Fernando Ezquerro, presidente del Consejo Regulador. / Juan Marín

El Consejo Regulador se ratifica a favor la unidad del Rioja y en contra de las «injerencias políticas»

El organismo rector del Rioja pide a los gobiernos autonómicos del territorio de la DOCa «apoyo, compromiso y respeto a las decisiones del sector»

Pío García
PÍO GARCÍA Logroño

Ha sido una semana difícil para el Consejo Regulador de la Denominación de Origen Calificada Rioja. La proposición de ley presentada por el PNV para desgajar la zona alavesa de la DOCa amenazaba con generar un tsunami que hubiera sepultado el modelo actual de gestión del Rioja. «Han sido días de preocupación y de mucho trabajo, pero también de silencio. Para nosotros era importante que no hubiera demasiado ruido alrededor. Hemos tocado todas las teclas que entendíamos que nos podían ayudar a parar esta amenaza», explica Fernando Ezquerro, presidente del Consejo. La Interprofesional del vino de Rioja ha vuelto a proclamar esta mañana una defensa unánime de su soberanía y en contra de las injerencias políticas.

El Consejo Regulador ha remitido una carta a las tres administraciones autonómicas implicadas en la Denominación (La Rioja, País Vasco y Navarra) para pedirles «apoyo, compromiso y respeto a las decisiones del sector». Ezquerro asegura que el Consejo debe mantener «un diálogo lo más fluido posible con todas ellas», pero con una clara delimitación de sus respectivas competencias: «El sector es el que tiene que tomar las decisiones. Ellos tienen que ayudarnos a plasmarlas, pero las decisiones las tiene que tomar el sector», apostilla.

Ezquerro apunta además que la territorialidad del producto está ya plenamente definida en Rioja: «Cualquiera puede poner que un vino es de una zona, de un pueblo o de una finca... Esa batalla está ya plenamente zanjada por parte del Consejo. El sector es maduro y dinámico y ha demostrado que sabe tomar decisiones..., pero con arreglo a lo que le pide el mercado, no a lo que pide un partido político». El presidente del Consejo Regulador señala la extrema complejidad de las relaciones que se establecen entre las tres zonas de la denominación: «Esta proposición de ley nos llevaba a un abismo bajo el cual no sabemos lo que hay. En la DOCa hay empresas que están imbricadas en las tres zonas, hay viticultures con viñedos en las dos partes, hay bodegas que compran uva a un lado y al otro del Ebro... Es todo demasiado complejo como para trocearlo». Además, recuerda que el sector aprobó por unanimidad un plan estratégico que marca la hoja de ruta para los próximos cinco años.

El Consejo Regulador acudirá en unas horas a la cumbre institucional convocada por la presidenta Andreu en La Grajera, aunque su presidente pide que «no se haga política con esta cuestión»: «Estaremos en cualquier foro para defender la unicidad del Rioja y para dejar claro que las administraciones son garantes pero no decisorias de la estrategia del sector. Es importante que los gobiernos de las comunidades y el de España dejen clara su postura».