Foto de familia, con los organizadores y las bodegas premiadas por los Ecovino. / Sonia Tercero

Ecovinos: los premios del futuro

La cata popular con ganadores y participantes de los Ecovino será el próximo 24 de junio en el Espolón

Alberto Gil
ALBERTO GIL Logroño

«Intentamos, hace ya 13 años echar levadura al mosto y, poquito a poquito, lo vamos consiguiendo». Íñigo Crespo, presidente de Cultura Permanente, organizadora de los Premios Ecovino, acompañado de Antonio Palacios, profesor de la Universidad de La Rioja y jurado del certamen, han entregado este jueves los diplomas de la XIII Edición de este concurso, que en esta última edición logró reunir a 300 aspirantes de 32 regiones vitícolas.

Los Premios Ecovino son el certamen sectorial más importantes del país. En zonas como Rueda, Jumilla, Valencia o La Mancha la producción ecológica crece a pasos agigantandos, mientras que en otras, como Rioja, las cosas van bastante más despacio, si bien, los mercados mandan y, por obligación, tendrá su sumarse a esta corriente imparable y que cada vez exigen más los mercados internacionales.

Diez han sido los grandes Ecovinos de Oro repartidos (para los mejores vinos en su categoría), que han ido a parar a Bodegas Cornelio Dinastía (Rioja), con su Vega Vella Blanco 2021; Marqués de Riscal, con su Marqués de Riscal Verdejo Organic 2021 (Rueda); Venta d'Aubert, con su Blanco 2018 (Bajo Aragon); Latúe, con su Clearly Organic Rosé 2021 (IGP Castilla); San Dionisio, con su SF Monastrell Ecológico 2021, El Mozo Wines (Rioja) con su Herrigoia 2021, Lezaun (Navarra), con su Lezaun Crianza 2019, Castillo de Mendoza con su Noralba Crianza 2019 (Rioja), Llopart (Corpinat), con su Integral 2019 y Murviedro (Cava), con su Arts de Luna Organic Brut Rosé 2020, así como premios especiales (sin sulfitos, mejor diseño, ecomosto, ecovinagre...).

Bodegas pioneras de Rioja en la producción orgánica son habituales en el podio, desde cuando este tipo de elaboración se consideraba de 'segunda', como Castillo de Mendoza (San Vicente), que además del Gran Ecovino sumó otras tres Medallas de Oro, Bagordi (Andosilla), con 4 Oros y una Plata o Cornelio Dinastía (un Gran Ecovino, 5 Oros y una Plata), cuyo fundador, José María Sánchez lo tiene claro: «Nosotros hemos nacido un poco a la contra, con viñedos, vinos y, en el futuro, llegará la bodega, pero con el convencimiento de que el presente y el futuro es el mercado internacional y la viticultura ecológica».

La producción ecológica crece a pasos de gigante, pero en Rioja va más lenta, aunque lo hará por obligación del mercado

De hecho, en la entrega de premios, en la que también ha participado Alberto Fonseca, vicerrector de Investigación de la UR, han podido verse vinos premiados de Álvaro Palacios (Oro por La Montesa) o Marqués de Riscal (Gran Ecovino por su blanco de Rueda), lo que deja bien a las claras cuál es el camino: «El compromiso pasa por hacer los mejores vino, pero además por dejar una tierra mejor a las futuras generaciones y eso sólo es posible con la producción ecológica», ha afirmado Crespo. El organizador ha anunciado para el 24 de junio, en El Espolón, el regreso de la cata popular, en la que participarán las bodegas premiadas y buena parte de las concursantes, tras «dos años en barbecho» por la pandemia.

Esther Tejeiro, premio por su modelo sostenible

La viticultora gallega Esther Tejeiro ha sido por su modelo sostenible. El profesor de la UR Antonio Palaciosha entregado en la distancia –Tejeiro tiene 86 años y excusó su asistencia por el reciente fallecimiento de su marido– el premio Excell Ibérica a la Excelencia Medioambiental a esta viticultora heroica: «Fue pionera en la viticultura ecológica en Galicia, en embotellar sus vinos con marca propia y en la propia fundación de la DOP Ribiera Sacra», ha recordado Antonio Palacios. Un premio más que merecido.