La referencia es Rioja

Fernando Salamero y Pablo Franco conversan sobre el presente y el futuro de Rioja, la referencia en el mercado nacional y una de las cinco regiones vinícolas con mayor notoriedad del mundo

FERNANDO BÓBEDA

Presidente del Consejo Regulador uno y director del Órgano de Control el otro, coinciden ambos en la apreciación de que Rioja camina con paso firme dentro del conjunto de las zonas que podríamos denominar como punteras del panorama vitícola mundial. Asentado su liderazgo en el mercado nacional –siempre marcando el ritmo–, donde es la denominación de origen más antigua y la primera en obtener la Calificada, mira de frente al internacional gracias a la perfecta combinación de sus grandes vinos finos centenarios con los proyectos más innovadores surgidos en los últimos años.

«Yo entro en el año 1982 en el Consejo Regulador», inicia la conversación Fernando Salamero, «aunque esta 'historia interminable' arranca en 1925 con la concesión de la Denominación de Origen; pero la verdadera actividad comienza en los años 70 con la Ley del Vino, momento en el que se empieza a ordenar en España. Es a partir de 1982 cuando Rioja se convierte en un ejemplo a seguir para el resto de las denominaciones porque es ahí cuando conocemos y separamos las distintas variedades, se concreta el tiempo real de las plantaciones…». «Es, en definitiva», puntualiza Pablo Franco, «el primer registro vitícola que hay en la región, detalle de capital importancia porque sirve posteriormente para la instauración de la cartilla del viticultor».

«Todo lo que sea real y trazable, es válido. Hemos alcanzado grandes hitos, pero no hemos llegado al final»

Fernando Salamero | Presidente del Consejo Regulador de la DOCa Rioja

Y es que Rioja siempre ha marcado el paso a otras denominaciones que seguían sus movimientos al detalle. «La verdad es que Rioja ha sido pionera en todo», incide Salamero, «en 1968 se crean las cartas sectoriales para animar a la comercialización exterior, y somos los primeros en apuntarnos. Nace el Grupo de Criadores y Exportadores de Rioja que aglutina a las 45 bodegas que había entonces y comienza la gran expansión de esta denominación que venía apoyada por el movimiento cooperativista que arraigó, especialmente, en Rioja Oriental en esos años».

Y llega 1991 y Rioja se convierte en la primera Calificada: «El esfuerzo fue importante porque en esos años se prohíbe el uso de la denominación si los vinos no van embotellados en origen, importantísimo para Rioja y para todas las zonas de calidad que nos siguieron. Y enriqueciendo la historia, quisiera recordar la constitución de la Interprofesional, cuando se hace una representación económica y empresarial de todos los sectores, porque recordemos que los propietarios del Rioja son los agricultores y bodegueros, lo que permite llevar adelante actividades como la promoción de la Denominación».

«En unos años la gente peregrinará a los viñedos singulares, viñas que vibran cuando las pisas y que tienen alma»

Pablo Franco | Director del Órgano de Control del Consejo Regulador de la DOCa Rioja

«La Calificada», entra en escena Franco, ««con ese nivel de autoexigencia mucho mayor supone un nivel de inflexión fundamental, porque muchas de las cosas que ahora se dan por hechas, hubo que lucharlas». «Como la clasificación por envejecimiento, propia y muy riojana, ya que la categorización que se hizo de los vinos entre crianza, reserva y gran reserva es nuestra, aunque nos la hayan copiado creando una confusión que no es buena. Y me gustaría decir que ya en 1988 hablábamos de vinos de zona y de municipio, que ahora han podido plasmarse legislativamente con el 75 por cien del voto de la cámara», aclara el presidente.

Siempre avanzando

Pasos y pasos de un Consejo Regulador que nunca se para. Algunos estarán o no de acuerdo con sus velocidades, pero el movimiento resulta incontestable. «En ocasiones la gente ve al Consejo como un organismo que vigila y, evidentemente las normas son para cumplir, pero su objetivo es a largo plazo: nos ha llegado un legado de enorme valor y lo que pretendemos es que persista y que lo cedamos aún mejor, acrecentado, a los que nos sigan el día de mañana. Todo lo que sea real y sea trazable es válido; hemos alcanzado unos hitos muy grandes, pero no hemos llegado al final. Estamos siempre con inquietud por mejorar y estamos en la calle, y la calle siempre habla y exige».

Y ahí están, intentando adelantarse en temas como comunicación o enoturismo. «Podemos mejorar, debemos mejorar, pero estamos siempre ahí tratando de acercarnos al consumidor con campañas como la de 'Te mereces un Rioja', que ha sido todo un éxito, o compartiendo conocimiento con la puesta en marcha de Rioja Wine Academy, donde dentro de poco ya tendremos doctores. Somos también referente en enoturismo, con más de 800.000 visitantes. Pero siempre con ilusión, seriedad y mirando al futuro con optimismo», concluye Fernando Salamero.

El reto de la digitalización

Cuando Pablo Franco llegó a Rioja contaba con amplia experiencia, pero como él mismo reconoce, se sintió un primerizo

«Pensaba que conocía en profundidad el mundo del vino. Pero en cuanto aterricé me dije, no sabes nada, vas a hacer un máster; vi un altísimo nivel en viticultura, en conocimiento de mercados, de gestión, ver que no entraba una uva en bodega que no se supiera lo que se iba a hacer con ella... fue un impacto. Iba a los pueblos y me acercaba a los bares para hablar y escuchar, con la gente».

«Tenemos unos pasos trazados y nos hemos lanzado con fuerza a la digitalización, arma importantísima porque manejamos un volumen de información grande que necesita un orden

Buscamos modernizar la estructura operativa para tener un registro del viñedo gráfico, con toda la información para llevártela en una tablet. Poder medir un viñedo joven in situ, poder identificar un montón de variables al instante para dar el mejor servicio al viticultor».

«Hemos hecho un sistema de identificación geográfica propio con una aplicación para las inspecciones de campo, con el fin de dar a todos los viñedos una trazabilidad con una aplicación informática nueva

Es un planteamiento muy serio y contundente porque tenemos al año más de 110.000 entradas de uva. Y todo va encaminado a un planteamiento estratégico de futuro donde entran variables como es la sostenibilidad, aspectos técnicos, control de producto final... Una gran labor».