Los vinos elegidos estarán presentes este año en los actos protocolarios del Consejo Regulador. / C.R.

Ocho vinos con etiqueta institucional

Los vinos elegidos representan la diversidad del panorama vinícola y la experiencia de las bodegas en elaboraciones de calidad

Irene Echazarreta
IRENE ECHAZARRETA

Los ocho vinos institucionales que estarán presentes a lo largo de este año en los actos protocolarios del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Calificada Rioja ya tienen nombres y apellidos. La elección se ha llevado a cabo mediante un panel de cata a ciegas formado por la institución y profesionales del sector, en el que en esta edición también han tomado parte el presidente de la Asociación de Sumilleres de Navarra, Mikel Ceberio, y la vicepresidenta de la Asociación de Sumilleres de La Rioja, Marta Sáenz. En total, han participado 163 vinos de 53 bodegas de la Denominación.

Como vino Blanco 2019 se seleccionó Letargo de Bodegas D. Mateos, caracterizado por una estructura y una fruta realzadas, según explica su creador. «Tiene los criterios y elementos que debe cumplir un vino blanco de hoy en día: frescura, chispa aromática, intensidad, tensión y mucha limpieza, tanto en nariz como en boca», asegura Mateo Ruiz, propietario de la bodega.

Bodegas Eguren Ugarte se impuso en la categoría Blanco Crianza con su vino de la primera añada 2017. «Puede sorprender ahora, pero se ideó hace tres años, sin prisa, en la búsqueda de un producto diferenciador para gustar a todos los paladares», explica Pablo Martínez, enólogo de la bodega. Pero también repitieron reconocimiento institucional con su vino de Maceración Carbónica. Esta vez, en la añada 2019, que Martínez define como «una elaboración clásica, que requiere mucha delicadeza y trabajo».

Como vino Rosado Genérico 2019 se eligió el de Bodegas Quiroga de Pablo, de Azofra, caracterizado por una elaboración especial. «Los viñedos son 100% propios, cuidados y elaborados por la familia», asegura Juan Luis Quiroga, propietario.

Una vez más, Cosme Palacio volvió a recibir premio, esta vez, en la categoría Tinto Crianza 2017. «La historia es tan fructífera que hace que este vino sea especial: marcó un antes y un después en la DO por adquirir un perfil de vino mucho más intenso de color, más afrutado, corpulento y con detalles de madera mucho más nítidos y limpios», explica Roberto Rodríguez, de Bodegas Palacio.

Bodegas Ramírez de la Piscina fue seleccionada, un año más, en la categoría de Tinto Reserva 2016, gracias a la selección de las uvas de sus mejores viñedos, explica Salvador Martínez, de la familia propietaria. «Sentimos mucha satisfacción. Es un indicativo de que lo estamos haciendo bien», concluye Martínez.

Como vino Tinto Gran Reserva 2014 se eligió el Óscar Tobía, de Bodegas Tobía, especial, entre otras cosas, por su método de elaboración. «Es un vino premium para los paladares más exigentes», aseguran Óscar Tobía y Diego Orío, propietario y enólogo. Pero también destacan la importancia de ser un gran reserva. «Nosotros apostamos para que sea el espigón de proa de los vinos de gama alta riojanos», aseguran.

Por último, y como novedad de este año, se escogió un vino espumoso, en concreto, un 'Blanc de Noirs'. «Supone una gran satisfacción saber que, tras un siglo de experiencia en la elaboración de espumosos de calidad, nuestro vino vaya a ser el primero que represente a la DOCa Rioja», reconoce María Fernández, responsable de comunicación.