Miguel Sáenz entrega el premio al ganador, Jon Ander Gurrutxaga. / Miguel Herreros

Los golpes más brillantes siempre tienen premio

Los patrocinadores y las bodegas que participaron en este torneo entregaron varios premios a los tres mejores clasificados de cada categoría

Irene Martínez Zapata
IRENE MARTÍNEZ ZAPATA

Unos cuantos privilegiados aguardaron hasta las siete de la tarde al momento más esperado. Las Bodegas Viña Ijalba, Altanza y Marco Real entregaron varios premios en forma de botellas de vino a los jugadores que ocuparon las tres primeras posiciones en la Scratch, en Primera, Segunda y Femenina. De esta forma, Jon Ander Gurrutxaga, Ernesto Fernández y Ainhoa Gurrutxaga, recibieron sendas botellas de vino por ser los mejores en la máxima categoría.

Jack Medina, Jesús Peña y Jesús Olcoz, fueron galardonados por haber quedado entre los mejores de Primera así que también salieron a por sus recompensas. Por clasificarse en los primeros puestos de la Segunda recibieron premio Carlos Moreno, Iván Gil y Josu Arana. Y, en la femenina, Laura Pérez, Inma Camprovín y Cristina Larrode, recibieron los premios por ser las tres mejores golfistas de la jornada. A su vez, y como ya viene siendo habitual, los patrocinadores que hacen posible la organización y el desarrollo de la Liga de Golf y Vino, entregaron diferentes premios por encabezar diversas clasificaciones. Alfatec, premió a Josu Peña por la bola más cercana en el hoyo dos.

Torneo de patrocinadores (cata)

Galería. Torneo de patrocinadores (cata)

Daniel Martínez-Losa, de Etilisa, se lo entregó a Gabriela Amelivia por la bola más cercana en el hoyo cinco. Logroño Deporte, de la mano de Rubén Antoñanzas, entregó el galardón por la bola más cercana en el hoyo trece a Fernando Medrano. Bankoa, con David Beisti, otorgó a Juan Antonio Pérez el premio a la bola más cercana en el hoyo dieciséis.

Los hermanos Gurrutxaga y Ernesto Fernández fueron los galardonados de la máxima categoría

Después, llegó el tiempo de las fotos y de la conversación, acompañados de los tres vinos servidos durante la cata y de un catering servido por la Cocina de Ramón. Un momento siempre buscado, que hace especial a esta competición. Donde además de competir y disputar premios de cierto valor, se aprende y se conocen nuevas clases y tipos de caldos riojano.