Justo Rodríguez

Club de catas Señorío de Villarrica: la reconstrucción

Ismael Fernández presenta la gama de vinos de la bodega de San Asensio y Hervías, con la selección y los viejos viñedos como protagonistas

Alberto Gil
ALBERTO GIL Logroño

Hace once años un accidental incendio arrasó Señorío de Villarrica, la nueva bodega que los hermanos Fernández Ábalos habían construido en Hervías para trabajar con vinos de alta gama. Lejos de arredrarse, la familia reconstruyó, piedra a piedra y en apenas dos años, las instalaciones y en ningún momento cesó la actividad al trasladar su producción a la bodega familiar original de San Asensio: «No fueron momentos fáciles, pero teníamos claro que había que volver a empezar y así lo hicimos», explica Ismael Fernández, uno de los cuatro hermanos de Señorío de Villarrica.

La bodega sigue trabajando en la actualidad en Hervías, como cuando comenzó, la alta gama de Villarrica, una selección de sus propios viñedos y que etiqueta como Delicia de Baco y Marvellous en unas instalaciones pensadas para trabajar con pequeñas vinificaciones. Ismael Fernández presentó el jueves por la noche para el club de catas de lomejordelvinoderioja.com las principales referencias de esta familia de San Asensio, cuyos vinos basan su identidad en las cien hectáreas de viñedo en propiedad en La Rioja Alta (San Asensio, Briones, Hervías, Sajazarra y Cuzcurrita) con que trabajan. «No compramos un kilo de uva y tenemos la suerte de tener viñedo viejo, lo que nos permite seleccionar mucho los vinos».

La cata

Ismael Fernández comenzó con la nueva añada, 2021, del Señorío de Villarrica Rosé, un clarete típico, con elevado porcentaje de uva blanca (70%) y un 30% de garnacha: «Somos de San Asensio y, por tanto, este es un vino muy importante para nosotros que siempre se ha hecho en nuestro pueblo, pero la garnacha que incorporamos es una selección de viejos viñedos, ya que no lo entendemos como un vino 'menor' por el hecho de ser clarete», detalló. Fresco, muy bien trabajado para evitar cualquier indicio de oxidación y que anima a beber un trago tras otro. Un vino ideal para la primavera y el verano.

Galería. Justo Rodríguez

El viticultor presentó a continuación una primicia, un nuevo vino, muy sentimental, que los Fernández Ábalos han hecho en memoria de su padre, fallecido recientemente, y para su amigo Linos: «Eran inseparables y les encantaba la maceración carbónica». De hecho, era la técnica con que Florentino, padre de la actual generación, trabajaba mayoritariamente en la bodega antigua de San Asensio: «Nosotros también hicimos maceración carbónica muchos años pero no conseguimos posicionarlo en precio y dejamos de hacerlo». «Esto ha sido un capricho, apenas 1.000 botellas, pero sí lo hemos lanzado como gama alta». 20 euros PVP para este Señorío de Villarrica Maceración Carbónica y para el que los Fernández Ábalos han seleccionado las mejores uvas de algunos de sus viñedos más viejos y han vestido con una botella especial para la edición limitada. Con el carbónico característico, el vino es potente y concentrado, muy apto para los amantes de estas elaboraciones, aunque no es para todos los gustos, si bien probablemente lo será en breve con unos meses de botella.

Señorío de Villarrica Crianza 2018 es «nuestro vino de 'pago'», bromeó el viticutlor: «De 'pago' porque hacemos casi 400.000 botellas, el 80% de toda nuestra producción, así que es el que paga todas las facturas». En la copa es fresco, muy agradable y con un toque de madera bien integrada. Un crianza de muy buen nivel.

Vinos y precios

  • Señorío de Villarrica Rosé 2021. 5,4 euros.

  • Señorío de Villarrica Maceración Carbónica 2021. 20€.

  • S. de Villarrica Crianza. 8€.

  • Delicia de Baco Blanco Reserva 2018. 20 euros.

  • Delicia de Baco Crianza 2017. 20 euros.

  • Marvellous 2015. 65 euros.

Delicia de Baco es la gama alta de Villarrica. La versión blanco (3.000 botellas) es una reserva de 2018 de viejas viuras y malvasías y de chardonnay, que los hermanos Fernández Ábalos plantaron hace una década en la Degollada, a 720 metros de altitud. Amplio, largo, con acidez y con muy buena evolución por delante. Delicia de Baco Crianza 2017 tiene la virtud de llegar a una producción de 20.000 botellas. Un vino espectacular, potente y al tiempo elegante, largo, profundo..., que contrasta con la contraetiqueta de crianza cuando ofrece mucho más: «Quisimos hacer un crianza de alta gama y con una selección de uvas de dos de nuestros viñedos más viejos y con rendimientos de apenas 3.000 kilos por hectárea», explicó Ismael. «Lo elaboramos en tinas de 2.000 kilos y lo criamos en barrica francesa nueva, pero el único secreto de este vino está en los viñedos». Un vinazo.

La cata concluyó con Marvellous 2015, una selección de dos viñedos de 1911 y 1926, que no se elabora todas las cosechas: «Tiene una crianza larga, de hecho podría ser un gran reserva, pero no ese perfil de vinos». Efectivamente, Marvellous es pura concentración: carnoso, terroso, y un poco cerrado, eso sí, al caer en la copa, pero que tendrá un recorrido larguísimo por delante antes de mostrar la mínima 'debilidad'. Selección al extremo de una bodega, no muy conocida localmente, pero muy reconocida, por méritos propios, a nivel internacional.