La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente de EEUU, Joe Biden, en Bruselas. / EPA

EEUU anuncia un acuerdo con la UE de cinco años sin aranceles por el conflicto aeronáutico

El pacto disipa a medio y largo plazo los fantasmas para la vuelta de la imposición de tasas al vino de Rioja

Alberto Gil
ALBERTO GIL Logroño

EEUU ha anunciado esta mañana un acuerdo con la Unión Europea por un periodo de cinco años con la supresión de los aranceles mutuos por el conflicto aeronáutico ante las ayudas concedidas por ambos bloques a los fabricantes Airbus (Europa) y Boeing (EEUU). El acuerdo, del que se hace eco la agencia AFP en un escueto despacho, cita a la representante de comercio de Estados Unidos, Katherine Tai y disipa a medio o largo plazo el fantasma del posible retorno de las tasas arancelarias al vino español y de Rioja

En este sentido, EEUU, tras el cambio de la administración de Trump a la de Joe Biden, y la UE habían alcanzado un principio de acuerdo el pasado mes de marzo en el que los aranceles impuestos a los fabricantes aeronáuticos, pero también a varios productos agroalimentarios europeos, entre ellos el vino español, quedaban en suspenso hasta el mes de julio para abrir una negociación. Dicha negociación ha llegado a buen término y el anuncio de Katherine Tai supone la eliminación de un grave riesgo para la competitividad exportadora de las bodegas por al menos los próximos cinco años.

La noticia es muy importante para Rioja por cuanto EEUU concluyó ya el pasado año como el tercer país comprador de vino, el segundo incluso en valor por delante de Alemania, a pesar de que los vinos de menos de 14 grados estaban soportando unos aranceles del 25% por las disputas del conflicto comercial entre los gigantes de la aviación Airbus y Boeing.

El conflicto de los fabricantes de aviones se había complicado con aranceles cruzados entre ambos bloques y fue lo que provocó que la administración Trump decidiera de forma unilateral incluir como 'rehenes' al vino y a otros productos agrarios de los cuatro países europeos con presencia del fabricante Airbus: Alemania, Francia, España y Reino Unido.

En febrero, la nueva administración de Joe Biden había decidido renovar por otros seis meses los aranceles del 25% para el vino de estos cuatro países europeos, lo que supuso un auténtico jarro de agua fría para el sector riojano. Al menos, EEUU no respondió con nuevos aranceles –la UE había sido la última en aplicar gravámenes a productos americanos por 4.000 millones de euros tras ganar un arbitraje de la Organización Mundial del Comercio–, con lo que se cortó el carrusel de represalias y de sanciones comerciales. Luego, en marzo se alcanzó el acuerdo provisional para cuatro meses y ahora llega éste para cinco años, que dará mucha tranquilidad al sector bodeguero riojano.

«Tenemos un acuerdo para tomar el tiempo de hallar una solución de largo plazo. En ese tiempo, las sanciones serán suspendidas», dijo este martes a AFP una fuente europea próxima de las negociaciones.

En marzo, la UE y el gobierno estadounidense decidieron suspender la aplicación de esos aranceles cruzados hasta el 11 de julio de julio, y ahora se aprestan a anunciar que la tregua se extenderá por varios años.

El anuncio sobre la extensión de la tregua deberá ser formalizado al fin de la reunión que mantendrán en la jornada Biden con la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el titular del Consejo Europeo, Charles Michel.

«Tengo confianza en que hallaremos un acuerdo en la jornada sobre el caso de Airbus y Boeing, en nuestra conversación con nuestros amigos estadounidenses», dijo Von der Leyen durante una conferencia de prensa.

«No podemos subestimar esto, es la más larga disputa en la historia de la Organización Mundial de Comercio, de forma que es nuestro interés común resolverlo», expresó la responsable al ser consultada sobre la inminencia del anuncio del acuerdo.

La reunión entre Biden, Michel y Von der Leyen representa el relanzamiento de una relación que atravesó momentos difíciles en años recientes, por la acumulación de disputas comerciales.

De acuerdo con fuentes diplomáticas, una declaración final posterior a la cumbre aludirá a todos los diferendos comerciales, aunque los negociadores trabajaban febrilmente en busca del lenguaje adecuado para mostrar buenas intenciones, pero sin ceder demasiado terreno.

La elección de Biden y la salida de escena de Donald Trump de la Casa Blanca generó un evidente entusiasmo en las capitales europeas, interesadas en restablecer puentes con un aliado de primera importancia.

Además de la controversia entre Boeing y Airbus, uno de los temas apremiantes es hallar una salida a la grave disputa comercial que comenzó en 2018 cuando Trump impuso elevados aranceles a la importación de acero y aluminio europeos.

La UE respondió con la adopción de aranceles a productos estadounidenses por valor de 2.800 millones de euros.

Desde la llegada de Biden a la Casa Blanca, las partes dieron señales de estar interesadas en una solución, pero ahora los europeos esperan gestos concretos y no apenas discursos.

Los países de la UE postergaron una decisión de aumentar aún más esos aranceles, y con ello aguardan que el próximo paso sea dado por su interlocutor en Washington.

Más de 100 entidades estadounidenses y europeas de sectores como el vino, las bebidas alcohólicas o las motocicletas emitieron una nota donde pidieron la eliminación «permanente» de los recargos a sus productos.

La UE y Estados Unidos también se encontraron en lados diferentes de la mesa a raíz de la decisión europea de forzar a los gigantes digitales a pagar más impuestos, en una iniciativa en la que Francia dio el primer paso al sancionar a Google y Facebook.

Estados Unidos reaccionó con medidas de respuesta aunque el gobierno de Biden decidió suspenderlas en espera de una solución global sobre impuestos a las grandes empresas.

El gobierno estadounidense también ya expresó su contrariedad con un ambicioso acuerdo anunciado por la Unión Europea con China sobre protección a inversiones, que permitiría a empresas europeas mayor acceso al mercado chino.

Ese acuerdo, sin embargo, se encuentra virtualmente paralizado a raíz de sanciones que China adoptó contra ciudadanos europeos, en represalias a medidas restrictivas de la UE.