La ciencia de Valdemar

Inauguración de la bodega Valdemar en Walla Walla, Washington (EEUU). :: bodegas valdemar/
Inauguración de la bodega Valdemar en Walla Walla, Washington (EEUU). :: bodegas valdemar

La bodega de la DOC Rioja firma un convenio de colaboración con la universidad Wine Science Center de Washington | El objetivo del acuerdo es la formación y colaboración en el desarrollo de materias vinícolas

CLARA BARRERAS / M.I.M.LOGROÑO.

Desde hace unos años algunas bodegas han tomado la decisión de montar sedes al otro lado del charco. Ahora, algunas de ellas se quieren acercar a los estudiantes universitarios. La familia Martínez Bujanda ha optado para este camino: extendió hace casi 3 años la tradición de su bodega Valdemar hasta Walla Walla (Washington) abriendo allí la primera bodega no estadounidense. Ahora, ha dado un paso más: acercarse a todos los estudiantes de la universidad Wine Science Center (WSC).

El centro en cuestión está especializado en la investigación y educación en las ciencias del vino, característica que atrajo a la bodega para firmar el convenio: «La primera parte es estudiar la manera de la uva, y es interesante que, desde una universidad dedicada exclusivamente a la enología, se investigue la evolución de una uva riojana en un lugar con unas condiciones climáticas muy diferentes a la región», indica Ana Martínez Bujanda, responsable de marketing de las bodegas y quinta generación de la familia Martínez Bujanda. Por su parte, Sandra Haynes, responsable de la Universidad, afirma que «este acuerdo brinda amplias oportunidades de aprendizaje para los estudiantes como pasantías, investigación y experiencias prácticas que profundizaran en la industria del vino aquí y en España».

En Valdemar están seguros de que el beneficio va a ser mutuo: «Los estudiantes van a tener la oportunidad de venir aquí, y siempre que llega uno a la bodega, él aprende de ti, pero tú también aprendes de él», confiesa Martínez Bujanda, que también enumera tres de las ventajas que supondrá este convenio cuando los estudiantes viajen a la bodega en La Rioja: «Tendrán la oportunidad de experimentar la enología en dos centros distintos, lo que les dará la posibilidad de aprender de una región muy diferente a Washington; y, por supuesto, que se familiaricen con la lengua».

«Siempre que viene un estudiante él aprende de nosotros, y nosotros de él. Es un beneficio mutuo»

La aventura comenzó con su primera bodega allí y un objetivo claro: hacer algo diferente y romper barreras. También, en vez de apostar por lugares tradicionalmente vinícolas eligieron Washington «por el gran potencial enológico que posee y porque todavía queda mucho por hacer», explica Martínez Bujanda. También comenta que el proceso ha sido rápido gracias a los bodegueros de allí: «Aquí tendemos a poner la zancadilla a la competencia, pero en Washington desde el primer momento nos explicaron el trabajo en sus viñedos y nos acogieron perfectamente».

Finalmente, apunta que «es una zona en la que, si se puede, nos gustaría formar parte de su historia».