El esfuerzo tiene recompensa

Foto de familia de los ganadores, patrocinadores, representantes de la bodega y de la organización de la Liga Golf y Vino. :/Miguel Herreros
Foto de familia de los ganadores, patrocinadores, representantes de la bodega y de la organización de la Liga Golf y Vino. : / Miguel Herreros

La jornada del Torneo Finca Valpiedra concluyó con una divertida entrega de premios

Iñaki García
IÑAKI GARCÍALogroño

El esfuerzo, salvo casos muy puntuales, tiene recompensa. En el deporte ese reconocimiento llega siempre en forma de premios, como los que se entregaron a la conclusión de la jornada del Torneo Finca Valpiedra, celebrado el pasado domingo. Premios no sólo para los primeros clasificados de cada una de las categorías de la competición, sino también para otros muchos jugadores que, por uno u otro motivo, merecieran dicha recompensa.

Como sucede siempre en las citas de la Liga Golf y Vino, una vez finalizada la cata de los dos vinos de Finca Valpiedra, le tocó a David Bedia, gerente de El Campo de Logroño, actuar como maestro de ceremonias para ir dando paso a los ganadores de los premios entregados por los patrocinadores. Como es habitual, los primeros en otorgarse fueron los de Pacharán La Navarra: Andrea Toledo ganó el de la bola más cercana en dos golpes del hoyo 2, Cristóbal Ruiz de Ubago se hizo con el de la bola más cercana en dos golpes del hoyo 17 y Alfonso Ibáñez se alzó con el galardón al mejor Sénior.

Todos ellos fueron recibidos con cariñosos aplausos de sus compañeros de juego, al igual que los receptores de los otros premios de los patrocinadores. En esta ocasión, el del Grupo Ramondin estaba situado en el hoyo 5 y Gorka Zamalloa fue el ganador. Por su parte, el de Land Rover-Riauto se encontraba ubicado en el 8 y fue a parar a manos de Inma Camprovín. Continuando con el recorrido, el hoyo 13 escondía el galardón que entrega Logroño Deporte, cuyo ganador fue Fernando Jover; y en el 16 se encontraba el de Bankoa, con Julia Martínez como primera clasificada.

Una vez entregadas las recompensas ganadas sobre el campo de juego, llego el momento del azar. De coger papeletas de una urna para elegir a los afortunados que se llevaron a su casa alguno de los numerosos regalos de los sorteos, entre ellos, los vinos de la bodega protagonista del día: Finca Valpiedra.

Toda esa ceremonia se celebró, como siempre, en medio de un agradable ambiente de compañerismo. Aplausos, gritos de ánimo, abrazos y sonrisas fueron los ingredientes del acto con el que se puso fin a una excelente jornada de golf en la que todos los elementos se dieron la mano para el disfrute de los participantes.

Los más de 100 jugadores que se dieron cita en las instalaciones de El Campo de Logroño completaron de esta manera un domingo tan especial como el del Día de la Madre. Una jornada en la que se demostró una vez más que el esfuerzo puede tener recompensa. Y en el golf suele ocurrir así.