La presidenta Andreu y el presidente del Consejo, Fernando Ezquerro. / Justo Rodríguez

CRÓNICA

Después del envite llegó el órdago

La pregunta clave, cuando el PSOE siempre se ha manifestado a favor de la «unicidad de Rioja», sigue sin respuesta: ¿Se plegará por los presupuestos al PNV?

Alberto Gil
ALBERTO GIL Logroño

Después del envite de Viñedos de Álava –un «juego de niños» como el lunes aclaró gráficamente el director general del Consejo Regulador, José Luis Lapuente– llegó el órdago del PNV con la proposición de ley para reformar la Ley de Denominaciones de Origen Suprautonómicas. Tramitada por la Mesa del Congreso durante la negociación presupuestaria pese a estar más de un año dormitando, que nadie tenga duda de que supone el resquebrajamiento de la DOC Rioja.

La propuesta jeltzale implica en la práctica la creación de tres consejos reguladores, uno por zona por encima del actual, cuyas funciones pasarían a ser nulas. En definitiva, Rioja Alavesa se lo guisa y se lo come y el resto que haga lo que le dé la gana con un Gobierno Vasco competente en exclusiva, y todopoderoso económicamente. La propuesta, por mucho que se vista de supuestos argumentos de terruño, chirría porque, entre otras cosas, supone trazar una nueva línea política en una unidad geográfica y cultural como es la Sonsierra, obviando varios municipios riojanos, y también porque las bodegas alavesas, en su conjunto, compran uva, y bastante, de las otras dos zonas. De hecho, elaboraron 66 millones de litros en el 2020, pero solo 6 millones fueron etiquetados como zona o municipio. Hablemos claro, no es subzona, o zona, todo lo que reluce.

Pero casi lo que más me preocupa no es la estrategia peneuvista, que nunca ha escondido, sino la respuesta institucional que se ha dado a este lado del Ebro, aunque quizá obedezca a una estrategia de brillante silencio temporal de la jefa del Ejecutivo riojano que desconozco y que acabará el lunes con una gran foto en plan 'salvapatrias' de la presidenta Andreu.

El presidente del Consejo, Fernando Ezquerro –que admitió 'politizar' uno de sus primeros plenos para que Andreu se hiciera las fotos de rigor rechazando el 'cebo' de Viñedos de Álava– ha optado ahora por callar y limitarse a convocar un pleno extraordinario para el próximo lunes –¿un día antes de la trascendental votación?–, de forma que sean las asociaciones sectoriales las que se manifiesten. A estas, sin embargo, no les ha costado una semana manifestarse, como podrán comprobar en estas páginas.

Curiosamente, Andreu se ha limitado también a anunciar la convocatoria ¿urgente? del conjunto del sector y de otros agentes sociales riojanos el mismo lunes por la tarde. Me pregunto a dónde vamos con un posicionamiento «rotundamente a favor de la unicidad de Rioja» la víspera de la votación, cuando todos los partidos políticos e instituciones conocen el tema desde hace al menos un año, aunque ahora alguien se haga el 'orejas'.

Mientras, la pregunta más sencilla sigue sin respuesta: ¿Venderá el Grupo Parlamentario del PSOE a La Rioja el martes por los presupuestos? Tampoco los diputados socialistas riojanos han dicho nada. En cualquier caso, las declaraciones del señor Juan Cuatrecasas, diputado por La Rioja, deberían ser suficientes para que mañana mismo dejara su escaño por asegurar sin rubor alguno que su opinión personal «no existe» y que se debe a la de su grupo parlamentario.