Villota: en la diversidad está el gusto

Carmen Pérez convence con una cata de primicias que consolida a Villota como uno de los nuevos proyectos más interesantes de Rioja

Alberto Gil
ALBERTO GIL Logroño

«Empezamos en 2014 con 5.000 botellas, dimos un salto en 2018 con 36.000 y de esta vendimia 2022 elaboraremos 200.000». Es la trayectoria 'meteórica' de Vinos Villota, a cuyo frente está Carmen Pérez Garrigues, ingeniero agrónoma que hace siete años decidió empezar a elaborar vinos de la histórica finca de San Rafael, en el meandro de Laserna (Laguardia) junto al Ebro: «Villota ha sido recibido por el mercado de forma extraordinaria, pero también ha llegado el momento de parar un poco, asumir lo que ya estamos comercializando y terminar de definir nuestra oferta de vinos», explicó la viticultora.

La finca de San Rafael es un viñedo de 97 hectáreas, que el abuelo de Carmen plantó en 1930 y con un 'terroir' muy marcado por el río Ebro, que abraza el meandro, por los suelos pedregosos en terrazas que desde los 420 metros descienden hasta el río en torno a un pequeño bosque de encinas, matorral y monte bajo. Todo ello conforma un conjunto donde Villota trabaja además con todas las variedades autóctonas, tintas y blancos, autorizadas en Rioja. Una paleta amplísima y esencial para afrontar el cambio climático en una de las zonas más tempranas de Rioja Alavesa. Carmen trabaja en los viñedos desde el año 2000, aunque fue la venta de la participación familiar en Viñedos del Contino (2013) la que dio lugar al proyecto Villota: «Decidimos que era el momento de comenzar a elaborar y todo está yendo muy rápido porque tenemos viñedo propio, viñedo viejo, es decir, la materia prima necesaria para hacer grandes vinos, y una extraordinaria diversidad natural que nos permite ofrecer una amplia colección de referencias».

Vídeo. Justo Rodríguez

La cata

Los vinos de la cata (PVP)

  • Selvanevada Blanco 2021: 11 euros.

  • Selvanevada Tinto 2021: 11 euros

  • Villota Blanco Selección 2021: 19 euros.

  • Villota Tinto 2020: 19 euros.

  • Viña Gena 2019: 30 euros.

  • Villota Graciano 2021: 24 euros.

  • El Meandro 2021: aún en bodega.

Villota está dando en estas últimas cosechas otro paso al frente, con un magnífico trabajo de parcelación de la finca y de recuperación y reposición de los viñedos más antiguos. Carmen Pérez quiso presentar ayer para lomejordelvinoderioja.com este nuevo salto de calidad en un cata de primicias, de los nuevos vinos y añadas que están por salir al mercado. Lo hizo mano a mano con el enólogo Jesús Madrazo, que en el 2021 se incorporó a Villota en un reencuentro entre dos de las piezas claves en su día para Viñedos del Contino. La cata comenzó con Selvanevada Blanco 2021, viura con garnacha blanca (6%), la gama de 'rotación' de Villota y que es una antigua marca del marqués de Selvanevada, a quien el abuelo de Carmen compró la finca de San Rafael en 1930: «Lo que más nos importa es la fruta, la frescura, que sea un blanco fácil de beber», avanzó Madrazo. Un buen vino al que siguió, para el que escribe, uno de los mejores de la noche, el Villota Blanco Selección 2021: Fresco, denso sin ser pesado, fino, con una madera muy bien ajustada... Una delicia. «Va en primicia, es una añada que aún no ha salido al mercado y todavía necesita unos meses de botella», aclaró Carmen Pérez. «Hay una gran tradición riojana -añadió- en este tipo de blancos gastronómicos, que parece que ahora están redescubriendo la crítica». Es un blanco elaborado con las viuras más viejas de la finca y con las uvas de las plantas dispersas en los viejos viñedos de tinto. Un gran vino.

Selvanevada 2021 abrió la tanda de tintos. Como su 'pareja' blanca, es el vino de entrada, de «soporte» en palabras de Madrazo, en el que el graciano (20%) aporta un frescura e intensidad muy grata al tempranillo: «Lleva también un poco de mazuelo y de garnacha y responde un poco al perfil del conjunto de la finca», dijo el enólogo. Villota Tinto 2020, también de añada en primicia, ahonda en ese concepto de embotellar el terroir del meandro: tempranillo, graciano y garnacha. «Es un vino más serio, el primero que hicimos en 2014 y con el que llegaremos a 50.000 botellas en 2022», destacó Carmen Pérez. Intenso, profundo, amable y fresco y con una madera de fondo muy bien integrada. Viña Gena 2019 es el vino más emocional para Carmen. Es un viñedo de 1930, tempranillo, que lleva el nombre de su abuela: «Tenía claro que tenía que ser un vino de viñedo singular, ya que es una parcela muy especial, la más cercana al río, con raíces que han profundizado mucho y rodeada de encinas y monte bajo, un paisaje que acaba integrando elvino», detalló la viticultura. Fino, elegante, sutil, complejo, otro gran vino que aún no ha salido al mercado y que, desde luego, se seguirá afinando en la botella pero que confirma que hay mucho cariño en el cuidado de las viejas cepas y en la propia elaboración del vino.

Villota Graciano 2021 es otro vino aún por salir al mercado. Una de las nuevas propuestas de Villota y una casta que encuentra en estos suelos pedregosos de microclima templado un hábitat ideal para madurar de forma óptima: «El graciano es un gran matrimonio para el tempranillo y, aunque está en casi todos nuestros tintos, queríamos también ofrecer un varietal en uno de los mejores terruños de Rioja para este tipo de uva», indicó Jesús Madrazo. Potente, pero no pesado, y con una maduración estupenda, ni larga ni corta, para mostrar ese perfil especiado y balsámico de la variedad.

La noche concluyó con un regalo, El Meandro 2021, un vino todavía en la 'cocina' de Carmen, Madrazo y Goyo Gordaliza (técnico de viñas y enólogo), fruto de la selección de las mejores barricas y que no saldrá hasta dentro de unos años: «Ayer mismo seleccionamos y desestimamos barricas; la idea es hacer un vino 'top', con los mejores vinos de la finca, un vinazo fruto de la selección de las mejores barricas del meandro de Villota». Y, aunque tardará en salir al mercado, desde luego El Meandro, primicia para nadie que no fuera de la casa, gustó mucho al respetable, que, de hecho, lo saludó con un espontáneo aplauso.