El consumo de vino en los hogares españoles se hunde por debajo de los 8 litros per cápita

El consumo de vino en los hogares españoles se hunde por debajo de los 8 litros per cápita

La tasa por habitante y año baja hasta 4,4 litros para edades inferiores a los 50 años y a sólo 2,6 para los menores de 35

Alberto Gil
ALBERTO GILLogroño

No hay manera. El consumo de vino, al menos en los hogares españoles, sigue cayendo y se sitúa ya por debajo de los ocho litros por persona y año (7,89). Así se desprende del Informe del Consumo Alimentario en España 2018, que el pasado lunes presentó el ministro de Agricultura, Luis Planas. El descenso (2,4%) es superior al que registra el conjunto de bebidas (0,8% menos) y también al de la cerveza, que también bajó el año pasado, pero sólo el 1,6% respecto al ejercicio del 2017.

Sin mirar a los datos del siglo pasado, cuando durante buena parte del mismo el vino fue parte importante de la dieta de los españoles, en el año 2011 el consumo de vino en los hogares, según la misma encuesta, era de 9,5 millones de litros por persona y año y de 8,93 en el 2014. Es decir, la tendencia a la baja continúa y, pese a ligeros repuntes mensuales, no termina de tocar fondo.

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Los datos son también preocupantes si se analiza quienes son los principales clientes que beben vino en sus domicilios, ya que las tasas, en un país que está entre los tres principales productores mundiales, son realmente ridículas para grupos de edad hasta 35 años (2,66 litros por persona y año) e incluso hasta 49 años (4,44 litros).

Únicamente, los mayores de cincuenta años (12,16 litros) están dispuestos a comprar y consumir vino en sus domicilios, aunque, en todo caso, las tasas todavía también muy lejos de los 18,14 litros por persona y año de cerveza que se consumen en las casas españolas.

Así las cosas, los perfiles de consumidores 'intensivos' de vinos son parejas adultas, con o sin hijos mayores, o parejas retiradas. En este caso, la ingesta en el hogar sube hasta 16 litros por persona y año, es decir, el doble que la media nacional.

La única parte positiva del balance del 2018 está en la facturación, ya que, pese a caer el consumo de vino en volumen, el valor de las ventas aumentó el 4% debido al incremento del precio medio (las heladas del 2017 redujeron y encarecieron las producciones), con lo que el saldo, en euros, fue positivo para las bodegas. Los hogares españoles destinan a la compra de vinos el 1,52% de su presupuesto para alimentación y bebidas, con un gasto per cápita de 22,82 euros. Por tipos de vino, la mayor reducción de compra la sufrieron los tintos (-10%), mientras que subieron los rosados (6,1%) y bajaron, moderadamente, los blancos (-1,3%).

Baleares vs La Rioja

La estadística por comunidades autónomas sobre el consumo de 2018 revela que, con diferencia, es Baleares (¿más extranjeros?) donde más vino se consume, con 11,63 litros per cápita. La Rioja, paradójicamente, sería donde menos vino se bebe en los hogares (4,88 litros), aunque la estadística tiene su 'trampa', ya que controla únicamente las compras 'convencionales', pero en La Rioja se compra mucho vino directamente a las bodegas o a través de amigos o familiares que trabajan en las mismas y este 'comercio' no computa en los datos ministeriales.