Junto a la casa de los Hermanos D'Elhuyar, ahora La Becada, y frente a Santiago. / Justo Rodríguez

Enoturismo

Noviembre se mueve al ritmo del vino

La capital dedica el penúltimo mes del año a difundir entre vecinos y visitantes sus elementos patrimoniales relativos al vino

María José Lumbreras
MARÍA JOSÉ LUMBRERAS Logroño

¿Qué podría tener que ver San Gregorio con los Hermanos D'Elhuyar o con Baldomero Espartero más allá de Logroño en su biografía? Todos ellos forman parte del recorrido que, con motivo del mes dedicado al enoturismo, viene organizando durante los fines de semana de noviembre el Ayuntamiento de la capital. El proceso de elaboración del vino entre los siglos XVI y XIX en las calles Ruavieja y San Gregorio, donde se conservan varios lagares y calados de interés, se detalla sin pasar por alto otros pasajes de la historia de la capital, de sus personajes, de sus hábitos, de sus gentes. Medio centenar de personas, locales y visitantes, se sumaron ayer, día internacional del enoturismo, por cierto, a un paseo que ya se ha llevado a cabo en varias jornadas y que seguirá hasta el día 26.

El lugar de la cita fue el Espacio Lagares que, como su nombre indica, posee lagares del XVII, pero también prensas cedidas por el Museo Vivanco, de forma que se pueda explicar mejor el procedimiento que se seguía. Aunque, para que no hiciera falta usar la imaginación, una proyección terminó de ilustrar el método.

Una vez que el grupo con su guía –ayer Pepe Gómez– arrancó a andar por la calle Ruavieja, no solo no se obvió, sino que se disfrutó, que se encontraba en pleno Camino de Santiago, con sus conchas y sus adoquines semiamarillos. Y, en pleno recorrido, la reconstruida ermita de San Gregorio, el santo antiplagas agrícolas cuyo cadáver se disputaron logroñeses, aragoneses y navarros, contaba Gómez.

El guía Pepe Gómez habla a su grupo de la Ruavieja, del Camino y de San Gregorio. / Justo Rodríguez

El Puente de Piedra, con sus arcos, sus 'no torres', porque no están, las crecidas que aguantaba... fueron polo de atracción no solo de este medio centenar de interesados en cuestiones enológicas, sino que hasta tres grupos se repartían a la vez los huecos peatonales que deja la rotonda que distribuye los tráficos en la zona. Alguno aprovechaba el mayor espacio que deja la calle El Puente para guardar su turno de aproximarse al monumento emblema de la ciudad.

La próxima calle de San Gregorio, como siguiente escala del paseo, esperaba con calados visitables: el municipal y el de la Casa de la Danza, cuyo responsable, Perfecto Uriel, daba unas pinceladas de la labor de este espacio; y con otros inaccesibles, como el de la que fue la casa de la Duquesa de la Victoria o el del espacio que fue sidrería.

En estos calados oyeron los visitantes hablar de la fermentación, del tufo y las tuferas, de las velas para detectar si ya se podía entrar o aún corría riesgo la vida de quien accediera... Y en la puerta de la que fue casa de doña Jacinta Martínez de Sicilia y Santa Cruz, supieron de Baldomero Fernández Espartero, de cómo este optó por usar solo su segundo apellido, de su trayectoria en el gobierno y también de la de después de su exilio, ya en tierras logroñesas.

Los visitantes, en el Calado de San Gregorio. / Justo Rodríguez

La Cofradía del Vino también programa a lo largo de este mes

Este mes del enoturismo cuenta además con actividades de la Cofradía del Vino y de la Asociación Bodegas de Logroño. Por ejemplo, el día 17, a las 20 horas, la Cofradía inicia un ciclo de catas que se prolongará hasta enero y que se celebrará en el Espacio Lagares. Los días 25 y 26 recibirá a las cofradías vínicas y gastronómicas de España, Francia y Portugal dentro del '61º Gran Capítulo', encuentro en el que también serán investidos los nuevos cofrades de mérito.

La Fuente del Peregrino, en Barriocepo, la iglesia de Santiago y, de paso, la casa de los Hermanos D'Elhuyar, el juego de la Oca... se cruzaron en el camino del grupo, que siguió disfrutando de estos hitos jacobeos y ya también de los que tienen que ver con la Inquisición, dado el origen del espacio que ahora ocupa el juego decorado con las ciudades de la ruta. «Barrio de los cepos», recordaba el guía, quien mencionaba la posibilidad de que los reos pudieran confesarse en Santiago a través de una comunicación entre la plaza y la cripta de la iglesia.

Todos al Puente de Piedra. Varios grupos guiados coinciden en el escaso margen que deja la glorieta. / Justo Rodríguez

Y ello porque el siguiente destino era la casa de Mateo de Nuevas, secretario de la Inquisición en Logroño, que también conserva unos estupendos lagares en su planta baja, no siempre abiertos al público, y que se dedica en estos momentos a ser sede de la Fundación Dialnet. Los dos calados del Colegio Oficial de Arquitectos de La Rioja, también en Barriocepo, pusieron el punto final a una ruta que incide en la relación entre la capital y el vino.

'Belle époque'

Además, este fin de semana se iniciaron, también en relación con el vino y, en este caso, el Logroño de los años 20, recorridos teatralizados. Con la participación de dos actores, las visitas tratan los hechos más significativos de aquellos años en la ciudad, como la influencia de la filoxera, la industria, las huelgas generales, las fiestas y teatros o la llegada del automóvil.

Partiendo de las Escuelas Trevijano, las visitas recorren el Espolón, las calles Bretón de los Herreros, Portales o Sagasta, junto con otros lugares donde bullía la vida ciudadana de unos años que marcaron la historia de Logroño y que ayudarán a entender mejor la ciudad actual. Las próximas de este tipo serán el 19 y 26 de noviembre; y 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10 y 17 de diciembre.