Ruiz Bañares y Álvaro García reivindican la elaboración tradicional de San Vicente con una gama singular y diferencial de vinos parcelarios y varietales

Alberto Gil
ALBERTO GIL Logroño

Artesanía. En los viñedos familiares y en la elaboración de vinos. Fue la propuesta de José Luis Ruiz Bañares y Álvaro García (Bodegas Teodoro Ruiz Monge, de San Vicente) ante el cierre del primer semestre de la temporada de catas del club de lomejordelvinoderioja.com.

Los dos viticultores abanderan un proyecto respetuoso con el cultivo y la elaboración tradicional de la Sonsierra, basada en el trabajo a mano de los viñedos y en la dignificación de la elaboración por el método tradicional de la maceración carbónica: «Mi bisabuelo, abuelo y mi padre siempre han hecho así el vino y yo tenía claro que si emprendía un proyecto debía intentar respetar lo que para nosotros es una transmisión de conocimiento generacional que, desgraciadamente, vemos cómo se está perdiendo», explicó ayer José Luis, Itu, Ruiz Bañares.

Romanticismo en el siglo XXI porque, por muchas cosas que se han escrito sobre la maceración carbónica, lo cierto si esta técnica está en desuso es porque es mucho más exigente y esforzada que la 'moderna' y el despalillado, como se puso de manifiesto en los videos proyectados por los dos viticultores. Itu y Álvaro, primos, han formado un equipo, con el mérito de que sus padres siguen trabajando la viña pero al dictado de la nueva generación: «Todos estamos en el campo y en la bodega; yo me centró más en el viñedo y mi primo en los vinos; si Itu quiere hacer un parcelario o un varietal yo intento trabajar el campo para que haga el mejor vino posible», explicó Álvaro García.

Entre ambas familias trabajan 30 hectáreas de viñedo en San Vicente y Baños de Ebro, muchas de ellas viejas, aunque comercializan con su marca (Ruiz Monge) unas 40.000 botellas: «Vamos poco a poco construyendo una gama y esta singularidad, basada en el respeto a la tradición, nos la está valorando el mercado», apuntó Itu Ruiz Bañares.

La cata

Los viticultores comenzaron con Zortún 2021, un blanco casi único en Rioja por el hecho de que es un varietal de turruntés. Hay tres hectáreas en Rioja de esta uva blanca y una es de la familia Ruiz Bañares: «El sarmiento para su recuperación lo encontró mi padre en nuestro viñedo más antiguo, del siglo XIX, y luego apostó por ella con una pequeña plantación de la que sacamos el Zortún». Un vino blanco con grasa y peso en boca, pero al tiempo acidez y frescura propia del turruntés, que apunta a que tendrá una magnífica evolución en botella.

Monge Ruiz 2021 es la etiqueta principal de los viticultores. Un estupendo vino joven de maceración carbónica –el prescriptor Tim Atkin lo calificó como 'best value' de Rioja este mismo año–, que Itu trabaja unos meses con sus lías para ganar volumen. De hecho, se sale del 'guión' de estos vinos de supuesto consumo rápido y ligeros: «Monge Ruiz es el vino que hacía mi padre, pero nosotros hacemos una selección de uvas, lo trabajamos con las lías y le damos más estructura sin perder la frescura y la facilidad de trago de un buen maceración carbónica».

El joven da paso al Zurbano 2018, que sería asimilable a un crianza y que el viticultor ya avanza que cambiará en la siguiente añada: «Era otra referencia que hacía mi padre y este 2018 lo criamos en barricas de 225 litros, pero la siguiente cosecha vendrá ya en fudres de 500 con los que estamos mucho más cómodos». De momento, el Zurbano combina a gusto la fruta con la madera y empieza a dejar claro que la maceración carbónica es una técnica también perfectamente adecuada para la crianza.

Algo que se reiteró a continuación, con un gran salto de calidad de los tres últimos vinos de la noche, igualmente pisados en lago abierto. Desniete 2020 es un varietal de garnacha, de un viñedo de 65 años la zona de la Cóncova de San Vicente (la parte alta). Una delicadeza en la copa: limpio, fresco, con gran carga frutal y varietal y un fondo muy ligero de la barrica que lo hace muy amable en la boca. «La garnacha es un poco amor/odio porque hay añadas que, en esa altitud, madura de lujo y otras que se queda corta», explicó Itu. Desde luego, la 20 ha sido una de las buenas.

Los vinos

  • 1. Zortún 2020: 12 euros.

  • 2. Monge Ruiz 2021: 4,5 euros.

  • 3. Zurbano 2018: 8,5 euros.

  • 4. Desniete 2020: 15 euros.

  • 5. La Pacha 2020: 18 euros.

  • 6. Isabel Bañares 2020: 18 euros

La Pacha 2020 es un homenaje a la abuela de los dos viticultores. Viene de uno de los escasísimos viñedos prefiloxéricos que quedan en Rioja y que los viticultores cuidan al extremo y reijertan las reposiciones con el mismo material vegetal: «Quizás se salvó del virus porque nunca hubo viñedo a su alrededor, sólo cereal por la pobreza de los suelos», apuntó Álvaro García. El vino es pura delicadeza, envolvente en la boca, amable y delicado, con tempranillo, garnacha, mazuelo, viura, turruntés..., un compendio varietal que los viticultores vendimian y elaboran conjuntamente.

Para terminar, Isabel Bañares 2020, un homenaje de Itu a su madre, una de esas mujeres infatigables que han trabajado en la casa, en la bodega y en el campo. Un gran vino, potente y delicado, con tempranillo dominante, pero también con esa mezcla tradicional de garnacha y viura de la comarca que lo hacen especialmente amable: «Hacemos vinos para beber, no pretendemos deslumbrar a nadie, ni en cata ni a los críticos, sino simplemente intentar hacer un trabajo sincero y honesto día a día y llevarlo hasta la botella», concluyó Itu Ruiz Bañares.