El enoturismo genera un impacto económico en la región vitícola de 166 millones anuales

El enoturismo genera un impacto económico en la región vitícola de 166 millones anuales

Rioja lidera el movimiento de viajeros, con más de 810.000 y crecimientos de más de doble dígito durante los últimos tres años

Alberto Gil
ALBERTO GILLogroño

El enoturismo ha pasado a ser una unidad más de negocio de las empresas vitivinícolas. No hace demasiado tiempo que no era sencillo visitar una bodega, pero en la actualidad son más de doscientas las que ofrecen servicios enoturísticos. La empresa Dinamiza presentó la semana pasada, por encargo del Consejo Regulador, un estudio, un monitor de enoturismo con datos del 2018, sobre la situación del turismo del vino en la Denominación de Origen a partir de los datos aportados por las 185 bodegas que se han dado de alta en el canal de enoturismo del Consejo Regulador.

La primera conclusión es que Rioja, más allá de los datos que difunde habitualmente la Asociación de Rutas del Vino de España (Acevin), es claramente líder de enoturismo en España, ya que, si bien 117 bodegas aportan sus datos a Acevin como socios de las diferentes rutas (Oriental, Alta y Alavesa) hay otras 68 bodegas que ofrecen servicios turísticos pero que no están asociadas. La siguientes regiones vitícolas españolas más visitadas serían Jerez, Penedés y Ribera del Duero, aunque con importantes diferencias.

166 millones es el impacto económico del enoturismo en la región vitícola.

55,3 millones es el impacto directo en las bodegas.

110,6 millones es el impacto del enoturismo en otros sectores.

En este sentido, el número de enoturistas que recibió Rioja el año pasado supera los 810.000, con un crecimiento de doble dígito, por encima del 12%, en los últimos tres ejercicios: «Rioja es líder a nivel nacional, con mayor número de visitas pero además con elevada estancia y nivel de gasto, con 2,7 bodegas visitadas por persona frente a una media de 1,94 en el caso de la media de las Rutas del Vino de España», concluyen los autores del estudio.

Impacto económico

El monitor se atreve también por primera vez a valorar el impacto económico que el enoturismo tiene en la región vitícola, que la empresa Dinamiza cifra en 55 millones de euros, de los que 29 proceden de los ingresos por las visitas y las ventas de vino, mientras que los 26 restantes son por otras actividades y servicios enoturísticos.

En todo caso, el turismo no sólo gasta en la bodega, por lo que el impacto económico total en la región se cifra en unos 166 millones de euros.

El gasto estimado por persona y día es de 176 euros, lo que, evidentemente, convierte al turista del vino en un objetivo estratégico, ya que consume claramente más que el turista medio. Lo mismo sucede con la estancia, que en el caso del enoturista se eleva hasta los 3,21 días por viaje.

Respecto a la procedencia, casi el 70% de los turistas del vino proceden de España, con lo que queda un 30% para los turistas extranjeros. Y, atención en este sentido, porque no es la cercanía lo que domina, sino que la mayor parte de visitantes extranjeros son norteamericanos (casi uno de cada cuatro). A continuación, se sitúan los británicos (uno de cada cinco) y los franceses (12,2%).

La mayor oferta del país y con precios de los más altos

Entre las principales conclusiones que destaca la empresa Dinamiza es que Rioja presenta la mayor oferta del país en cuanto a número de bodegas y un precio por visita de los más elevados:«Ademas, es el destino más visitado y con una cuota de turismo(específico de vino) versus excursionista (no específico) mucho más alta que la media nacional». El informe incide asimismo en que el número de bodegas visitadas por turista (2,7) es «mucho más alto que la media nacional». A nivel internacional, Rioja tiene menos bodegas que otros destinos más consolidados, como Burdeos, Champagne o Napa Valley (y menos pernoctaciones), pero el crecimiento anual es superior «con un componente internacional bastante positivo». Entre las debilidades de Rioja como destino, Dinamiza aconseja «acercarse a las nuevas generaciones, proyectar una imagen más fresca de destino y apostar por conceptos como la sostenibilidad y la responsabilidad ambiental».