Esther Rubio, en una viña, con Peña Isasa al fondo.

La Ruta del Vino Rioja Oriental invita a descubrir todos sus recursos

Rioja Oriental encierra unos tesoros, para muchos desconocidos, que desde hace 18 años un grupo de ayuntamientos y empresarios de distintos sectores tratan de sacar a la luz guiados por el asesoramiento de los profesionales. Bajo el paraguas de la Ruta del Vino Rioja Oriental, los valles del Ebro, Cidacos, Alhama-Linares, Ocón, Jubera o Leza encierran una riqueza que ahora comienza a aflorar y a captar la atención no solo de los riojanos, sino también de los turistas que proceden de fuera de la comunidad.

Inicialmente fue el Ayuntamiento de Aldeanueva de Ebro el que impulsó la creación de una ruta del vino (entonces Rioja Baja, ahora Rioja Oriental –www.rutadelvinoriojaoriental.com–). Los primeros años se realizó un trabajo en el que se trataba de poner en valor recursos patrimoniales, diferentes senderos y otros atractivos turísticos que había que mejorar para poder ofrecer al turismo.

En torno a ellos se fue generando una actividad económica por la necesidad de alojamientos, restauración o establecimientos de agroalimentación. Fue el momento en el que el Ayuntamiento de Aldeanueva cedió el testigo a quien ha comandado los trabajos en el último lustro, la Asociación de Desarrollo Rural La Rioja Suroriental que actualmente cuenta con 85 socios en total (25 ayuntamientos y 60 asociados de diferentes sectores).

La ADR La Rioja Suroriental consiguió la certificación de ACEVIN –Asociación Española de Ciudades del Vino– para que la Ruta del Vino Rioja Oriental (circunscrita a la zona que establece el Consejo Regulador de la Denominación de Origen Rioja) adquiriera carácter oficial y se sumara a las otras 34 ya existentes en España.

Esa ruta del vino (elemento este unido estrechamente al ADN de la comunidad riojana) es el principal reclamo de una actuación que pretende dar a conocer el territorio y sus tesoros que van desde el patrimonio (los castillos constituyen uno de los bienes más preciados, junto a las icnitas, las piritas o yacimientos arqueológicos) hasta una envidiable producción agroalimentaria de primera calidad que abarca tanto los productos de la huerta ribereña como el aceite o las setas y champiñones.

La ADR La Rioja Suroriental se encuentra en plena dinamización de la Ruta del Vino y para ello trabaja con sus socios para que ofrezcan experiencias que vayan más allá de una visita concreta. «Se busca una interrelación entre los socios para que ofrezcan actividades complementarias y establezcan sinergias entre ellos», explica Esther Rubio, gerente de la Asociación.

Por su parte, desde la Ruta del Vino Rioja Oriental se proponen a sus socios paquetes turísticos como el de Arte y Vino –vinculando la fotografía o los cortos de cine con el vino– y que permite a los socios exponer las fotografías, proyectar los cortos... y a la vez, promocionar la Ruta del Vino Rioja Oriental mientras se catan vinos de bodegas vinculadas.

El de Patrimonio y Vino es otro de los programas en el que la degustación de vinos se incluye como complemento a la visitas guiadas de los bienes patrimoniales.

Desde hace un año funciona también el pasaporte enoturístico que permite al visitante ir acumulando sellos en los diferentes recursos. Con dos sellos se opta al sorteo de una cesta de productos de la zona, mientras que si son cuatro, el premio puede ser una experiencia de fin de semana en Rioja Oriental que incluye el alojamiento, la restauración y las visitas a un recurso patrimonial y a una bodega.

Actuación progresiva

El trabajo de la ADR La Rioja Suroriental –que gestiona los fondos Leader para financiar sus acciones– ha sido gradual. En un primer momento, la Asociación trabajó «para que los propios socios conocieran bien su propio entorno y creyeran en que la zona tiene recursos suficientes como para constituirse en un atractivo turístico», explica Esther Rubio. «Superada esa fase, se ha tratado de dar a conocer la zona al público potencial de la comunidad, pero casi simultáneamente, se ha trabajado también en el turismo que puede llegar de fuera. En este sentido, la pandemia ayudó porque la gente de La Rioja se movió por la Comunidad Autónoma y descubrió que en Rioja Oriental puede encontrar tesoros que desconocía», comenta la gerente.

Para acercarse a ese público que tiene un origen no tan cercano, la ADR La Rioja Suroriental lanzará en las próximas semanas una nueva app turística, que se une a los recursos ya exhibidos en Fitur, la feria turística más importante de España.